3 de agosto de 2016

El pasado secreto de las Logias: Simbolismo, historia y poder



Clicar en la foto para anpliar

El pasado secreto de las Logias: Simbolismo, historia y poder, WGT EDICIONES, Buenos Aires, 2016.

Sinopsis:

Sostenía Fulcanelli:
“Este mutus liber (libro mudo o cerrado) que es el templo, Biblia oculta y de macizas hojas de piedra; la huella, el sello de la Gran Obra Laica al frente de la Gran Obra Cristiana”.

El siguiente volumen incluye conferencias y artículos breves que abordan aspectos históricos de las doctrinas masónicas reveladas a través del ritual y el símbolo, así como las posibles rupturas y vinculaciones o puntos de confluencia en el ideario de los masones, las religiones cristianas y el paganismo, sin descuidar el contexto social, cultural y político de las épocas en las cuales se han desenvuelto y desplegado sus actividades.

Entre los ejes principales se aborda la figura socio-política y religiosa del Buen Pastor, asociada a la pastoral de las iglesias cristianas y también a distintos Ritos masónicos y otras sociedades.

También el aspecto simbólico-religioso utilizado por la naciente iglesia, y del cual esta se sirvió al usurpar la tradición pagana y, a su vez, la posterior apropiación de los altos grados masónicos de la ya afianzada tradición judeo-cristiana (Reforma y Contrarreforma incluidas), al avanzar en su evolución especulativa a partir del siglo XVIII.

22 de julio de 2016

La oscura situación de la Logia Luz del Sud II

La Logia Luz del Sud Nº 39 de Tandil fue fundada el 7 de septiembre de 1872, con autorización del Gran Maestre del Supremo Consejo y Gran Oriente de la República Argentina, Nicanor Albarellos. Fue patrocinada por la Logia Estrella del Sud Nº 25, de Azul, establecida a su vez el día 8 de agosto de 1867 por el Coronel Álvaro Barros.

En esta etapa, 1872, Luz del Sud nace como una Logia operativa que trabajó para encauzar la vida pública del pueblo, aquejada por diversas problemáticas que incluía el fraude político y la puja entre las viejas familias criollas y los extranjeros que traían ideas progresistas. Se complementaba este conflicto con la dura pelea entablada entre la Iglesia y el Liberalismo, ya que el avance laico era evidente y se imponía a la prédica del clero, quitándole espacios de poder. Posibles causas estas que ayudaron a desatar la masacre de pobladores extranjeros del 1º de enero de 1872.

Por último, esta matanza fue la excusa histórica para dar plenitud al actuar masónico que ya existía en forma velada a través de la Sociedad Filantrópica La Caridad de Tandil.

Esta fecha es sostenida, entre otros investigadores, por Alcibíades Lappas (La Masonería en la ocupación del desierto, 1981).

Cuando se creó Luz del Sud en 1872, su carácter era operativo porque tenía una misión política: desplazar al juez de paz Figueroa, que representaba a la parte conservadora criolla. Después de la matanza de extranjeros instigada por el curandero Tata Dios, la logia pretendía asumir el poder político, ya que posiblemente ese hecho haya estado fomentado por los conservadores.

En 1873 el Supremo Consejo y Gran Oriente para la República Argentina le otorgó carta constitutiva, aunque el periódico Luz y Verdad en 1903 indicó que la fundación de Luz del Sud se produjo en 1874. La diferencia de fechas quizá responde a un intento de disimular la misión inicial de la Logia.

La Revista Masónica Americana ya la incluía en la nómina de las Logias del Gran Oriente a fines de 1872 (Buenos Aires, Año 1, Núm. 1, 15 de noviembre, página 29). Luego, en el ejemplar del Año 1, Núm. 11, 15 de marzo de 1873, página 337, publica el listado completo de Logias Simbólicas y Capitulares “expresando la época en la que fueron creadas esas oficinas, número de antigüedad que les corresponde y su estado de abatimiento o actividad masónica, sacado de los datos adquiridos en la Gran Secretaría General”. Señala que la Logia fue instalada el 30 de enero de 1873.

Adjunto las siguientes listas para que puedan compararse los nombres de los fundadores de la La Caridad, primera mutual del pueblo, y la primera comisión de la Logia Luz del Sud, fundada pocos meses después. Los nombres de estos masones se repetirán, como puede verse, en relación a la construcción del templo parroquial. Los masones también fundaron las mutuales de la Sociedad Española, la Unione Italiana y la Sociedad Sadi Carnot, que nucleaba a los franceses.

Sociedad Filantrópica La Caridad, Segunda Comisión, del 5 de noviembre de 1871:

Presidente: Bernardo Sabatté Laplace (Venerable de Luz del Sud, Mutual Sadi Carnot).
Vicepresidente: Carlos A. Díaz.
Tesorero: Ramón Santamarina (Mutual Sociedad Española, Sociedad Hermanas de los Pobres). Vicetesorero: Juan Espel.
Secretario: Manuel Suárez Buyo (Mutual Sociedad Española).
Vicesecretario: Juan M. Dhers (Venerable de Luz del Sud, Mutual Sadi Carnot, Sociedad Hermanas de los Pobres).
Entre los vocales: Julián Arabehety.
Médico: José Fuschini (Venerable de Luz del Sud, primer director médico del Asilo San Juan, Mutual Unione Italiana, Sociedad Hermanas de los Pobres).

Logia Luz del Sud Nº 39, Primera Comisión, del 7 de Septiembre de 1872:

Presidente: Eugenio Iriarte (Hijo del General Tomás de Iriarte).
Vicepresidente Primero: Bernardo Sabatté Laplace.
Vicepresidente Segundo: Carlos A. Días (Juez de Paz, impuesto por los masones después de la matanza de extranjeros de Tata Dios, en 1872).
Orador: Miguel Méndez.
Secretario: Julián Arabehety.
Tesorero: Ramón Santamarina.
Hospitalario: Dr. Eustaquio Herrera.
Otros: Manuel Suárez Buyo, Pedro Pereyra, Nicanor Elejalde, Juan M. Dhers.



Revista Masónica Americana, Buenos Aires, Año 1, Núm. 1, 15 de noviembre de 1872, página 29


Revista Masónica Americana, Buenos Aires, Año 1, Núm. 11, 15 de marzo de 1873, página 337

La oscura situación de la Logia Luz del Sud I

En su edición Nº 26770, Año 85, del domingo 7 de mayo de 2006, el Diario tandilense Nueva Era, en sus páginas de portada, y también 16-17, publicaba estas fotos donde se establecía que la Logia Luz del Sud se había creado en 1875.

Anunció también el levantamiento de columnas luego de décadas de inactividad.

El problema es el siguiente:

Según Victory y Suárez y la Revista Masónica Americana, en 1875, sostenían en documentos originales todavía en existencia, que en esa fecha la Logia solo retomaba su actividad luego de quedar desactivada por los conflictos y enfrentamientos entre Nicanor Albarellos (en cuyo mandato fue autorizada la creación de la Logia en 1872), Carlos Urien y Daniel María Cazón.

Victory y Suárez conocía a fondo el conflicto porque pertenecía al círculo de gobierno del Supremo Consejo y Gran Oriente de Carlos Urien que se mantuvo en el poder hasta fines de 1875, donde debió renunciar, reasumiendo la Gran Maestría y el poder absoluto Nicanor Albarellos (Gran Comendador del Supremo Consejo 33).

Luego, y al margen del análisis que ya hicimos de otras actas fundacionales, la publicación ya citada, me refiero a la Revista Masónica Americana, la incluía en la nómina de Logias jurisdiccionadas al Supremo Consejo y Gran Oriente en su ejemplar de noviembre de 1872, apenas un mes y medio después de creada.

En aquel mismo año de 2006, en su número de enero, Símbolo Net, publicación de la actual Gran Logia, inexistente en aquella época como Potencia, también anunciaba la reinstalación de la Logia. Una situación muy compleja dado que la Logia ya había participado de lleno en el V Congreso Nacional del Simbolismo en Tanti (Córdoba) en el transcurso del año 1995, o sea, diez años antes, con una ponencia sobre la FINANCIACIÓN de la entidad y sus problemáticas de cara al siglo XXI.

Este dato pertenece a los archivos de dicho evento cuyas ponencias completas fueron editadas a fines de aquel mismo año, y corresponden a las páginas 89-91 de sus anales.



Clicar en las fotos para ampliar

17 de julio de 2016

Revista Masónica


Bibliografía masónica de 1900. La Revista Masónica (1896-1904) dirigida por Salvador Ingenieros fue la predecesora de La Cadena de Unión, dirigida esta última por Santiago Greco.

5 de julio de 2016

Lowetones


Clicar en la foto para ampliar

La Logia Armonía. Provincia de Santa Fe, Argentina. 1910. Junto a los miembros están los Lowetones, así llamados los hijos de los masones adoptados por la Logia.

Existe dentro de algunas instituciones masónicas un ritual o ceremonia que involucra el acto de reconocer y adoptar, por parte de las Logias o Talleres de trabajo, a los hijos de los masones.

Leyendo las liturgias y manuales de la Masonería, se desprende que este acto "es de la mayor trascendencia e importancia, y exige que los Talleres sean muy cautos y precavidos en la concesión de esta gracia, porque les impone el ineludible deber de velar constantemente por sus hijos adoptivos, en el caso de fallecimiento de los padres".

De la introducción a la conferencia "Logias: Ceremonias secretas del pasado".

Ver conferencia completa en: