6 de julio de 2014

BIBLIOTECA NACIONAL: Conferencia y presentación de libros sobre Masonería e Historia


Conferencia y presentación de libros sobre Masonería e historia en la BIBLIOTECA NACIONAL de la República Argentina, Sala Julio Cortázar, el 20 de agosto desde las 19 horas, Agüero 2502, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Auspicia la Jurisdicción Argentina de la OMMI Le Droit Humain-El Derecho Humano.


Microhistoria masónica, WGT Ediciones, Buenos Aires, diciembre de 2013. 

Los siguientes textos fueron expuestos en los sucesivos congresos anuales organizados por el Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales, y abarcan diversos aspectos de la historia de las Logias masónicas del interior de la provincia de Buenos Aires, tales como Luz del Sud y la 7 de Junio de 1891. 
Este tradicional evento, que ya ha cumplimentado su XXIV edición hasta la fecha, ha sido declarado de interés cultural por la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires y por el Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredón. 
Asimismo se encuentra inscripto en el marco de la Comisión del Bicentenario 1810-1816 de los Institutos de Historia de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación y Miembros Adherentes. 
Este libro entronca con otros volúmenes publicados en la década del 2000 y dados a conocer en la trilogía titulada Introducción a la historia masónica (1998-2007), compuesta por Apuntes preliminares sobre Masonería en Tandil (2004); Sobre masones y tumbas. La historia masónica y el semanario Luz y Verdad a principios del siglo XX (2006) y Los masones y los templos del siglo XX (2007), e involucra ideas vertidas en siete conferencias dadas en los últimos años. 
Reúne la entrevista gráfica Historia de la Logia tandilense Luz del Sud y las conferencias Historia de las Logias masónicas en Mar del PlataNotas y documentos sobre los masones en Mar del Plata: Vida, acción e ideasLa rebelión de las Logias y otras crónicas masónicas y El Asilo San Juan: Expedientes de una Logia.


Rebelión en las Logias: Masonería, mitos e historia, WGT Ediciones, Buenos Aires, abril de 2014.

Una compilación de textos sobre los cuerpos fundacionales de la Masonería en los países del Río de la Plata. Una visión muy crítica y polémica con respecto al esquema ideal planteado por la historiografía masónica de los últimos cincuenta años con respecto a la región, sobre todo del período comprendido entre 1857 y 1957.
En los artículos se recuperan documentos originales del siglo XIX, conservados en publicaciones como la Revista Masónica Americana, editada a principios de la década de 1870 por los masones españoles José Victory, Victory y Suárez (hijo) y Pedro Piqueras, asentados en suelo argentino. Involucra la correspondencia entre las distintas partes en disputa, sus conflictos y vicisitudes por asegurarse la legitimidad de las primeras potencias creadas en Argentina y Uruguay y el papel desempeñado en ello por los Grandes Orientes de Brasil. Se vuelcan conceptos sobre la participación de Garibaldi en las Logias francesas y la influencia de estas en ambas orillas, como es el caso de las Logias "Les Amis de la Patrie" y "La Amiga de los Náufragos".
Otro de los textos aborda la creación y accionar del Gran Oriente Federal Argentino-G.O.F.A., la potencia liberal y adogmática más importante de Latino América en la primera mitad del siglo XX.
Esta Obediencia, de la cual Virgilio Lasca fue Gran Maestre y co-fundador, aparte de autor de una obra jurídico-masónica de vital importancia, nucleaba en su seno a notables intelectuales, y cobijó a numerosos republicanos españoles exiliados de la dictadura franquista, tales como Augusto Barcia Trelles, Manuel Blasco Garzón, Juan Manuel Iniesta y Luis Jiménez de Asúa, que asumirá la Presidencia de la República Española en el exilio a la muerte de Diego Martínez Barrio.
La prolífica labor del G.O.F.A. a nivel continental, en cuanto a laicismo y conformación del primer bloque de potencias latinoamericanas, así como su relación con los Grandes Orientes de Francia, Bélgica y Español en el exilio, queda reflejada en estas páginas.
Incluye la conferencia La vuelta completa a Virgilio Lasca, el Gran Oriente Federal Argentino y su época y los ensayos La mano del masón que mece la cuna y El Gran Oriente de Francia, Garibaldi y la Masonería fundacional uruguaya. 



El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad, WGT Ediciones, Buenos Aires, julio de 2014.

La adopción del símbolo por las élites y la paulatina transformación de aquel en dogma a través de diversas etapas y procesos históricos. La instrumentación del uso del poder, el secreto y la desinformación por medio del lenguaje simbólico.
Aspectos del enfrentamiento entre Masonería, sociedad secular e Iglesia. Sus implicaciones sociales, canalizadas por medio del laicismo y el sentido de la religiosidad en los distintos ámbitos de la cultura, el arte, los medios de difusión, la política y las instituciones.
En el apéndice documental se adjuntan las crónicas originales de 1872 sobre los funerales masónicos de Benito Juárez; la elección de Sarmiento como Gran Maestre en 1882; el anuncio público de 1928 sobre la pertenencia de Hipólito Yrigoyen a la Masonería, y la correspondencia de esta con Perón en 1944; extractos de la carta de Lugones al Congreso Anticlerical de 1900; y diversos papeles de archivo que abordan el conflicto entre Masonería e Iglesia en Argentina y Uruguay en el período de 1881 a 1959.

23 de junio de 2014

El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad

WGT Ediciones, Buenos Aires, 2014.



Sinopsis:

La adopción del símbolo por las élites y la paulatina transformación de aquel en dogma a través de diversas etapas y procesos históricos. La instrumentación del uso del poder, el secreto y la desinformación por medio del lenguaje simbólico.

Aspectos del enfrentamiento entre Masonería, sociedad secular e Iglesia. Sus implicaciones sociales, canalizadas por medio del laicismo y el sentido de la religiosidad en los distintos ámbitos de la cultura, el arte, los medios de difusión, la política y las instituciones.

En el apéndice documental se adjuntan las crónicas originales de 1872 sobre los funerales masónicos de Benito Juárez; la elección de Sarmiento como Gran Maestre en 1882; el anuncio público de 1928 sobre la pertenencia de Hipólito Yrigoyen a la Masonería, y la correspondencia de esta con Perón en 1944; extractos de la carta de Lugones al Congreso Anticlerical de 1900; y diversos papeles de archivo que abordan el conflicto entre Masonería e Iglesia en Argentina y Uruguay en el período de 1881 a 1959.

14 de junio de 2014

La Pascua: Simbolismos de renacimiento en la planta de maíz


Hace varios años investigué los paneles de las ventanas de una iglesia protestante y sus simbolismos de renacimiento. De esta investigación surgió la conferencia Los masones y los templos del siglo XX.

De todos aquellos símbolos que salpicaban los vitrales, comento algunos aspectos de la Pascua, en este caso simbolizada por una planta de maíz.

Advierto que el tema transita entre la delicada línea que separa el espíritu crítico y la idea de religiosidad, asumida esta última como la apropiación y asimilación de los símbolos paganos a los dogmas en proceso de institucionalizarse dentro de las nacientes iglesias de la época, y para, finalmente, fijarlos sin discernimiento previo en el ideario de la comunidad.

Una fecha crucial se presenta hacia el año 325 d.C., con la celebración del Concilio de Nicea, y la aceptación del Cristianismo por parte de Constantino como religión oficial del Imperio Romano por aquella misma época.

Una decisión política que iba en detrimento del Mitraísmo (en el cual se involucraba el culto al sol) practicado por el ejército.

La palabra pascua significa paso: en este caso, el paso de la muerte a la vida a través de la resurrección, indicada por los cambios estacionales de la Madre Naturaleza.

La planta de maíz con forma de útero simboliza la fertilidad. “El estudio del útero (...) es también la ciencia de la génesis del mundo” señala Jung. La mazorca, con la forma de la vasija alquímica y el falo, contiene, y aquí cito nuevamente a Jung, “los preciosos frutos de la tierra, como símbolo creador y manifestación de Dios como principio de gestación y desarrollo”.

En la antigüedad las plantas sagradas eran el símbolo de la iniciación y la iniciación misma simbolizaba la resurrección o la vuelta a la vida y la inmortalidad del alma.

Se llama neófito, que significa recién nacido o nueva planta, a aquel que acaba de ser iniciado.

El símbolo de los neófitos también es el águila, ya que por el bautismo se elevan a una nueva vida. Sostiene Fulcanelli: “Hacer volar el águila significa (...) hacer salir la luz de la tumba y llevarla a la superficie”.

Dice el Diccionario Masónico que, cuando se inmolaba en la época de la resurrección anual el cordero pascual “es porque ese emblema representa el sol primaveral cuando a su paso por el signo de Aries”, que alude al punto vernal y está representado por el cordero, aunque de esto hace ya 2.000 años y el punto vernal ya no está en dicha constelación, “se convierte simbólicamente en el cordero reparador de los males del mundo, es decir, que viene a reparar los males producidos por el invierno”.

Agrega Lavagnini: “La pascua corresponde al equinoccio de primavera”, esto es en el hemisferio norte, “cuando ingresa el sol en Aries”, o sea, el signo de Agni o fuego, y el Agnus Dei o Cordero de Dios, “y se celebra (...) la pasión”, pascua o pasaje, “muerte y resurrección de Nuestro Señor, el Sol invicto, vencedor de los meses invernales (...)”. Entonces se encendía el fuego sagrado, símbolo del ascenso del sol y de la vida renovada de la naturaleza.

Con respecto a ideas tan difusas, como la ya mencionada inmortalidad del alma, o el Gran Arquitecto del Universo y su asociación deísta, y también el uso de la Biblia o Libro de la Ley Sagrada, incorporadas con o desde un trasfondo de religiosidad, han sido causa de serias disputas entre las diversas Masonerías existentes desde el siglo XVIII.

1 de junio de 2014

Aspectos de la Masonería

Artículo publicado en la edición de junio de 2014 del e-magazine de cultura Habemus Cultum, WGT Ediciones, Buenos Aires.

Ver en:


Resulta complejo definir y encasillar a la Masonería como institución. Hay muchas vertientes, y por la naturaleza misma de los miembros que la integran, se genera en estos un concepto propio.

De sus muchas características puede decirse que es una sociedad de pensamiento, cuyo énfasis está puesto en los aspectos morales e intelectuales, y en el desarrollo íntegro del ser humano.

Otros podrán agregar la espiritualidad, el aspecto esotérico con todas las derivaciones que involucra el vocablo y hasta el componente deísta, este último afianzado dentro de la Masonería que se guía por los parámetros establecidos por la Gran Logia Unida de Inglaterra, surgida en 1813.

Utiliza el lenguaje simbólico para transmitir sus enseñanzas, para lo cual adoptó las herramientas del oficio de los canteros o talladores de piedra de la edad media.

Con respecto al origen de la palabra masón (que significa albañil o constructor), o franc-masón (free, en inglés, o franc, en francés), los investigadores no se ponen de acuerdo.

Lo más probable es que el término haga alusión al paso franco a través de pueblos, fronteras y Estados, libre de todo tipo de trabas, y del cual se privilegiaban los masones por el hecho de estar al servicio de la iglesia, nobles y reyes.

A esta variante del compañerazgo se le puede asociar también con las llamadas guildas, o a las agrupaciones gremiales y sindicales que a través de la historia se fueron formando para protección de los individuos que las integraban. Como así también su trabajo y secretos profesionales.

Existieron en casi todas las culturas en diversas formas, a veces canalizadas a través de las castas u otras con mayor liberalidad (desde Egipto a Roma). Para ser breves, y situándonos en la edad media occidental (lo que supone una fecha más específica para ubicarnos), se puede decir que uno de sus aportes es la noción del mutualismo. 

Mutualismo (o ayuda mutua), protección del individuo y del grupo, de sus técnicas de trabajo y aprendizaje, gremialismo, etc., son características propias del compañerazgo (operativo), del que abrevará la posterior Masonería especulativa.

Pero la Masonería operativa, y la llamada actualmente especulativa, son cosas bien distintas.

Se puede decir que en 1598, Wiliam Schow, supervisor de obras del rey de Escocia, contribuyó a la reorganización de las Logias, estableciendo la obligatoriedad de llevar un registro de sus reuniones, soslayando, en cierta manera, la tradición oral imperante hasta ese momento. Esto constituyó un paso importante en la conservación de materiales escritos.

Con el tiempo la construcción en piedra decae, dándose prioridad en la construcción a otros materiales, como el ladrillo. Ya en el siglo XVII es más notorio el ingreso de los llamados masones aceptados, sobre todo aquellos caballeros notables reunidos en torno a la Sociedad Real de Londres; pero los masones aceptados fueron en principio los nobles o terratenientes, y hasta clérigos, que debían encargar sus obras a los obreros capacitados, siéndoles de utilidad, a la hora de contratarlos, conocer las señas por las cuales aquellos se reconocían.

En la segunda mitad del siglo XVII, convivían en las Logias anticuarios como Elías Ashmole o nobles como el conde de Moray que apenas pisaron las Logias una vez en su vida, junto a seguidores de movimientos ideológico-políticos como los rosacruces y/o científicos de todo tipo, como Isaac Newton. Junto a estos se destacó Cristopher Wren, personalidad muy culta y último de los Grandes Maestros de obra de la Corona británica antes del nacimiento de la Masonería especulativa en 1717, y que se ocupó de la reconstrucción de Londres luego del gran incendio que la asoló en la década de 1660.

Aclarada esta etapa de transición histórica, queda evidenciada la imposibilidad de contar con registros documentales detallados de todo este proceso evolutivo.

La Masonería especulativa surgida en 1717 con la creación de la Gran Logia de Londres es una entidad totalmente distinta, que utiliza el simbolismo de las herramientas de los antiguos canteros, pero que va más allá en su accionar social, intelectual e ideológico. Surgida al calor de las disputas dinásticas en Inglaterra entre los Estuardo y los recién llegados Hannover, y con un fondo de luchas de clase y de religión, entre católicos y protestantes, las Logias se constituyeron en nidos de conspiraciones.

La escasez documental es una problemática que se ajusta a los parámetros seguidos por la institución en su nacimiento a la modernidad en el siglo XVIII. Su naturaleza secretista influyó para que en sus primeros tiempos no se registraran sus reuniones, o que este registro fuera deficiente o que dicho material fuera ocultado y con el tiempo se extraviara. Las condenas papales empeoraron la situación.

En este contexto la mujer ni siquiera fue contemplada en las Constituciones de Anderson de 1723 (documento fundacional de la Masonería moderna), y su emancipación social todavía era impensable, si bien hoy está demostrado que la mujer integró grupos de trabajo y colaboró en la Masonería operativa. Una disposición general establecía: "Los esclavos, las mujeres, la gentes inmorales o deshonrosas no pueden ser admitidas, sí solamente los hombres de buena reputación".

En síntesis:

En la modernidad, en el siglo XVIII, surge la Masonería ahora llamada especulativa, reflexiva, no la del masón que opera o construye edificios o trabaja con la piedra. Todo este tipo de Masonería sufrió transformaciones a partir de los últimos 300 años.

Existen diversas Masonerías. Mencioné a la anglosajona, que para caracterizarla es básicamente deísta, ya que para ingresar exige creer en Dios, y este es un problema que enfrentan muchos masones.

Hay otro tipo que se llama liberal o adogmática, y se la encuadra bajo ese concepto porque apunta a la libertad absoluta de conciencia. Se admiten ateos, agnósticos y mujeres.

Esta última vertiente ha estado históricamente representada en el Gran Oriente de Francia y en la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain- El Derecho Humano (la primera Obediencia en la cual la mujer se inserta con plenitud en las Logias y en un plano de igualdad junto al hombre), nacidas en 1773 y 1893, respectivamente, y ambas de fuerte contenido social.

Puede decirse que la Masonería permite el acercamiento de personas que en otro momento de la vida no se hubieran conocido. Actualmente no es secretista, aunque jamás estuvo apartada de la sociedad, ni de los cambios operados en esta desde que la entidad surgió.

29 de abril de 2014

La Corona Dorada: Poesía de iniciados


Adjunto la tapa, síntesis editorial e índice de autores escogidos para el libro La Corona Dorada: Poesía de iniciados, publicado por la EDITORIAL MASONICA.ES en España y que incluye una selección de mi poesía de los últimos años.
El compilador de la obra, y autor de la disertación preliminar, es el escritor Ricardo Serna, cuya producción abarca unos 15 libros, numerosos artículos y es miembro del prestigioso Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española.

NOTA EDITORIAL:

Además de tratar el asunto de la creatividad literaria desde varios ángulos, recogemos en este libro una muestra poética de autores iniciados en las logias, con obra en lengua castellana, vivos en 1912 o nacidos entre dicho año y 1970. Tenemos plena consciencia de que no están aquí todos los que son o han sido. De algunos carecemos de noticia fidedigna; otros no entran en el paréntesis cronológico que nos hemos impuesto -caso, por ejemplo, del venezolano Andrés Bello, del cubano José Martí o del colombiano Jorge Isaacs-, y del resto escaseamos de obra poética que pueda ser valorada y mostrada en este modesto escaparate. Hemos dejado fuera tres grandes mitos de la literatura: el nicaragüense Rubén Darío, y los chilenos Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Son punto y aparte por motivos obvios, y merecerían un volumen especial con tratamiento exclusivo y exhaustivo, espacio que en esta muestra es imposible darles.
Los veintiún escritores que a continuación exponemos ante ustedes a través de una mínima parte de su obra poética, no son conocidos del gran público, pero en ellos funciona con viveza el imán de la creatividad; vaya lo uno por lo otro. Hemos procurado sobre todo incluir personas con formación, poetas, escritores, ensayistas o profesores respaldados por la crítica o por su notable bibliografía.
En la Masonería contemporánea de habla hispana no sobran poetas dignos de tal nombre. Por eso, el lector hallará distintas calidades poéticas en esta muestra; diversas calidades y también variadas cualidades en las biografías.
Sabemos que el sino de cualquier selección de textos es el de no conseguir el unánime aplauso ni el contento de todos. Nos extrañaría sobremanera que tal cosa sucediese. Pero aun sabiéndolo, damos a la imprenta esta entrega con el mejor de los ánimos y con el deseo ferviente de que la palabra, y el hálito poético que contiene, nos ayude a inflamar el espíritu de luz fraterna y serenidad positiva.

DISERTACIÓN PRELIMINAR

Del propósito inicial y la confección del libro | 17
El oficio de la escritura: un viaje largo | 21
El escritor en su obra | 27
Poetas y dinosaurios | 33
El interés por lo masónico en España | 37
Sobre la bibliografía masónica | 41
Algunos autores y títulos de referencia | 43
Utopía y creación. ¿Hay una literatura masónica? | 45
Una literatura con hechuras masónicas | 49
Algunos escritores españoles y americanos | 53
El interesante caso del poeta Antonio Machado | 61
El imaginario cultural de los masones | 65
Los porqués de la corona | 69
De cubriciones y coronas en los ritos de la Francmasonería | 75
Los poetas perdidos y hallados en el templo | 79

POETAS ESCOGIDOS

Rosario de Acuña (1850-1923) | 87
Manuel Arduino (1955) | 97
Santiago Argüello (1871-1940) | 103
Andrés Eloy Blanco (1896-1955) | 111
Eddy Bonte (1949) | 119
Guillermo Bown (1942) | 125
Mauricio Javier Campos (1969) | 131
Carlos Caporali (1951) | 137
Evaristo Carriego (1883-1912) | 157
Francis Cromphout (1947) | 157
Nina Donoso (1917-2013) | 163
Ilia Galán (1966) | 169
Luis Felipe Gómez (1862-1942) | 177
Gilberto Higareda (1956) | 185
Leopoldo Lugones (1874-1938) | 195
Rolando Mix (1931-2009) | 205
Guillermo Perera (1865-1926) | 215
Luis Rodríguez (1875-1939) | 223
Eduardo Romera (1961) | 233
Ricardo Serna (1954) | 241
Miguel Veyrat (1938) | 251

ENLACE EDITORIAL:

La Corona Dorada: Poesía de iniciados