10 de agosto de 2012

La vuelta completa a Virgilio Lasca, el Gran Oriente Federal Argentino y su época


ACADEMIA ARGENTINA DE MASONERÍA 

Conferencia: 
"LA VUELTA COMPLETA A VIRGILIO LASCA, EL GRAN ORIENTE FEDERAL ARGENTINO Y SU ÉPOCA",
del capítulo introductorio al volumen "Virgilio Lasca: obra jurídico - masónica"
por Mauricio J. Campos.

En la fotografía: Virgilio Lasca (1894-1958) cofundador y Gran Maestro del Gran Oriente Federal Argentino - G.O.F.A.

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Introducción y contexto

La primera mitad del siglo XX, desde 1902 hasta 1957, es un período que abarca la etapa más convulsionada de la historia Masónica Argentina, con numerosas crisis y rupturas que dieron origen a diversas Potencias.

Luego de un período de gestación, en el transcurso del siglo XIX, y a partir del nacimiento del primer Gran Oriente y Supremo Consejo en el período 1857-1858 y con Carta Patente de los hermanos uruguayos, el quehacer masónico gozó de notable influencia política y sociocultural, contando entre sus filas con personajes de relevancia y obteniendo notables triunfos en diversas áreas, como la secularización de los cementerios, la creación de los Registros Civiles, la ley de educación laica, obligatoria y gratuita y, a principios del siglo XX, con la casi aprobación de la ley de divorcio que patrocinaban los masones en su conjunto. Integraron los primeros partidos políticos y hasta llegaron a suplirlos en el interior de las provincias donde estos no existían. El sillón presidencial tampoco le fue esquivo a la Orden , y en forma muy asidua, en sus primeros 80 años de historia.

Un proceso de gestación, una etapa de apogeo en la segunda mitad del siglo XIX; luego una aparente declinación -o un accionar masónico opacado por las sucesivas pugnas por el poder y los conflictos ideológicos internos-, que culminó con el nacimiento del Gran Oriente Federal Argentino - G.O.F.A., en 1935, y la incorporación a sus filas de varios de los destacados intelectuales masones de la Segunda República Española en el exilio. El G.O.F.A., en palabras de la Gran Logia Unida de Inglaterra, llegó a ser junto al Gran Oriente de Francia (sin excluir al Gran Oriente de Bélgica), la Obediencia adogmática y liberal más importante del mundo, y, sin duda, de Latinoamérica, en el período en que extendió sus actividades y hasta que desapareció, en 1957.

Otro punto culminante y que no puedo dejar de mencionar, se alcanzó con la creación, en 1916, de la Federación Argentina de la Masonería Mixta El Derecho Humano de Francia. Prueba de ello lo constituye la publicación de su Constitución y Reglamentos en 1917. Un documento, cuya edición original tuve la fortuna de recuperar, que revela la evolución de los valores humanos, laicos, de igualdad de género y progresismo social que la sustentan y que aún cuentan con plena vigencia, plasmados en los principios de esta Orden que fue la primera en instaurar la mixticidad en sus Logias.

Finalmente, el ocaso. A partir de la segunda mitad del siglo XX, el imperio contraataca y la Gran Logia Unida de Inglaterra destruye los avances obtenidos en la Conferencia de Montevideo de 1947, un acuerdo de 51 Potencias Latinoamericanas para conformar un bloque continental, pero que no convenía a los intereses ingleses. Le quita el reconocimiento a la Gran Logia del Uruguay, coacciona a la Gran Logia de Chile y socava al G.O.F.A. La Gran Logia inglesa remodela el panorama a su voluntad y al celebrarse la segunda conferencia, a principios de 1950, el G.O.F.A. ya queda excluido y, a la muerte de Fabián Onsari, el líder que extendió su influencia por más de dos décadas en la Gran Logia de la Masonería Argentina del R.E.A.A., quedan las puertas abiertas para la fusión de las dos Obediencias, de la cual nacerá, en 1957, la actual Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, que sigue los parámetros de regularidad impuestos por la G.L .U.I.

Una última etapa abarca desde 1957 hasta la actualidad y se caracteriza mayormente por la quietud, el anquilosamiento y un deísmo acentuado. Lejos habían quedado, por décadas, aquellos tiempos de principios de siglo en que los masones escribían panfletos y series del tipo folletín con títulos como Los crímenes de Dios, aunque en la última docena de años el panorama se renueva en el país y la región.

Con respecto a los lazos de fraternidad, unión y mutua influencia entre los Grandes Orientes Liberales o adogmáticos de ese período, basta con citar pequeños fragmentos de las crónicas de la época. Al respecto, y bajo el título de "Reuniéronse en París los Grandes Maestros de los Grandes Orientes de Francia, Bélgica y Federal Argentino", se relata:
"En los primeros días de junio último -1952- y con motivo del viaje realizado por nuestro Muy Respetable Gran Maestre Hermano Servera, este se entrevistó con los Ilustres Hermanos Francis Viaud y Walter Bourgeois, Grandes Maestros de los Grandes Orientes de Francia y Bélgica, respectivamente. Asistieron también a la cordial entrevista (...) altos dignatarios del Gran Oriente de Francia".
"La conversación versó sobre todos los temas que preocupan a la Institución , rubricándose una vez más ese espíritu de tolerancia y el adogmatismo que caracteriza a la vida de estas tres Potencias, unidas por vínculos de indisoluble amistad como que se basan en el común acervo ideológico". "El Hermano Servera explicó detalladamente el pensamiento y la obra del G.O.F.A., bien conocida además, en Francia, por la difusión de nuestras publicaciones y destacó la perfecta identidad espiritual de los tres Altos Cuerpos reunidos circunstancialmente en las personas de sus Grandes Maestros".
(...)
"Al cabo de la entrevista se brindó con champagne por Francia, Bélgica y Argentina y tras los saludos más expresivos se dio término a la auspiciosa reunión que tuvo el alto sentido de demostrar en los hechos que la corriente latina de la Francmasonería tiene profundo arraigo en los pueblos masónicos de ese origen. La reunión de los tres Grandes Maestros afirma una voluntad de acción y una firmeza de principios inquebrantables".

El G.´. O.´. F.´. A.´. también fue conocido como la Masonería de los republicanos españoles en Argentina, aunque algunos integraban las columnas de la Masonería Regular. Miguel Servera, también de origen español, fue Gran Maestre del G.´. O.´. F.´. A.´. en distintas oportunidades y visitó en reiteradas ocasiones al Gran Maestre del Grande Oriente Español en el exilio, Lucio Martínez Gil, en México. También integraban la Obediencia Liberal argentina Augusto Barcia Trelles, Juan Manuel Iniesta y Manuel Blasco Garzón, entre otros.

Pero este fuerte influjo de la Masonería española ya venía desde los años veinte cuando sus delegados integraron las Asambleas constituyentes de la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932), a la cual se afiliaron los Talleres de la Gran Logia Filial Hispano-Argentina bajo los auspicios del Grande Oriente Español. Al respecto, se pueden citar los siguientes datos: De los casi cuarenta Talleres que integraban la Gran Logia Nacional Argentina, precursora del G.O.F.A., nueve de ellos pertenecían al G.O.E., incluyendo a la Logia "Res Non Verba" que en 1934 comenzaría a editar la revista "Verbum", convirtiéndose esta, a partir de 1935, en el órgano de difusión oficial del G.O.F.A.

Para no extenderme demasiado, se puede citar brevemente sobre el "Pacto de Unión y Solidaridad" de la Gran Logia Nacional Argentina con la Agrupación Masónica Española que: "Entre los Ilustres y PPdd.´. HH.´. Juan Manuel Iniesta en representación de la Agrupación Masónica Española en la República Argentina , y Luis Salessi, Gran Maestro de la Gran Logia Nacional Argentina, debidamente autorizados por las entidades que representan a este efecto, se celebra el presente "Pacto de unión y solidaridad", que tiene un solo y elevado objetivo: Unificar las fuerzas masónicas argentinas, para constituir en el Territorio Nacional una sola Potencia Masónica, que sea la única universalmente reconocida. Unidas y solidarias en este digno esfuerzo, como ya lo están por los lazos fraternales (...)".

En el área de las Relaciones Exteriores se sostiene que "(...) Ha sido presentada por intermedio del Gran Oriente Español y apoyada por el Gran Oriente Lusitano Unido, nuestra solicitud de ingreso a la Asociación Masónica Internacional, cuya corporación alberga en su seno a casi todas las Potencias Masónicas Simbólicas del Universo, y en la próxima reunión que esta entidad realice, despachará favorablemente con seguridad nuestra solicitud, pues además de las Potencias mencionadas, contamos con la simpatía y el apoyo del Gran Oriente de Francia. Y una vez obtenido este ingreso, de hecho quedamos universalmente reconocidos como Potencia Masónica Regular. Al mismo tiempo se han intensificado y oficializado las relaciones con el Gran Consejo Federal Simbólico del Grande Oriente Español, cambiándose los respectivos nombramientos de Garantes de Paz y Amistad entre ambas entidades, habiendo recaído estas designaciones en los Ilustres y Poderosos HH.´. Diego Martínez Barrio, 33.´. y Luis Salessi, grado 30 (...)".

Nuevamente, la fraternidad que existió entre estos Grandes Orientes liberales queda de manifiesto en las palabras del Gran Maestre del G.O.D.F., el IL.´. H.´. Francis Viaud cuando expresó este sentir abiertamente. Lo cita el H.´. Kovadloff del G.O.F.A. al mencionarlo en uno de sus discursos: El IL.´. H.´. Viaud expresó su total adhesión a los puntos de vista de algunas OOb.´. latinoamericanas y calificó al Gran Oriente Español de Campeón de la Francmasonería por el hecho de que a pesar de las duras pruebas que el régimen fascista que impera en España les ha hecho y hace pasar, continúan en su lucha con más entusiasmo que nunca agrupados alrededor de su antiguo y actual Gran Maestre, IL.´. H.´. Martínez Gil. Y se ha felicitado a sí mismo por el acierto de no haber dejado jamás de mantener relaciones con el G.´. O.´. Español".

Recapitulando, se puede sostener que, ya entrada la década de los años veinte, se hizo notar la influencia intelectual de las Logias del Grande Oriente Español, que se afianzó luego con los exiliados de la dictadura franquista y esta situación perduró hasta fines de los años cincuenta, cuando ya era muy notorio también el renovado influjo del Gran Oriente francés a nivel continental. No en vano la Gran Logia de Inglaterra intervino destruyendo, como ya dijimos, el pacto de 51 Potencias Latinoamericanas firmado en Montevideo en 1947, excomulgando a la Gran Logia de la Masonería Uruguaya en 1950 (como hiciera en 1877 con el G.O.D.F.) y coaccionando a la Gran Logia de Chile para romper relaciones fraternales con el Gran Oriente Federal Argentino. Un avance de la Gran Logia de Inglaterra en este aspecto, y con el fin de afianzar el dogmatismo preexistente, ya lo había anticipado en 1929 con el plan de ocho puntos, donde establecía y exigía los requisitos necesarios que debían reunir las Potencias que quisieran optar por su reconocimiento bajo el concepto de regularidad.

La situación imperante en la época queda reflejada en los editoriales de la Revista "Verbum", órgano de difusión oficial, como ya dije, del G.O.F.A.:
"(...) Cuando parecía que una conquista espiritual, la de la libertad en todas sus modalidades, se había incorporado definitivamente al acervo universal, integrando para siempre el patrimonio político de todos los pueblos, de 1919 a 1939 se opera un cambio radicalísimo en el mundo occidental y advertimos aterrados el espectáculo que da Europa dejando de creer en sí misma y preparando el más incomprensible e inesperado suicidio colectivo, que no otra cosa significa el triunfo del totalitarismo".
"Fueron tantos y tan horribles los dolores que a Europa y al mundo les acarreó esta deserción tan vergonzosa como cobarde, que no se puede decir cual sobresalió más, si la audacia de los cínicos o el encogimiento de los prudentes. Lo que hoy es seguro, y la historia lo registra como hecho consumado, es que la humanidad, en un movimiento de regresión enorme, donde florecieron todos los frutos de un atavismo primitivo, salvaje y anti humano, cayó en la cima de la barbarie más criminal. Ahí quedan los nombres de Buchenwald, de Dachau, de Belsen, de Ravensbrück... donde los hombres de 1940-1945, dando salida al monstruo que muchos de ellos llevaban en su ser, con todas las deformaciones morales, nutriéndose de las monstruosidades intelectuales más horribles que conoció la humanidad. La bestialidad original y las perversiones repugnantes se erigen, mediante cuidados sistemas de gobierno, en normas de vida, elevándolas por la violencia, cuya idolatría se exalta hasta el paroxismo, a la categoría de derecho de gentes. Después... el cataclismo bélico que puso al mundo en trance de acabamiento y lo mantiene en peligro de hundimiento (...)".

El explícito apoyo a sus pares europeos se hizo manifiesto, por parte de la Obediencia argentina, en su "Declaración de principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo". Decía la declaración: El G.´. O.´. F.´. A.´., "en momentos solemnes por su gravedad, se dirigió a la opinión pública para reafirmar los principios básicos que la Orden sustenta. En las jornadas decisivas que vivía nuestra ciudadanía en la lucha contra el fascismo, nuestros hombres ocuparon el lugar que les correspondía en la lucha por la libertad. Para los masones, la libertad es compañera inseparable de la dignidad de la especie. Nuestro repudio alcanzó a todo régimen político y social que niega esa condición indeclinable, sojuzgando la soberanía del pueblo". Explicitaba: "Que es un deber indeclinable de todas las fuerzas morales que aspiran al rectorado de las conciencias, contribuir a disipar el ambiente de angustiosa incertidumbre que caracteriza a estas horas; que se debe combatir la insinceridad fijando de modo intergiversable las posiciones respectivas en forma de evitar el confucionismo originado por la disparidad entre el propósito declarado y la acción realizada; que, no obstante su carácter de organización en sociedad secreta y sin que afecte a él, la Masonería se ha reservado siempre el derecho de reafirmar, en ocasiones solemnes por su gravedad, sus principios básicos; que no existe ningún impedimento ni daño, y es en cambio de beneficiosas consecuencias la pública ratificación de su fe en los ideales que la orientan" y también: "1º Que el Gran Oriente Federal Argentino encarna la tradición liberal argentina, en el esfuerzo ininterrumpido de las generaciones para afianzar las instituciones democráticas de la República. 2º Que por todos los medios a su alcance, propende a robustecer la conciencia laica de la nacionalidad, para que, ajena a dogmatismos y sectarismos, siga impulsando el progreso colectivo. No reconoce en la investigación científica ninguna autoridad superior a la razón humana y exige de sus afiliados no aceptar dogmas o creencias que aquella no pueda comprobar o explicar. 3º Que ha luchado, lucha y seguirá luchando por el engrandecimiento del país, a cuyo servicio pone, disciplinados y conscientes, sus elementos, nutridos en generosos ideales en concordancia con el preámbulo de nuestra Carta Fundamental. 4º Que aspira, por la evolución y el esfuerzo organizado de la sociedad al perfeccionamiento cada vez mayor de las instituciones sociales, transformándolas en las que satisfagan, dentro de un régimen de libertad, justos anhelos de mejoramiento social y tiendan a una mejor distribución de los bienes de la tierra. 5º Que sin ser un partido político, mira con simpatía y secunda con decidido entusiasmo, toda acción pública cuyas finalidades coincidan con nuestros postulados de respeto a la personalidad humana y de amparo a las libertades fundamentales que informan la razón de ser del sistema democrático e impulsan armoniosamente el desenvolvimiento progresivo de los pueblos. 6º Que repugna la violencia y condena los regímenes antidemocráticos, abominando los sistemas que generan la discordia y el odio, preconizan las persecuciones raciales, hacen autos de fe con las bibliotecas, menosprecian el derecho, desconocen el valor de los pactos y atentan -prevalidos en la razón de ser más fuertes- contra la soberanía e independencia de los débiles. 7º Que denuncia como un peligro toda tentativa de infiltración de ideologías ajenas al espíritu de nuestra nacionalidad y está dispuesta a iniciar o secundar toda acción que tienda a evitar la formación en Argentina, de minorías raciales, de partidos políticos extranjeros o de reivindicaciones territoriales".

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Masonería activa

Es en este complejo contexto, y en el de la segunda posguerra, que el doctor Virgilio Lasca (1894-1958), Gran Maestre y cofundador del Gran Oriente Federal Argentino, pergeñó su obra jurídico-masónica, publicada en gran parte por la revista "Verbum". Doctorado en jurisprudencia, participó asiduamente en política. Fue Secretario durante varios años del Centro Republicano Español y asesor jurídico de la entidad. Actuó en la Liga Argentina de Cultura Laica y otras instituciones liberales y democráticas. Presidió en reiteradas oportunidades las Logias "12 de Octubre" y "Prometeo".

El GOFA, Obediencia que contribuyó a fundar, contó, en su período de mayor apogeo, con 15 Logias y una cantidad aproximada de 550-600 hermanos. Si bien practicaba el Rito Escocés, aceptaba en su seno a grupos masónicos practicantes de Ritos distintos. Como Potencia adogmática, suprimió de sus prácticas rituálicas la invocación al Gran Arquitecto del Universo y la colocación de la Biblia sobre el ara, alegando que esto representaba una reafirmación del espíritu adogmático de la Masonería y de la plena libertad de conciencia. En cuanto a la supresión de la Biblia en los altares quiso significar respeto pleno a la libertad de los masones, ya que mientras los creyentes veían en el libro sagrado el símbolo de su ley moral, carecía de tal carácter para los no creyentes. Solo le faltó adoptar la mixticidad, aunque Lasca admitió en sus textos jurídicos la necesidad de que dicha situación cambiara.

Al cumplirse el 15º aniversario de la Obediencia, en 1950, Osías Kovadloff, destacado dirigente del G.O.F.A. y uno de los directores de Verbum, y, el propio Virgilio Lasca, dieron a conocer distintos documentos, a partir de los cuales este último comenzaría a editar sus otros textos jurídico-masónicos. Dichos documentos se titulaban: "Acción Masónica Integral" y "El Gran Oriente Federal Argentino. Su origen. Posesión de estado conforme al Derecho internacional público".

Decía Kovadloff sobre el nacimiento del G.O.F.A.: "El 25 de junio de 1935, se creó la Gran Logia Federal Argentina, cuya Asamblea Constituyente reunida el 20 de octubre de 1935, al sancionar nuestra Constitución, sustituyó su nombre por el de Gran Oriente Federal Argentino. Lo formaron 14 Logias regulares, después del duro período que les tocó vivir entre diciembre de 1932 y junio de 1935".

Cabe aclarar que durante ese período de tres años, se produjo la unificación de distintos cuerpos masónicos nacionales, que se prolongó hasta el cisma de 1935. Acusado el Gran Maestre de este cuerpo unificado, bajo el nombre de Gran Logia de la Masonería Argentina del REAA, de abuso de autoridad e incapacidad para el desempeño del cargo, rechazó presentar su renuncia, provocando de esta manera la ruptura.

Continua Kovadloff: "Nacimos a la vida independiente con el exclusivo afán de realizar los fines y vivir los principios de la francmasonería. Nos impusimos los graves deberes de salvar no solo los prestigios de una tradición, sino también proyectar nuestra obra al exterior y encauzar al pueblo por el camino de la justicia, el derecho y la solidaridad".
"Formaron esta Obediencia masones activos, de espíritu democrático, dinámicos por excelencia, quienes entendían que quedaba mucho por hacer en la Argentina , para que se viera cumplida la misión de la Masonería ".
Lasca, por su parte, especificaba algunas de las causas que precipitaron el Cisma, y puntualizaba los ideales de la nueva Obediencia:
"1º De nada sirven los principios en que descansa la trilogía masónica, si ellos no son aceptados y practicados por hermanos y, por las autoridades de la Orden;
2º En aquella época, como en la actual, una acción directa de los masones, propia del ideal iniciático, con la proyección lógica de esos principios en la vida profana, sin que ello importase tomar afiliación alguna en partidos políticos; por lo tanto, se estimaba impropio reducir la actividad a elevar preces al Gran Arquitecto del Universo, olvidando la defensa de los intereses morales básicos;
3º Unipersonal el Poder Ejecutivo del Simbolismo, era resistido por los Hh.´., prefiriéndose que la Gran Maestría fuera un cuerpo colegiado, con lo que se afianzaba el espíritu democrático de su ideal organización, asegurándose el acierto en las directivas de la Orden;
4º En cuanto al régimen federal, no se consideraba suficiente la inserción de una norma en la Constitución de la Gran Logia que permitiera la creación de Grandes Logias de distrito, si la estructura de esa Carta, como la de los Reglamentos Generales, hacían imposible en la práctica el funcionamiento de esos altos cuerpos por carecer de bases orgánicas;
5º Los nombramientos en blanco de las Logias del interior acerca de quien debía representarlas en las asambleas electivas o de otra índole, daba por resultado que tales representantes no interpretaban el pensamiento, ni los anhelos del Taller que aparecía nombrándolos".

En su segunda circular, el G.O.F.A. envió, a Potencias y hermanos, su Declaración de Principios, que decía:
"La Francmasonería, institución esencialmente humana, no es ni puede ser ajena a ninguno de los problemas fundamentales que deciden el progreso de los hombres y de los pueblos, en su constante marcha al porvenir.
Vive en el seno de las sociedades su vida activa, trabajando sin descanso para el logro de sus fines que se traducen en una más armónica estructuración de la vida sobre bases de amor y de justicia social. Viene actuando, para ello, desde el fondo de los tiempos, como el tenso resorte que acelera la evolución, teniendo en cada etapa de la historia una finalidad determinada de acuerdo con las necesidades y aspiraciones del ambiente.
Absolutamente adogmática, representa y encarna las fuerzas dinámicas, frente a las tendencias estáticas.
No tiene por objeto conservar. Sabe que la inmutabilidad no es la ley de la vida social.
Obtenido un propósito, realizado un programa, agrandado el acervo cultural con una conquista presta de inmediato oídos al clamor de nuevas exigencias, manteniéndose así en la vanguardia de todas las reivindicaciones sociales.
Flecha de un anhelo proyectado al porvenir, sus esfuerzos del pasado son los progresos que gozamos en el presente; procura por todos los medios lícitos a su alcance, dignificar al hombre capacitándolo, por un desarrollo superior de conciencia, para el mejor y más amplio uso de sus derechos y libertades.
Ni partido político, ni credo religioso, tiene para todos el más total respeto en cuanto representan ideologías y traducen afanes y aspiraciones colectivas; pero condena la intolerancia, abomina el fanatismo y declara el repudio por los regímenes de fuerza y violencia como contrarios a la razón y denigrantes para la especie.
Reconoce en la fraternidad la condición primordial del género humano; es substantivamente pacifista, considera a la guerra como un crimen horrendo y se esfuerza con todo su poder para suprimirla como a una de las más lamentables calamidades que afligen a los pueblos.
Recomienda a sus adeptos la propaganda con el ejemplo, la palabra y el escrito, con la reserva de que guarden los secretos establecidos y les enseña que son sus deberes fundamentales: ilustrarse, ayudarse, protegerse entre sí y defender al hermano ante la injusticia, aún con el peligro de la propia vida.
Considera el trabajo como un deber esencial del hombre, y como tal le dignifica y le honra, sin establecer distingos ni categorías; pero considera también el descanso como un derecho, y se esfuerza porque la vejez, la invalidez, la infancia y la maternidad, gocen los beneficios del amparo colectivo a que son acreedores.
La Francmasonería posee signos y emblemas cuya alta significación simbólica no puede ser revelada sino por la iniciación. Estos signos y emblemas presiden en formas determinadas los trabajos de los masones y les permiten reconocerse y ayudarse en toda la superficie de la tierra.
En el seno de las reuniones masónicas todos los miembros de la Institución están colocados en el mismo nivel de igualdad, no existiendo entre ellos otra distinción que las que establecen las jerarquías de la Orden".

De la Asamblea Constituyente, reunida en octubre de 1935, surge la Carta Magna , sancionada y promulgada ese mismo día, con renovadoras propuestas para la organización interna, algunos de cuyos postulados son mencionados por Lasca, para luego efectuar un balance. Decía:
"Los poderes masónicos de esta federación de Logias están constituidos:
a) Por una Asamblea Nacional que ejerce el Poder Legislativo, y, en algunos casos, el Judicial, la que se reúne cada seis meses;
b) Por el Gran Consejo Federal que es el Poder Ejecutivo colegiado del Simbolismo.
La Obediencia mantiene relaciones en el orden filosófico exclusivamente con el Supremo Consejo del Grado 33 de la Masonería Federal Argentina, en virtud del pacto de mutuo reconocimiento y amistad que han suscripto, en el que se establece la autonomía recíproca de ambos altos cuerpos.
Esta Potencia practica el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, pero admite el ingreso de Logias de otros ritos.
El Poder Judicial, según los casos, lo ejercen la Asamblea Nacional, el Gran Consejo Federal, las Grandes Logias de Distrito o las Cámaras de Maestros de las Logias".
"Con la creación del Gran Consejo Federal, se sustituye el gobierno unipersonal por el colegiado. El Gran Maestre forma parte de este Poder Ejecutivo. Lo preside, pero su decisión personal será computada como un voto. Es el Gran Consejo Federal el que gobierna la Orden, y sus miembros, son responsables ante la Asamblea Nacional. Las cosas han cambiado en tal forma que, como fluye de la experiencia de tres lustros, se cortó de raíz el unicato, la autocracia, la dictadura, para sustituirlo por un cuerpo colegiado que se renueva cada año por mitades. El cargo de Gran Maestre dura tres años. Esta forma combinada de gobierno permite una labor más eficaz, mejor controlada y más constructiva".
"La posibilidad de constituir Grandes Logias de distrito, tiene su base orgánica y reglamentaria. La ventaja de esta reforma consiste en que las Logias se hallarán en contacto más directo con las autoridades; sus Grandes Maestros locales serán sin duda los mejores masones del lugar, y mediante el ejercicio del gobierno de su distrito, procurarán hacer extensivas e intensivas las obras masónicas, aumentando el número de sus Talleres y difundiendo nuestros principios. Será una obra más fecunda para el bien general de nuestra Orden".

En el año 1948, señala Lasca, "se introdujeron en la Constitución de 1935, algunas modificaciones de las que damos somera referencia. Lo esencial es que se suprimió el cargo de Vice Gran Maestre y se instituyó el Gran Maetsre adjunto, renovable cada año, por nombramiento del titular (...) El cargo de Gran Orador en lugar de designarse en el seno del Gran Consejo Federal, ahora es electo en la Gran Asamblea Nacional".

Nuevamente Kovadloff: "Nuestra acción ha sido consecuente con lo afirmado en la primera circular de junio de 1935, cuando al dar cuenta de la creación de nuestro Gran oriente, entre otras cosas, decía: (...) entiende que la Masonería es acción directiva en el conjunto social dentro del cual actúa (...) No hemos conseguido llegar a los acuerdos de buena voluntad, que lograran evitar esta separación (...) Dos modalidades típicas y respetables del alma humana se han enfrentado. Ellos pretenden una Masonería conservadora, respaldada en modelos que quieren ser clásicos; nosotros, una liberal, nutrida en una tradición de gloriosos sacrificios y benéficas conquistas, que han acelerado el progreso (...) En la pasividad contemplativa, no se ha hecho hasta hoy nada. La acción es algo más que un mero cambio de notas corteses (...)"
"La actividad masónica tiene dos grandes aspectos, que se traban y entrelazan íntimamente y no pueden existir el uno sin el otro, ni en un masón consciente ni en una Obediencia: en el orden interno y en su proyección hacia el exterior".
"En el orden de nuestras realizaciones internas el camino está jalonado con nuestra declaración de principios; nuestra Constitución; Reglamentos Generales; edición de rituales para los tres grados del simbolismo; el trabajo de los talleres; las tenidas de conjunto; de iniciación de trabajos, conmemorativas, de instrucción; las tenidas de adopción de lowetones, de reconocimiento conyugal y de honras fúnebres; las relaciones interpotenciales; los folletos de interés masónico; las nuevas Logias incorporadas a nuestra columna federal; el movimiento de Hh.´.; los mensajes orientadores de nuestros Grandes Maestres; la ayuda fraternal; nuestra revista masónica "Verbum"; los trabajos de nuestros hermanos (...) de estudio e investigación; la Biblioteca Masónica ; nuestras ceremonias iniciáticas y de exaltación; nuestra solidaridad masónica, moral y material, que no reconoce fronteras ni más límites que nuestras posibilidades".
"En el campo profano nuestra obra se ha concretado en declaraciones públicas; concursos literarios; Liga Argentina de Cultura Laica; Oficina Pública al servicio de la República Española ; Ateneo Liberal Argentino; revista "Liberalis"; conferencias, edición de libros y folletos; nuestra participación en la Conferencia Panamericana de "Italia Libre" de Montevideo, de Unión Republicana Latina, de Acción Laica Argentina, del Congreso Internacional de Laicismo; Biblioteca de Derechos Humanos; Almanaque Civil; y la acción de nuestros Hh.´. acorde con los principios de la Orden ".
Finaliza el hermano Kovadloff con la siguiente referencia: "El folleto "Acción Masónica Argentina" (...) resume la trayectoria del G.O.F.A. durante el período 1935-1938 (...)".

Con respecto a esta última publicación mencionada, que instala y propicia la idea de la "Masonería activa", el hermano Lasca recupera y sintetiza algunos puntos esenciales. Antes, cabe reseñar que el Gran Oriente Federal Argentino resumía de la siguiente manera el origen conceptual de "Masonería activa": "La doctrina de la Masonería activa, en contraposición a la mística, fue admitida en la primera de las conclusiones de los principios generales para la estructuración universal, que constituye la declaración de principios de la Confederación Masónica Interamericana, fundada en 1947 en la ciudad de Montevideo".

Volviendo a Lasca, este citaba:
"No nos aislamos del conjunto, refugiándonos en la indiferencia de sus problemas candentes, al amparo del secreto de nuestra inacción, que trasciende. Hablamos, escribimos, actuamos, vivimos, solidariamente con la angustia colectiva de los acontecimientos que se suceden; y queremos, en sabia previsión, colocarnos frente a ellos para regirlos; y no ser arrastrados por ellos en el ciego determinismo de una fatalidad histórica, sin alboradas de liberación. Los pueblos, como los hombres, hacen y viven su propia historia, benefícianse de sus aciertos y pagan, larga y dolorosamente, sus errores.
Instituciones que no realizan su finalidad, que se deshumanizan al desinteresarse del conjunto, no pueden aspirar a ser monitores de conciencia.
Señalamos a todos nuestros hermanos un camino, anhelosos de sentir en las jornadas que han de sucederse, su aliento junto al nuestro, en el rítmico jadeo de esfuerzos paralelos.
Estos esfuerzos son posibles; lo afirmamos, pues en la hora de revisión que estamos viviendo, no desconocemos los movimientos parciales que en casi todos los países, aún en los sajones, vienen produciéndose análogos a los nuestros, desde que son motivados por causas y móviles semejantes.
La Masonería puede y debe significar una excelencia social; pero jamás una aristocracia rancia cerrada e incomprensiva.
Tenemos todos los caminos abiertos para todos los pactos, noblemente inspirados en ideales de fraternidad, de justicia, de mejoramiento; y hemos de entendernos siempre con quienes tengan nuestras mismas aspiraciones de superación, por encima de las fronteras geográficas y respetando las modalidades jurisdiccionales de cada uno de ellos".

Kovadloff, por su lado, revisita algunos aspectos cruciales del accionar del G.O.F.A., de los cuales seleccionaré y sintetizaré unos pocos. Sobre las Grandes Asambleas Nacionales, señala:
"Ellas cumplieron la función del Poder Legislativo de la Obediencia, como auténtica expresión de nuestra soberanía. La 8ª Asamblea Nacional reunida en los Vv.´. de Mar del Plata (que involucra a la ya citada "Declaración de principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo") en momentos solemnes por su gravedad, se dirigió a la opinión pública para reafirmar los principios básicos que la Orden sustenta. En las jornadas decisivas que vivía nuestra ciudadanía en la lucha contra el fascismo, nuestros hombres ocuparon el lugar que les correspondía en la lucha por la libertad. Para los masones, la libertad es compañera inseparable de la dignidad de la especie. Nuestro repudio alcanzó a todo régimen político y social que niega esa condición indeclinable, sojuzgando la soberanía del pueblo".
"En la 9ª Asamblea Nacional, en otra declaración pública afirmó que, a menos de dejar de existir, está y estará con todas sus fuerzas, sus inteligencias y su poder, al lado de los pueblos que en esta hora angustiosa y decisiva, sacrificando su bienestar, su tranquilidad, su sangre, defienden con la libertad un concepto superior de dignidad humana, contra gobiernos de tipo autoritario".

En el plano de las relaciones interpotenciales, el G.O.F.A. fue reconocido, y mantuvo estrecha colaboración, con una veintena de Potencias, entre las cuales se contaban la Gran Logia de Chile, la Gran Logia de la Masonería del Uruguay, el Gran Oriente de Francia, el Gran Oriente de Bélgica y, por supuesto, el Grande Oriente Español en el exilio.

También apoyó, propició en los países de la región, y participó activamente, en las actividades de la Liga Universal de Francmasones (L.U.F.), situación que ocasionó frecuentes disputas con la Masonería encuadrada dentro de los parámetros de regularidad inglesa. Sostenía la revista Verbum: "Apoyamos la aspiración de unir a los masones, fuera de toda consideración de Obediencia, permitiendo un mejor conocimiento y una mayor comprensión, preparando los ánimos para un acercamiento perdurable y constructivo".

La creación del Ateneo Liberal Argentino se abordó bajo los siguientes aspectos: "Pretendemos ser fuerza permanente de orientación para la perfección de los hombres, amamos la verdad por sobre todas las cosas, aspiramos a la práctica sentida y real de todas las virtudes, acompañamos la investigación científica con la guía constante de la razón humana que juzgamos ineludible, y sin otro norte que el de los dictados de nuestras libres conciencias, ambicionamos la plenitud de una fraternidad humana permanente, que no olvide, a su vez, la sana idea de un progreso constante como contribución a la obra eterna que nunca ha de terminar: la de la perfección humana".

Sobre la Liga Argentina de Cultura Laica, Kovadloff especifica que, "se constituyó con el fin de velar por todos los derechos del hombre en su civilización actual considerando que es inherente a la personalidad humana, la libertad de pensar e investigar".
En su declaración de principios se sostiene: "Que por encima de todas las construcciones morales y religiosas se impone la supremacía de la razón en busca de la verdad.
Entiende que el laicismo es la idea de que todos los seres humanos, cualesquiera sean sus opiniones filosóficas o creencias religiosas pueden y deben vivir en común dentro del respeto de la verdad demostrada y en la práctica de la fraternidad.
Por eso defiende la escuela libre de dogmas, y combate a quienes pretenden inculcar la superstición y la intolerancia en las mentes infantiles, dividiendo al país y creando problemas ajenos a las necesidades espirituales del niño.
Combate también las divisiones raciales o de religión porque ello atenta contra la unión del pueblo argentino que ha sido amalgamado en un solo sentimiento de fraternidad.
Por las mismas razones repudia la intromisión dogmática en las actividades del Poder Público ya que ello atenta contra el principio de igualdad y de unidad espiritual que tienen por base la libertad de conciencia que consagra la Constitución Nacional.
La Liga considera que la moral como elemento rector de la conducta, es esencial a toda sociedad humana. Que en consecuencia, sus principios no pertenecen a un credo determinado, sino que están condicionados por los hábitos, las costumbres y la necesidad de convivencia de cada pueblo.
Fiel a las tradiciones del pensamiento argentino la Liga anhela la unión de los pueblos bajo un derecho común".

Con respecto a España, se explaya el hermano Kovadloff: "Según lo expresado con acierto por el IL.´. H.´. Diego Martínez Barrio, "el ataque de las fuerzas de la reacción y de la tiranía a la República Española , rebasaba el marco de una pugna política para situarse en el terreno de los principios fundamentales que han dividido al mundo, y en cuya lucha la Masonería ha tenido siempre una posición definida". Los masones españoles fueron perseguidos y asesinados, castigándose en ellos las doctrinas del libre examen y su tolerancia religiosa.
De ahí nuestra solidaridad total con los Hh.´. españoles, desde nuestros fondos de ayuda a viudas y huérfanos de Hh.´. hasta la Oficina de Prensa al servicio de la República Española, que difundió la verdad sobre los sucesos, en numerosas publicaciones, poniendo de manifiesto el origen, tendencia y el grado de veracidad de muchas informaciones irresponsables. Nuestra Oficina constituyó un aporte valioso, ponderable y sereno a la labor informativa de la prensa democrática y honesta del país. Combatió la tergiversación e interpretación maliciosa de la verdad.
Estuvimos al lado de los hombres libres, contra los feudalistas, los absolutistas, los dictatoriales y los fascistas. Estuvimos por la verdad, la justicia y el progreso.
Para todos y cada uno de los que formamos esta columna federal, es motivo de íntima satisfacción el haber designado miembros de honor de nuestra Obediencia a los IIL.´. y QQ.´. HH.´. Augusto Barcia Trelles y Manuel Blasco Garzón".

Luego de exponer extensas reseñas sobre la labor cumplida por el G.O.F.A. en sus primeros quince años de existencia, y de las cuales cité apenas unos pocos extractos, el hermano Kovadloff culmina con estas palabras: "(...) El G.O.F.A. se apartó de la declamación y encaró resueltamente la práctica de los principios masónicos, imponiendo la acción directa de sus hermanos, que no podían encerrarse en la actitud de un misticismo contemplativo.
Estuvimos así contra el fascismo, contra el fraude electoral, censuramos la oficialización de la enseñanza religiosa, nos opusimos a los monopolios (...), reprobamos las trabas a la libre exposición de las ideas y las restricciones al derecho de reunión, proclamamos el respeto a los derechos del hombre, de las libertades constitucionales, del sagrado derecho de asilo; luchamos, en fin, por el mejoramiento y la constante superación de nuestro pueblo (...)".

3
Acción masónica internacional

El Gran Oriente Federal Argentino actuó en la 1ª Conferencia Interamericana de la Francmasonería Simbólica, celebrada en Montevideo en 1947. Fue también una de las Potencias fundadoras de la Confederación Masónica Interamericana. El doctor Virgilio Lasca abordó estas y otras cuestiones relacionadas, en sus textos:

Con relación a la 1ª Conferencia Interamericana del Simbolismo, señala: "En el mensaje de nuestro Gran Maestre ante la (...) Asamblea Nacional de octubre de 1940, dijo: Maduramos la posibilidad de invitar a las otras Potencias masónicas americanas, para la reconstitución de la "Asociación Masónica Internacional", en este continente, en razón de que, prácticamente, la A.M .I. que funcionó en Europa, no puede cumplir la tarea llamada a desarrollar, ni sería conveniente que su sede continuara fuera de América, por haberse abatido en gran parte de aquellos países las columnas de la Orden " (...).
De esta manera se aprobó el inicio "de las gestiones pertinentes ante las Potencias masónicas de los países vecinos para celebrar en fecha próxima un congreso de representantes de donde salga un llamado a los demás organismos de América, a fin de crear una entidad dándole sede en este continente (...)".
"En mayo (...) de 1943, en la sede de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay reuniéronse, entre otros, nuestro vicepresidente del Gran Consejo Federal y nuestro Garante de Amistad ante aquella Obediencia, con el fin de aunar ideas para la realización del movimiento masónico en toda América, que trate de resolver los graves problemas que para nuestros postulados se han originado a raíz del conflicto mundial existente en esa época. Se aceptó, en principio (...) efectuar un Congreso Panamericano de Grandes Logias, que como plan de acción lo iniciarían las Potencias Masónicas de Argentina, Chile y Uruguay (...).
"El Gran Oriente Federal Argentino (...) preparó y envió a la comisión organizadora ponencias para los temas de: 1. Principios generales para la estructuración de la Francmasonería universal; 2. Fundamentos para un Derecho Masónico Internacional; 3. Uniformación de la enseñanza simbólica; 4. Organización nacional e internacional de la acción masónica; 5. Labor a desarrollar por la Francmasonería en la posguerra; 6. Confederación Masónica Interamericana (...)".

Con relación al Congreso Internacional de Laicismo, comenta: "Fue constante preocupación del Gran Oriente Federal Argentino la enseñanza laica y humanista en los establecimientos educacionales del Estado (...) Destacó en su mensaje la conveniencia de convocar a un Congreso Internacional del Laicismo en una aspiración de hacer efectiva la ponencia adoptada en la 1ª Conferencia Interamericana de la Francmasonería Simbólica , que consideró al laicismo de la sociedad (secularización), como un progreso determinado por el desarrollo económico y social en la historia de la humanidad (...)".
Una vez obtenida la adhesión de las Grandes Logias de Chile y del Uruguay, las tres Potencias "acordaron las bases del Congreso y el reglamento del mismo, así como la fecha y lugar de su realización (...)", cursando la siguiente invitación, siendo la convocatoria para octubre de 1950, en Montevideo:
"En el mapa espiritual de nuestra América corren serio peligro los ideales de libertad mental que fueron como banderas de lucha de las generaciones liberales que forjaron la independencia de nuestros países y organizaron, con visión de futuro, sus instituciones republicanas, ideales que se identifican con las razones de existencia de nuestra Orden. La familia masónica americana no podrá en forma alguna permanecer indiferente frente a uno de los signos más trágicos de este momento: la creciente penetración en los órganos de la vida democrática del continente por parte de la Iglesia Católica y la neutralización de los sentimientos y práctica del laicismo. En una palabra, el laicismo aparece derrotado por una campaña sistemática, coordinada y beligerante de la Iglesia. Tal realidad constituye una severa llamada de atención a los hombres que aspiran a vivir en un clima de emancipación espiritual y mental, y muy especialmente representa una enorme responsabilidad para nuestra Orden. Nuestro deber, como sabéis, consiste en ocupar las vanguardias activas en las luchas contra el dogmatismo. De nuestros esfuerzos depende que las nuevas generaciones de América no crezcan en un ambiente de inhibiciones espirituales y opresión mental. Fieles a la tradición universal y especialmente americana de la Masonería, fijos nuestros propósitos en el recuerdo de los grandes libertadores del continente (...) de sus conductores y pensadores liberales (...) que fueron a la vez portaestandartes de los ideales de nuestra Orden, las tres Potencias que suscriben asumen el honor y la responsabilidad de iniciar en nuestro continente un Congreso Internacional del Laicismo que constituya una gran clarinada en la batalla contra el oscurantismo confesional (...)".

Con relación a la Confederación Masónica Interamericana, apunta: "El Gran Oriente Federal Argentino fue una de las Potencias que se preocupó por su constitución". "Fue también una de las fundadoras en el momento de organizarse". "Aunque en forma tácita, se adhirió a la misma y cumplió con todos sus deberes y obligaciones morales y económicas". "Con legítima satisfacción debe considerarse al Gran Oriente Federal Argentino como Potencia activa y dinámica, que se aparta del misticismo sedante, pero estéril".

Como epílogo, apenas estas breves pinceladas, en palabras del h.´. Kovadloff: "Conscientes de nuestra responsabilidad, aquilatando la preciada herencia del pasado histórico universal de nuestra Institución y ante el panorama social contemporáneo que justifica nuestra razón de ser, reafirmamos la inquebrantable decisión de vivir los postulados masónicos, no solo en el seno de los Talleres, sino también en todas las esferas de acción cotidiana".

Y Lasca: "La hora es de defensa de principios y no de éxtasis". "Sobre la piedra bruta debe trabajar el cincel del masón, artífice de esta generosa defensa de una concepción de profundo vigor humanista".
Cuando estos textos se publicaron, en 1950, el G.O.F.A. cumplía quince años de existencia, y, la revista Verbum, empezaría a publicar en poco tiempo, la obra jurídica de Lasca.