3 de diciembre de 2014

Inmigrantes, obreros, socialistas y masones


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Inmigrantes, obreros, socialistas y masones, WGT Ediciones, Buenos Aires, marzo de 2015.

Sinopsis:

La primera versión de la siguiente conferencia fue presentada en la jornada sobre Franc-Masonería y Movimiento Obrero llevada a cabo en 2012 en Montevideo.

El evento fue organizado por el Ateneo Cultural Masónico del Gran Oriente de la Franc-Masonería del Uruguay y el grupo nacional uruguayo de la Liga Universal de Francmasones.

Al texto original, que abarca el período histórico comprendido entre 1870 y 1920 en el Río de la Plata, se le sumó un nutrido apéndice documental y fotográfico que fue expuesto en el "XXV Congreso de Historia: 40º Aniversario" del Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales (1974-2014), e incluye varias páginas manuscritas de la correspondencia masónica de Alfredo Palacios; la iniciación documentada del dirigente gremial y socialista Adrián Patroni en 1900, y el conflicto masónico-socialista del segundo decenio del siglo XX que diera lugar al nacimiento del Partido Liberal.

Entre otros temas, también se abordan diversos aspectos de la Sociedad Internacional de Trabajadores y de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain-El Derecho Humano, y su accionar en la región.

Las cartas de Alfredo Palacios fueron aportadas por el Gran Oriente Federal de la República Argentina.

Índice/Resumen:

1. La oleada extranjera. 2. Barrios de inmigrantes proletarios y asociaciones masónicas.

3. Inmigrantes y masones: su pertenencia e influencia de principios en la "Sociedad Internacional de Trabajadores" en la década de 1870. La represión del aparato judicial contra el derecho de asociación durante el estado de sitio de 1875 decretado en Buenos Aires, y derivado del conflicto de trabajadores y masones con la Iglesia y los jesuitas. La familia Victory y la Revista Masónica Americana. Documento de época.

4. El clero, la oligarquía y las ideas mesiánicas: la masacre de extranjeros y masones en el sudeste bonaerense de 1872 y el trasfondo económico. La Masonería y su relación con el mutualismo a fines del siglo XIX. Las sociedades filantrópicas italianas, españolas, francesas y cosmopolitas: "La Caridad", sociedad de principios y antecedentes masónicos.

5. Masonería, periodismo y sociedad libre. El diario La Prensa y los periodistas masones. Los periódicos obreros: La Vanguardia, el periódico socialista fundado en 1894 y La Protesta, publicación anarquista editada a partir de 1897. Ideas complementarias sobre Juan B. Justo. Panfletos y proclamas sobre la cuestión obrera. José Antonio Cabral y el semanario masónico Luz y Verdad. Documentos de época: "Sociedad obrera"; "El capital y el trabajo"; "Nuestra legislación obrera". El socialista Adrián Patroni: masón y gremialista.

6. La Masonería y su vinculación con la explotación de la piedra y las estructuras sindicales de las canteras a fines del siglo XIX y principios del XX. La mano de obra importada. El hermano italiano, abogado, sociólogo y anarco-sindicalista Pietro Gori y su relación con las federaciones obreras argentinas, la "Sociedad Unión Obrera de las Canteras" y la "Federación Sudamericana de Picapedreros" de Montevideo. Documento de época: "La monopolización del Cerro de los Leones". El masón español y escritor Vicente Blasco Ibañez: su visita a la zona de las canteras. Su visión de la clase obrera.

7. Los masones en apoyo de los movimientos obreros, sindicales y emancipatorios a principios del siglo XX. Un ejemplo de entidades inspiradas por masones: Los principios de La Fraternidad ferroviaria. La Asociación gremial de Maestros Unidos de Mendoza y la Masonería Argentina: correspondencia.

8. La mujer inmigrante y asalariada abordada por la obra del hermano español, médico, abogado e ingeniero Bialet Massé y los masones socialistas: Alfredo Palacios. La mujer inmigrante y el obrero: La socialista rusa Fenia Chertkoff de Repetto. La prédica de la masona española Belén de Sárraga en el Río de la Plata y la Orden del Derecho Humano.

9. Reseñas sobre la labor precursora de los masones en legislación obrera y derechos del trabajo. Comentarios de José Ingenieros a la obra de Joaquín V. González sobre el proyecto de Ley Nacional del Trabajo.

10. El fin de una época: los sindicatos y la visión negociadora de Hipólito Yrigoyen, Presidente de la República y masón krausista.

11. Apéndice documental: fotografías de época.

La foto de tapa corresponde al Dr. Alfredo Lorenzo Palacios (1880-1965), abogado, escritor, legislador socialista y masón.



13 de noviembre de 2014

El Buen Pastor: Creencias, sociedad, poder

De las sociedades secretas y la religión a la paranoia del poder



El siguiente texto es una separata de la conferencia Los masones y los templos del siglo XX, que fue expuesta en el XVII Congreso de Historia organizado por el Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales en 2006, y publicada pocos meses después (Faro Editorial, 2007), y de otra posterior, también para el Gabinete: El Buen Pastor: Creencias, sociedad, poder (CCWE, Inglaterra, 2009).

Ambas conferencias, según mi criterio personal, y a pesar de su extensión (160, y poco más de 40 páginas, respectivamente), resultaron insuficientes y quizá también fallidas, ya sea en algunas cuestiones temáticas y/o de estructura.

Retomé nuevamente el tema, ampliando diversos aspectos, en el volumen El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad (WGT Ediciones, 2014).

Uno de los ejes principales, la figura socio-política y religiosa del Buen Pastor, asociada a la pastoral de las iglesias cristianas y también a distintos Ritos masónicos y otras sociedades, ha vuelto a ser abordada.

A pesar de lo imposible que resulta tratar todos los tópicos involucrados en los trabajos anteriores, este artículo presenta peculiaridades que pueden leerse independientemente de aquellos.

El primero de dichos trabajos abundó en el aspecto simbólico-religioso utilizado por la naciente iglesia, y del cual esta se sirvió al usurpar la tradición pagana y, a su vez, la posterior apropiación de los altos grados masónicos de la ya afianzada tradición judeo-cristiana (Reforma y Contrarreforma incluidas), al avanzar en su evolución especulativa a partir del siglo XVIII.

Los dos siguientes trabajos profundizaron en el ámbito socio-cultural y político, pero todos ellos, sin excepción, se aúnan y están anclados en el aspecto simbólico.

Diversos factores se combinaron para que me decidiera a indagar sobre este complejo tema, entre ellos, algunas pesquisas que derivaron en las fotografías expuestas para ilustrar el artículo, y que corresponden al Templo El Buen Pastor de Tandil, que otrora perteneció a la Iglesia Evangélica Luterana.

Entre sus clérigos ejerció el pastorado, por lo menos, un masón de los altos grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Por aquella época del grado 18: Caballero Rosacruz, Caballero del Águila Negra y del Pelícano o Soberano Príncipe Rosacruz. Un grado en el cual el Maestro Masón está íntimamente vinculado, a través de su ritual o liturgia, a la figura del Buen Pastor de extracción cristiana.

El clérigo luterano Valentín Andrea escribió algunos de los manifiestos del movimiento socio-político Rosacruz, y el mismo Lutero utilizaba una sortija y sello con la cruz y la rosa combinados.

Según el diccionario masónico (Frau Abrines y otros, s/f), el Caballero Rosacruz se constituye "en pastor celoso y vigilante, encargado de conducir e ilustrar a los hombres y de separar de su camino todo aquello que pudiera dividirlos (...)".

A su vez, el simbolismo del templo descrito conlleva un mensaje cifrado, que implica y explica el vínculo del ser humano con la Naturaleza y, como tal, refleja la idea de nacimiento, muerte y regeneración:

"De aquí la teoría mantenida por los modernos Rosa Cruz del sistema filosófico; y es, que como en la Naturaleza, todo nace, se destruye y se regenera sin cesar, la Generación, la Destrucción y la Regeneración, son las fases principales que constituyen el fondo de este grado (...)".

La planta edilicia es un octógono, expresado por la unión de dos cuadrados o una doble cruz, e implica la existencia de un equilibrio entre dos planos, un simbolismo que no es ajeno al cayado del Buen Pastor que une cielo y tierra y cuya efigie corona el frente del Templo, rematado este por cuatro pilastras de cemento que delimitan una piedra cúbica piramidal, y encima una cruz, trazando el conjunto un eje central simbólico con la base del edificio.

Las puertas de acceso están enrejadas y entre sus cuadrángulos, a su vez contenidos en círculos, hay una escuadra y compás y una omega.

Los paneles de las ventanas son ricos en símbolos de renacimiento:

El Padre está simbolizado por una mano sobre la "rota mundi"; el Hijo, por el cordero, el libro cerrado por los siete sellos, el estandarte y la cruz, y el disco solar; el Espíritu Santo, por la paloma coronada, la rota y el sello de Salomón.

El Triunfo del Evangelio está simbolizado por la esfera y los opuestos complementarios, y por las cruces latina, tau y esvástica; el Viernes Santo por la cruz y la corona; el Santo Bautismo por el cáliz; la Palabra de Dios por el libro “vivo y abierto”, y el alfa y omega.

La Santa Comunión está simbolizada por la espiga de trigo y el racimo de uvas; la Pascua, por la planta de maíz; la Navidad, por la tríada y la rosa de cinco pétalos.

Luego, influyeron sobre este tema varias lecturas, de las cuales me impactó el texto "Seguridad, territorio, población", de Michael Foucault, volumen que agrupa algunos de sus tantos cursos dictados a través de los años, y en el cual sostiene:

"Creo que puede decirse que la idea de un gobierno de los hombres es una idea cuyo origen debe buscarse en Oriente, un Oriente precristiano ante todo, y luego en el Oriente cristiano. Y esto en dos formas: primero, la de la idea y la organización de un poder de tipo pastoral, y segundo, la de la dirección de conciencia, la dirección de las almas".

Por último, una película que me resultó extraordinaria, también llamada El Buen Pastor (Universal, 2006), dirigida y actuada en un breve papel por Robert De Niro, y que trata sobre el nacimiento de la CIA en el seno de las Logias universitarias de Estados Unidos, los antecedentes de su gestación durante la Segunda Guerra Mundial y su participación en la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961.

Cita Allec Mellor ("La Masonería", 1968), el siguiente discurso masónico de 1962, de connotaciones politicas:

"A nosotros corresponde, Hermanos, reconocer que el comunismo, en cuanto tal, no puede formar buenos ciudadanos. Ninguna ideología sin Dios sabría producir una nación de hombres libres. Cuando los hombres olvidan a Dios, los tiranos forjan sus cadenas. Y si por el momento no vemos ningún peligro, volvamos nuestra mirada hacia Oriente, de donde viene la Luz y hacia Mediodía, a fin de mejor observar los tiempos. Allí se alza la sombra de Cuba, encadenada y con grilletes, que levanta sus ojos llenos de lágrimas y sus manos suplicantes, clamando en su desamparo: Oh, Señor, Dios mío… ¿no tenemos quien nos ayude? ¿no hay esperanza?".

No es de extrañar, como ya lo dije en otras ocasiones, que esta película de espionaje y suspenso político haya sido revestida con los símbolos derivados de un sentido de la religiosidad nacida en el seno del imperio estadounidense, un discurso imbuido de ese espíritu mesiánico y tergiversado que suele caracterizar la prédica de los líderes del país del norte, prédica de púlpito y espada que supo dar origen al Ku Klux Klan, pero que no le es exclusivo, porque abarca un espectro tan amplio que involucra a naciones enteras que avasallan los derechos civiles de otros pueblos.

Con respecto a las vinculaciones modernas entre religión y Masonería, cita Allec Mellor (Op. cit.), otro discurso apologético, aunque debiendo ponerse el énfasis en que esta es solo la visión deísta y cuasi religiosa de la Masonería anglosajona, o también llamada dogmática, aportada por un autor notoriamente apegado a los ideales de la Iglesia.

“La Masonería, ya sea operativa o especulativa, bien esté en el corazón del hombre o en la dirección de su trabajo en este mundo, es y fue siempre una manera profundamente religiosa de concebir la vida, establecida teniendo por primera Columna la paternidad de Dios, y por segunda Columna la fraternidad humana".

Aquí no se trata de una simple metáfora, sino de las dos columnas que se alzan a la entrada de la Logia: J y B.

En el discurso se citan después los Linderos de Mackey, dictados de manera tardía a mediados del siglo XIX, y en los cuales se proclaman la "fe en la existencia de Dios", y se deja planteado "el principio de la resurrección a una vida futura".

Menciona los Antiguos Deberes, de 1721, en su artículo primero, subrayando lo que corresponde a Dios y a la Religión.

Señala también:

"Reglamentos anteriores obligaban incluso a la fidelidad hacia la Santa Iglesia, lo que se comprende entre constructores de una catedral o de un templo".

Creo que las expresiones vertidas en las Constituciones de Anderson, apuntaban en su época hacia una idea y prácticas más ecuménicas.

Sostenían:

"El Franc-Masón está obligado a obedecer la ley moral, y si la comprende y la conoce en su verdadero sentido, él nunca puede ser ni un ateo, ni un hombre irreligioso de vida airada. Juzgamos por lo tanto razonablemente y convenientemente obligar a cada Franc-Masón a profesar aquella religión que hace nacer una armonía entre todos, es decir que cada Franc-Masón sea bueno y fiel, que sea un hombre de honor y recto para que haya amistad íntima entre todos, aunque estén lejos unos de otros. Esta base es la más hermosa, la más perfecta, la que más caracteriza a todas las leyes morales, que puede haber en todos los tiempos tanto antes como ahora, así que esta base debe seguir siempre como objeto de general preocupación de la Masonería Universal".

Religión podría entenderse como re-ligare, o sea, unir lo que está separado; pero también como re-leyere, rever o volver a leer lo ya establecido en lo escrito (M. L. Von Franz, 1999).

Continúa el discurso:

"(...) Es absolutamente cierto que la Masonería no está destinada ni lo estuvo nunca a ser en sí una religión. No obstante, oiréis decir a innumerables Hermanos que la Masonería es toda la religión que necesitan. Es posible que esta baste para sus necesidades del momento ¿pero que ocurre entonces con esa alma inmortal que es una de las enseñanzas fundamentales de nuestra Orden? ¿En qué se convierte la Salvación? ¿Y la oración? ¿Y la absolución de los pecados? Y no me digáis que no necesitan de ella.

La historia de la raza humana es una continua historia del pecado y de la degradación. ¿Encontraréis en la persona del venerable maestre de vuestra Logia, un padre, un confesor? ¿Sacrificáis en el altar de la Masonería? ¿Adoráis en espíritu y en realidad…?

Religión y Fraternidad marchan de la mano. Nuestra Fraternidad no es una religión organizada, aunque tenga un carácter religioso, y si seguimos sus preceptos, no podemos sino aproximarnos a la religión que hemos elegido. La Masonería es la servidora de la Iglesia, de la Iglesia o de la Sinagoga de vuestra elección… 

Estoy seguro de que no podéis ignorar que existe, en ciertos ambientes hoy día, entre la Iglesia y la Fraternidad, una cierta distancia que va ensanchándose.

No sólo como ministro del culto, sino también como masón en el seno del ministerio, éste no ha sido para mí un asunto sencillo. Incluso he podido discernir una cierta dosis de estrechez de espíritu, aún de fanatismo, por parte de ciertos miembros del clero, pero igualmente estoy en situación de ver que nosotros, en cuanto Fraternidad, tampoco estamos enteramente libres de reproche. En conjunto, no estamos por encima de la censura. . .

Hermanos Míos, os lo digo en nombre de todo cuanto es bueno y santo, no sabrías practicar en verdad vuestra Masonería si volvieseis la espalda a la Iglesia (...) ".

Adjunto algunos comentarios del sociólogo norteamericano Vance Packard volcados en el libro "Los buscadores de prestigio", volumen publicado en la década de 1960, y que implican el período 1930-1960, años en los que se desarrolla el argumento de la película EL Buen Pastor:

"Las órdenes fraternales llegaron al apogeo de su popularidad en la década de 1920-1930, cuando la mayor parte de los hombres adultos de Norteamérica pertenecía por lo menos a una. Sus secretos, su ritual y sus vestimentas podrán parecer hoy un poco juveniles pero esas órdenes hicieron una importante contribución a la democracia. Como la Iglesia Católica Romana, abarcaron toda la amplitud del orden social estadounidense".

Después aclara que la situación había cambiado bruscamente hacia 1960:

"Parecería que nuestras normas de sociabilidad, tanto las informales como las organizadas, se caracterizan por estar limitadas a la propia clase y por un cuidado en eludir o excluir a los que podrían ser considerados como de estatus inferior o diferente. El ejemplo de nuestro principal héroe nacional y popular, Abraham Lincoln, que se complacía en mezclarse con toda clase de personas y gozaba burlándose de los presuntuosos, no es considerado ya apropiado, esto es evidente, por una proporción muy grande de nuestro pueblo".

Luego cita:

"Las iglesias protestantes tienden a ser iglesias de clase, y sus miembros provienen principalmente de un grupo de clase".

En ciertos aspectos de este contexto, uno de los principales personajes de la serie televisiva sobre la Mafia, Los Soprano (Segunda temporada, episodio 7, 2000), llega a decir: "Los judíos tienen su propia Cosa Nostra en esas universidades".

De esta manera se produce el diálogo entre el capo de la Mafia que es expulsado de Cuba y el agente de la CIA en la película El Buen Pastor:

- Mafioso: Nosotros los italianos tenemos a nuestras familias y la Iglesia. Los irlandeses tienen su patria. Los judíos, su tradición. Hasta los negros tienen su música. ¿Y ustedes, que tienen?

- Agente: Los Estados Unidos de América. El resto de ustedes está sólo de visita.

Robert De Niro, al reclutar personal para el servicio de inteligencia, le aclara al entrevistado:

- Nada de judíos ni negros y pocos católicos.

El sentido de exclusión está presente en toda la película. Un ejemplo es la frase recurrente "hay un extraño en nuestra casa".

El águila de los masones y la CIA vigilará, siendo un símbolo de ambas instituciones.

Nuevamente De Niro:

- Me preocupa que tanto poder termine en manos de unos pocos. Siempre a alguien le conviene crear enemigos, reales o ficticios. Lo imagino como los ojos y los oídos del país. No quiero que sea su alma. Tengo una debilidad. Creo en un Dios justo. Parece que siempre incurro en falta en favor de la democracia.

Sobre el secretismo que envuelve a estas instituciones, responde Claude Giraud (Clarín, 2008), en una entrevista:

Periodista: ¿Podemos decir que en Estados Unidos se hace del secreto una práctica religiosa?

Respuesta: Sí, totalmente. Estados Unidos se caracteriza por poseer un conjunto de instituciones religiosas considerable e instituciones de manipulación del secreto. Como las instituciones más importantes del Estado-nación fueron las iglesias, existe una dimensión religiosa del secreto que implica una sumisión a la autoridad, a algo superior que no podemos comprender.

Periodista: Y también puede decirse que el secreto provoca la sospecha permanente…

Respuesta: Por supuesto. Creo que ése es uno de los grandes puntos débiles de la utilización sistemática del secreto…Creo que el secreto interesa sobre todo a los intelectuales, a la gente que cuestiona la autoridad política, pero no al común de la gente.

Periodista: Y el secreto también puede ser utilizado como herramienta para el control social.

Respuesta: Sí. Un medio de control social, asombroso. Sé por ejemplo que ustedes aquí (se refiere a la Argentina) no tienen muchas sectas, pero sí hay muchas en Estados Unidos y en Europa. Y cuando miramos las organizaciones sectarias o también las organizaciones que apuntan efectivamente a que los individuos que ingresaron no puedan salir, el secreto es un medio de control social absolutamente notable… Todas las acciones y pensamientos son controlados a través de esa idea de tener en común un secreto.

Al margen de la entrevista, esto me recuerda un pequeño pasaje de la película donde se ve un cartel en la puerta de la oficina del agente de la CIA, que dice: "No es salida".

Periodista: ¿El secreto se rompe y se quiebra la complicidad, la fraternidad?

Respuesta: Sí. Pero entre los masones, por ejemplo, el secreto no es para nada guardarlo. El secreto de la masonería consiste justamente en hacer que la gente esté en una actitud de búsqueda de lo secreto. Todo secreto es la actitud de búsqueda, y es hacer creer que hay uno que sería otro que la actitud de búsqueda. Cuando en realidad el único secreto verdadero es la iniciación. Es un juego muy sutil de desplazamiento del contenido del secreto. El contenido del secreto está en el método. Es el método mismo el que conlleva el vínculo social y la solidaridad. Pero no hay objeto para el secreto.

Periodista: Y hasta la mafia necesita el secreto para continuar viva.

Respuesta: Absolutamente. Es una organización muy racional que instrumentaliza absolutamente a todos los individuos que la componen en una relación de dominación social y de autoridad que es extraordinariamente violenta. Y en ese contexto el secreto es la vida o la muerte.

Hay consecuencias que no son las mismas en función de las circunstancias en que cada uno se encuentra, y en función de la rutina de la forma en que el secreto pasa a ser una práctica esencial. Es una institucionalización del secreto.

El secreto es una práctica social de ruptura, de transformación o de selección operada en la transferencia de informaciones. Es una palabra silenciada, una información que no puede o no quiere ser dicha o no puede ser conocida de cualquier forma que sea. Para proteger esta información escondida o bien callada, se imponen la separación y la mentira. La condena del secreto proviene de este empleo de la mentira y de la imposibilidad de la confesión que contiene todo secreto y por ello mismo del reconocimiento eventual de la falta.

Estos son algunos aspectos interesantes de la película El Buen Pastor que reflejan algo de lo dicho.

El candidato que es iniciado en la Logia debe revelar un secreto para probar su lealtad. Curiosamente otro personaje ocupa el puesto de Director de Secretos y Pedidos.

Weishaupt, jefe del Iluminismo y modelo utilizado por las Logias de Yale, "dio reglas muy hábiles para que los instructores desempeñaran con más éxito su trabajo. Encarga, sobre todo, estudiar mucho a los iniciados, espiarlos mucho", sostiene el clérigo antimasón José María Caro.

Según Foucault, "frente a su comunidad, el pastor tiene una tarea de enseñanza".

"También es preciso que la enseñanza pase por una observación, una vigilancia, una dirección ejercida en cada instante y de la manera menos discontinua posible sobre la conducta integral, total de las ovejas".

"El pastor no debe limitarse a enseñar la verdad. Debe dirigir la conciencia".

En los sucesivos banquetes de la Logia, se menciona primero a los Hermanos y después a Dios (y de esto se queja la mujer del espía) poniendo el énfasis en la fraternidad.

También los Caballeros Rosacruces de la Masonería acostumbran celebrar la Cena Mística y su signo del Buen Pastor emula el emblema pirata de la calavera y los huesos cruzados. En la película que nos atañe, los Skull & Bones o Calavera y Huesos, la Logia de Yale a la cual pertenecen los protagonistas, pasa a llamarse "Los Piratas".

Dos veces se ve el símbolo del pentagrama o estrella flamígera: afuera del edificio de la CIA y en la habitación del protagonista, cuyo frente de la casa, además, presenta el delta masónico y las dos columnas. Ya mencioné las Columnas.

Las tríadas o ternarios, comunes a todas las culturas, reflejan el principio creador o Generador, y constituyen el Delta o Gran Arquitecto del Universo.

La palabra Dios comienza en muchos idiomas con la letra D, letra que en griego es un triángulo, o en inglés con la letra G (aquí un juego de palabras entre God, Dios, y good, buen), y que también alude a la Generación, Gnosis (o sea, conocimiento), y también a la Geometría.

La palabra geometría (ge-meter) se puede traducir como "medida de la tierra", pero también alude a Démeter o Gea, la madre Engendradora.

Esta letra a veces es suplantada por el Ojo que Todo lo Ve, vigila, o supervisa, una idea con la que jugó, entre otros, George Orwell, al igual que otra sociedad secreta que elige a su Papa -obispo entre los obispos-, en un cónclave, es decir, bajo llave, y precisamente, rodeado de unos pocos obispos, o como sostiene Odifreddi (2008), supervisores: episcopos, de epi, encima, y skopeo, miro.

Veáse aquí la correspondencia con la idea filisófica de los masones rosacruces, a la que pueden asimilarse los tres lados del triángulo, y es aquella por la cual en la Naturaleza todo nace, se destruye y se regenera sin cesar.

Se utiliza el billete de un dólar, cuyo simbolismo es explícito. Señala el autor masónico Kirk McNulty ("Masonería", 1993):

"El Gran Sello de los Estados Unidos, que aparece en el billete de un dólar, muestra muchos principios empleados por los francmasones.

En la parte superior del anverso (derecha) está la Gloria, representación heráldica de la deidad, y debajo está el águila, un símbolo del espíritu". Aquí se aprecia "el símbolo de los dos opuestos: el laurel de la paz y las flechas de la guerra. El águila lleva la forma de la nación representada por sus armas.

En el reverso del sello (izquierda), el lema dice que esta nación, que surge de una base amplia y diversa (la pirámide) hacia el único centro divino (el ojo) que es su fuente, será un Nuevo Orden Secular".

De nuevo José María Caro:

“La Masonería usa mucho también en sus símbolos y ritos, arreos y expresiones militares; habla mucho de guerra a la intolerancia, al fanatismo, a la ignorancia, etc. Es, pues, una milicia, un ejército que se disciplina y arma contra un enemigo.

La Masonería, finalmente, dice que se propone establecer en el mundo una religión nueva, universal, y tiene todo lo que pueda desearse en materia de ritos y ceremonias relativas a un culto religioso. Es, pues, también, una religión".

Esta es solo una de las posibles perspectivas asociadas a la idea del pastorado mesiánico de las clases Wasp, o sea, blancos, anglosajones y protestantes; y que no es ajena a esa postura que implica que la Masonería no es otra cosa que un culto para propagar la creencia en Dios, sostenida en ciertas ocasiones claves de la historia por la Gran Logia Unida de Inglaterra (surgida en 1813). Aunque esta sea solo una de las varias Masonerías existentes.

Ante la puerta de la Logia el protagonista golpea tres veces, y tres son las campanas que repican delatando la ubicación exacta del traidor que revela el secreto.

El protagonista viaja a Inglaterra en plena Segunda Guerra Mundial para aprender el Arte de lo Oscuro, es decir, el espionaje. Destacado en su oficio, los soviéticos le llaman "Madre" (cuando a los miembros de las Logias se los conoce como los "Hijos de la Viuda") y sus enemigos le dicen en el escenario de una iglesia en ruinas que es callado, "hecho de piedra".

Como la informe piedra del aprendiz masón a la que hay que desbastar, se le enseña "los distintos usos de la información, la desinformación, y cómo su uso, en definitiva, significa, poder".

Un oficio, dice otro personaje, "que nos hace darnos vuelta para ver quien nos vigila".

Su mentor le explica:

"Todo lo que parece claro está torcido. Todo lo que está torcido es claro. Atrapado en los reflejos debe aprender a reconocer cuando una mentira se disfraza de verdad y tratarla con eficiencia y sin apasionamiento". Si hasta parece un pasaje inspirado en Corintios 13, 1-13:

"Cuando yo era niño, hablaba como niño, apreciaba como niño, razonaba como niño. Cuando llegué a hombre desaparecieron las cosas de niño. Vemos ahora como a través de un espejo, confusamente; cuando todo pase veremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente, cuando todo desaparezca conoceré como fui conocido. Ahora permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad, pero la más excelente de ellas es la caridad".

Para Foucault, la caridad es la principal característica que encarna la figura del Buen Pastor.

Tres son las columnas que sostienen al Caballero Rosacruz según su liturgia: la caridad, la esperanza y la fe, estableciendo una diferencia entre el fanatismo y la razón, entre la astucia, que engaña, y la verdad, que enseña.

"La verdad os hará libres", es el pasaje bíblico inscripto en el edificio de la CIA.

En plena oscuridad y antes de ser asesinado por haber fallado (es homosexual y, por lo tanto, diferente), el viejo espía le dice al agente: "Salga de esto mientras pueda. Mientras siga creyendo". Una última imagen corresponde a su bastón, hundiéndose en el agua. Acaso es el cetro de los patriarcas, jefes y guías de los pueblos; el cayado del Buen Pastor y símbolo de la vigilancia y del derecho a ejercerla. Regresa al agua para renacer, a través de este bautismo, a una nueva vida.

Dice el evangelio de Juan:

"¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿Podrá acaso entrar por segunda vez en el seno de su madre y nacer de nuevo? En verdad, en verdad te digo: a menos que el hombre naciere del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios".

Aquí se ve reflejada la potestad del pastor, la de "expulsar del rebaño a la oveja que, por su enfermedad o su escándalo, sea capaz de contaminar a todo el grupo. El poder religioso es, entonces, el poder pastoral", en palabras de Foucault.

Otro simbolismo de regeneración puede verse al final de la película, cuando el protagonista usa el fuego para destruir la carta dejada por su padre al suicidarse, y que oculta otro terrible secreto. Durante su práctica litúrgica utilizan la palabra I.N.R.I., Igne Natura Renovatur Integra, que significa que la naturaleza se regenera por el fuego.

Como dato curioso podría decirse que cada letra señala a uno de los cuatro elementos conocidos por los antiguos. La R corresponde al aire, que en el original hebreo es ruah, concepto femenino, y que actualmente conocemos como espíritu. Este último término un su vez proviene de la traducción del griego pneuma, y tiene connotación asexual por una cuestión dogmática de la Iglesia, o sea, la exclusión de la mujer.

Se suceden otras metáforas, inabarcables, como la de la plaga de langosta, que arruina los cafetales de aquel dictador que ya no es confiable. Bíblicamente se constituye como un símbolo de las invasiones de los pueblos enemigos. Se lee en un pasaje del éxodo 10, 3-13: "(…) traeré mañana sobre tus tierras la langosta, que cubrirá la faz de la tierra y devorará todo (…)" y después, "invadirá tu casa y las casas de tus servidores (…)".

Demás está decir que luego de soltar la plaga, la agencia fomenta un golpe de Estado en aquel país títere.

Cuando Moisés se presenta al Faraón y le anuncia las plagas, según lo relatado en el éxodo, lo hace portando su cayado, siendo la langosta la octava de dichas plagas.

Resulta significativo, como ya dije, que la planta edilicia del templo El Buen Pastor sea un octógono, que simboliza el equilibrio y la estabilidad e indica la idea de la obra perfectamente acabada.

El final es notable, síntesis de numerosos simbolismos. Dice el nuevo Director de la CIA al protagonista, ambos parados sobre el emblema de la agencia, es decir, el águila y la Rosa de los Vientos con sus 4 puntos cardinales, sus 4 rumbos laterales y sus 8 rumbos colaterales:

"Necesito a alguien en quien pueda confiar. Después de todo, seguimos siendo Hermanos. Este edificio no se construirá sin ti. Eres el alma y vida de la CIA. Quién sabe, quizás tengas algún secreto mío en tu caja fuerte".

"Recuerdo que una vez un senador me preguntó cuando hablamos de la CIA en inglés, por qué nunca poníamos la palabra "la" delante. Y le pregunté: ¿Pone usted la palabra "él" delante de Dios?"

Como ya expuse en El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad, de esta manera se produce un estancamiento discursivo y de hecho, y el forcejeo entre doctrinas tan contrapuestas como la del clero y su interpretación rígida e inmutable, de apropiación y dominio del símbolo, al cual somete a su versión, y es esta versión ya digerida la que devuelve a la sociedad, adoptando a veces como sucedáneo el ropaje del gobierno político en sentido estricto, y que en estos casos no es más que un simple simulacro de una pretendida sociedad democrática y pluralista.

El simbolismo es manipulado y aplicado en un atmósfera sometedora y opresiva donde el individuo no tiene escapatoria, sujeto al vaivén decisorio de un poder siempre ajeno a su persona -simulacro de predestinación-, pero que vela sobre él ejerciendo una vigilancia rigurosa.

El símbolo, su lenguaje y su mensaje implícito, es funcional y está al servicio exclusivo del todo, al conjunto orquestado para perpetuarse en el gobierno de los individuos. Se impone el sistema, la doctrina y la casta que lo maneja. Paradoja de la letra muerta del dogma, que todo lo enturbia, y es atribuible alegóricamente al individuo que está imposibilitado de expresarse.

El objetivo, para el poder pastoral, "es sin duda la salvación del rebaño. Y en ese sentido podemos decir, por supuesto, que no estamos muy alejados de lo que tradicionalmente se consideró como el objetivo del soberano, es decir, la salvación de la patria, que debe ser la "lex suprema" del ejercicio del poder.”

Foucault cita "la etimología tradicionalmente admitida por los pitagóricos, según la cual nomos, la ley, viene de nomeus, es decir, el pastor".

"El pastor es el que vela. Vela en el sentido, claro está, de vigilancia del mal que puede hacerse", como sucede explícitamente en la película que nos atañe

Por otro lado, sostiene Foucault:

"El pastor dirige todo el rebaño, pero solo puede hacerlo bien con la condición de que ni una sola de las ovejas se le escape (...) el pastor debe tener los ojos puestos sobre todos y sobre cada uno, que va a ser precisamente el gran problema de las técnicas de poder en el pastorado cristiano y de las técnicas de poder, digamos, modernas, tal como se disponen en las tecnologías de la población (…)".


Galería de fotos. Templo El Buen Pastor.




Lecturas complementarias.

El espíritu laico y el silencio de los corderos



La Pascua: simbolismos de renacimiento en la planta de maíz

Los masones y los templos del Siglo XX , Faro Editorial, Buenos Aires, 2007, 160 págs., ISBN: 978-987-05-1544-4.

El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad , WGT Ediciones, Buenos Aires, 2014, 124 págs., ISBN: 978-987-1827-44-2.

La adopción del símbolo por las élites y la paulatina transformación de aquel en dogma a través de diversas etapas y procesos históricos. La instrumentación del uso del poder, el secreto y la desinformación por medio del lenguaje simbólico.
Aspectos del enfrentamiento entre Masonería, sociedad secular e Iglesia. Sus implicaciones sociales, canalizadas por medio del laicismo y el sentido de la religiosidad en los distintos ámbitos de la cultura, el arte, los medios de difusión, la política y las instituciones.


10 de septiembre de 2014

Símbolo, dogma, sociedad: La cruz y la corona como simbolismos de renacimiento


La ilustración procede del libro Los masones y los templos del siglo XX, Buenos Aires, 2007, ISBN: 987-05-1544-4.

Sostiene el antropólogo Maurice Godelier: “Los verdaderos actores de la historia saben que utilizan medios simbólicos pero saben también, que su poder por medio de símbolos, que su poder sobre los símbolos es un poder eficaz, real y no ilusorio".

Una sentencia muy acertada esta última, si se la extrapola y vincula -en un esfuerzo por relacionar, comprender y asimilar sucesos históricos-, con el cristianismo, a partir de su adopción por el imperio romano de Constantino, de la instrumentación de los primeros Concilios a partir del de Nicea en 325 de la e.C., y la institucionalización del cada vez más acentuado dogma de la Iglesia y el clero. (1)

Esta decisión conlleva un sentido y una intención de búsqueda de la unicidad dentro de la estructura política, social y militar del imperio, para lo cual el cristianismo en plena etapa de organización se apropiará del simbolismo pagano -desde el Sol Invictus hasta Lucifer o el portador de luz, mito asociado al planeta Venus y al ángel caído-, y lo usufructuará para su mejor adaptación y supervivencia en su nueva realidad y estatus. Silenciado y manipulado el simbolismo subyacente, el secreto del éxito dogmático de los nuevos padres de la iglesia y de la pretendida espiritualidad de Occidente, no consiste en ocultar el símbolo o hacerlo esquivo a la vista, sino en no revelar su verdadero trasfondo, haciéndolo inaccesible al discernimiento de los otros.

Un ejemplo lo constituye el símbolo combinado de la Cruz y la Corona.

La crucifixión de Cristo es otro simbolismo de fertilidad que se encuentra en los rituales de otros salvadores de culturas antiguas: todos tuvieron nacimientos divinos o semi divinos, florecieron (2), fueron muertos y resucitaron; pertenecen a las religiones cíclicas en las que la muerte y la resurrección del dios-rey era un mito eternamente repetido.

En Mateo 16,18, Cristo nombra a Pedro como la roca sobre la que se levantará su iglesia en la tierra y lo nombra su vicario. Dice Jung: “después de la Ascensión de Cristo, Pedro es el representante visible de la divinidad; de ahí que sufra la misma muerte (crucifixión) que Cristo, sustituya al dios principal del imperio romano, al sol invictus y pase a ser la cabeza de la iglesia triunfante.

La corona es un atributo solar. El sol al ponerse, nombra un sucesor a quien transmite la fuerza solar.” (3)

En palabras atribuidas a Jesús, que si existió fue uno de los tantos mesías de su época, este dice, o le hacen decir: "Tú eres Pedro -de petra, roca, y petros, piedra-, y sobre esta piedra construiré mi iglesia".

Desbastar la piedra, en vez de rascar apenas lo ilusorio, como se alude en la metáfora masónica: pero esta nueva actitud adoptada exige una elección y un discernimiento. Una decisión de esta naturaleza, para encuadrarse dentro del parámetro de lo correctamente moral para el que la toma, implicaría adoptar decisiones a sabiendas de por qué se las toma. Evaluar consecuencias, causas y tener la capacidad de rectificar el rumbo.

No es otra cosa que el acróstico V.I.T.R.I.O.L. de los masones cuyo significado es: "Visita el interior de la tierra. Rectificando encontrarás la piedra escondida".

El postulado masónico, en este aspecto, invita a la búsqueda, a escarbar dentro de uno mismo y dilucidar.

La palabra iniciación proviene de initiae y/o initium, palabras que aluden al inicio o comienzo, y también de inire, es decir, ir dentro o ingresar. Otros señalan la palabra initiatio, también como comienzo o entrada.

En un contexto más simple la ceremonia de iniciación es aquella por la cual se acepta al candidato en una entidad, grupo o asociación. O sociedades, como en los ritos de paso de los pueblos que antaño todavía no estaban industrializados y de los que pocos quedan.

Notas

(1) Como ejemplos caben señalarse la instauración del celibato en el siglo XI, pero debido a cuestiones económicas y a la necesidad y/o ambición de la Iglesia por preservar y acrecentar su patrimonio; ya en el ámbito teológico, y a partir de la iniciativa de Inocencio III en el Concilio de Letrán en 1215, se produce la institucionalización del dogma de la transustanciación. A mediados del siglo XIX, y en el transcurso del reinado de Pío IX, se fijará en el ideario popular la doctrina de la infalibilidad papal y el naciente culto Mariano de la Inmaculada Concepción.

(2) Se llama neófito, que significa recién nacido o nueva planta, a aquel que acaba de ser iniciado.

(3) Se considera Vicario al suplente o sustituto que ejerce tareas de otro. Actualmente se usa en el ámbito eclesiástico. Desde la perspectiva simbólica alude a la ley de la vida que exige que la rueda avance (ejemplificada por la cruz griega de brazos iguales o la aún más vieja cruz tau; no la latina), y se cumpla el proceso cíclico de renovación y muerte en distintos planos, ya sea psíquico, social o de la Naturaleza (por ejemplo, solsticios y equinoccios). A título individual, todo proceso iniciático nos somete a numerosas muertes en el transcurso de nuestra existencia, implicando una internalización y consecuente madurez.

23 de junio de 2014

El símbolo y la lengua muerta: Masonería, Iglesia y sociedad

WGT Ediciones, Buenos Aires, 2014.


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Sinopsis

La adopción del símbolo por las élites y la paulatina transformación de aquel en dogma a través de diversas etapas y procesos históricos. La instrumentación del uso del poder, el secreto y la desinformación por medio del lenguaje simbólico.

Aspectos del enfrentamiento entre Masonería, sociedad secular e Iglesia. Sus implicaciones sociales, canalizadas por medio del laicismo y el sentido de la religiosidad en los distintos ámbitos de la cultura, el arte, los medios de difusión, la política y las instituciones.

En el apéndice documental se adjuntan las crónicas originales de 1872 sobre los funerales masónicos de Benito Juárez; la elección de Sarmiento como Gran Maestre en 1882; el anuncio público de 1928 sobre la pertenencia de Hipólito Yrigoyen a la Masonería, y la correspondencia de esta con Perón en 1944; extractos de la carta de Lugones al Congreso Anticlerical de 1900; y diversos papeles de archivo que abordan el conflicto entre Masonería e Iglesia en Argentina y Uruguay en el período de 1881 a 1959.

Fragmento del apéndice documental


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La foto corresponde a la Tenida especial en homenaje a Benito Juárez, defensor a ultranza del Estado laico, con asistencia de miembros de las Grandes Logias de Chile y Uruguay y del Gran Oriente Federal Argentino-G.O.F.A.
Revista Verbum, Cuarta época, Año XVI, Nº 29, Buenos Aires, mayo de 1950.

Crónicas sobre los funerales masónicos de Benito Juárez

Según la prensa
(7 de octubre de 1872)

Ocuparse actualmente de Benito Juárez como personaje histórico y estadista es una labor que excede las capacidades de cualquiera, al menos desde la perspectiva por la cual cualquier nuevo aporte que sume algo novedoso a las miles de páginas escritas sobre su persona, aparece como una tarea harto improbable.
Aún así creo que pueden resultar un valioso aporte a la memoria colectiva las crónicas contemporáneas, sobre sus funerales masónicos, extraídas de los originales publicados en la época: No es fácil seguir el olor del papel viejo. Saborear sus restos, es todavía más complicado.
Reflexioné durante algún tiempo sobre cuál sería el lugar apropiado para incluir estos textos. Opté por adjuntarlos en este apartado de sucesos españoles del siglo XIX (motivo de un próximo volumen). La elección no es el resultado de una decisión caprichosa, ya que también agregué la carta enviada en la ocasión al Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado con sede en Madrid, con la versión de los hechos presentados por el Representante del Gran Oriente de España en México, Ramón Brú.
Hacia fines de 1872 aparecían las siguientes noticias en la prensa internacional, describiendo la ceremonia llevada a cabo en el Teatro Iturbide de Querétaro, llamado, a partir de 1922, Teatro de la República:
"Este teatro (...), presentaba el aspecto más lúgubre que pueda imaginarse. En la mitad del patio se alzaba un catafalco aplomado sobrepuesto de una pirámide negra; el busto de Juárez miraba al norte, y a un lado un gigantesco esqueleto sostenía con su horrible y descarnada mano el nivel que estaba suspendido sobre la cabeza del busto como para indicar que la muerte nivela a todos los humanos.
Cuatro enormes candelabros de hierro sostenían lámparas mortuorias, cuya azulada llama proyectaba lúgubre luz sobre el catafalco, a cuya base se veían cuatro columnas truncadas sosteniendo bandejas con flores, con aromas y siemprevivas para los usos de la ceremonia. El patio estaba ocupado con sillones destinados a los hermanos de todas las logias; los palcos estaban todos adornados con negros cortinages (sic), salpicados de signos que como la estrella masónica, la llave, el mazo, el nivel, el compás, la escuadra y la plomada se miraban por todas partes.
El foro presentaba el aspecto de la logia preparada para los trabajos; la gran bambalina del telón de boca estaba forrada de negro, y el triángulo dorado, con (...) cometas se miraba en el centro; en la segunda bambalina se distinguía un gran letrero que decía lo siguiente:
A.´. T.´. D.´. L.´. V.´. Y.´. P.´. D.´. G.´. H.´., que quiere decir "Al triunfo de la verdad y progreso del género humano"; a la derecha e izquierda otras inscripciones sobre fondo negro con letras blancas, con la siguiente leyenda: "Deus meunque jus". "E pluribus unum".
En el fondo se alzaba un dosel blanco con adornos negros, rosetones de donde se destacaba la estrella con una letra G y el ojo de la Providencia, en significación de que la masonería está bajo su inmediata protección. A los lados del dosel estaban dos columnas de madera, una al norte, otra al sur: después dos banderas, una azul con un ancla, otra negra con figuras rojas: más adelante una bandera con el sol, otra con un águila mejicana (sic).
Dos doseles laterales con un sillón dorado y unas mesas de figura triangular destinadas al primero y segundo vigilante, y muchas columnas sosteniendo lujosos candelabros. Bajando del foro estaba un sillón vacío, y sobre sus brazos las insignias masónicas del H.´. (Hermano) Juárez. Los tres maestros de ceremonias seguían inmediatamente con sus tres espadas flamígeras.
Los sillones de la presidencia estaban ocupados por el señor Mateos, y a los lados los señores Vázquez y el representante del Gran Oriente de España. Los dos vijilantes (sic) eran los señores Obando y Alas, y los maestros de ceremonia los señores Triguero, Pérez y otra persona que no conocimos.
(...).
El presidente dio tres toques con su mazo y preguntó al primer vigilante cual era su deber, y este contestó:
-Ordenar a los maestros de ceremonia que inquieran si hay entre nosotros algunos estraños (sic).
Así se hizo, y los maestros de ceremonia fueron pidiendo el tocamiento y recibiendo de todos en el oído la palabra sagrada. Después el señor Mateos hizo un breve discurso encaminado a decir que los masones, así como los pueblos antiguos, habían formado a Juárez un juicio después de muerto, y que resultando de él que sus virtudes superaban a sus faltas, se le había honrado con aquel recuerdo a sus grandes hechos.
Enseguida hizo una peregrinación alrededor del túmulo seguido de toda la logia, arrojando uno tras de otro rosas, que según la fórmula tienden a evitar la corrupción. Después quemaron perfumes, arrojando un guante, y al último siemprevivas y más perfumes. Cada ceremonia iba acompañada de un ruido de tambores que iba apagándose y escuchándose poco a poco, imitando perfectamente el llanto, y los intermedios se cubrían con marchas fúnebres perfectamente ejecutadas.
El presidente preguntó varias veces dónde estaba el hermano Juárez, y como vieran sus insignias sobre el sillón, los maestros de ceremonia dedujeron que estaba muerto, y las guardaron en el interior del catafalco.
Concluidas las ceremonias, comenzaron las planchas (discursos). El señor don Andrés Vazquez habló a nombre del taller de Juárez haciendo una apología de su vida recordando que fue recibido masón el 15 de enero de 1847 en el salón del senado: que el año 54 obtuvo el grado 7º; que en el 62 obtuvo el 9º, el mayor al que puede llegarse, y que, por último, en el 71 fue nombrado gran inspector, desempeñando varias veces el puesto de Gran Maestre y de Venerable también.
Siguieron otros discursos y una poesía, y en seguida preguntó el presidente al primer vigilante ¿a qué hora debe cerrar la logia sus trabajos?
-A las doce contestó.
El señor Mateos dijo a los hermanos que se retiraran en paz, y que antes formaran la cadena eléctrica, tomándose de los brazos. La ceremonia concluyó a las once. El teatro estaba imponente; los palcos y el anfiteatro, ocupados por señoras, todas vestidas de negro, y la mayor parte con adornos y corbatas blancas; todo era duelo, todo era lúgubre; jamás habíamos visto al teatro presentar un aspecto más raro.
Unos niños de cuatro o cinco años, masones también, con su delantal y sus medallas, estaban sentados a los pies del catafalco; el mayor orden, la mayor solemnidad reinó en la ceremonia".

La versión de Brú
(30 de agosto de 1872)

"A.´. L.´. G.´. DEL G.´. A.´. DEL U.´. (A La Gloria Del Gran Arquitecto Del Universo).
Masonería Universal - Familia Española.
Deus Meunque Jus.
Al muy poderoso G.´. (Gran) Comend.´. (Comendador) y demás Ilust.´. (Ilustres) MMiemb.´. (Miembros) del Sup.´. (Supremo) Cons.´. (Consejo) del Rito Esc.´. (Escocés) Ant.´. (Antiguo) y Acep.´. (Aceptado) en Madrid.
Ciencia, Libertad, Trabajo, Fraternidad, Solidaridad.
Queridos hh.´. (hermanos):
Conforme os había anunciado, el Rito Nacional Mejicano (sic) celebró el 21 del corriente (agosto de 1872) las honras fúnebres en honor del ilustre patricio, nuestro muy querido h.´. (hermano) Benito Juárez, Gr.´.(Gran) Inspector General del gr.´. (grado) 33 y Miembro activo del Sup.´. (Supremo) Cons.´. (Consejo) del Gr.´. (Gran) Or.´. (Oriente) de España.
La ceremonia se celebró en el teatro de Iturbide, que presentaba el aspecto más lúgubre que pueda imaginarse. En la mitad del patio se alzaba un gran catafalco aplomado sobrepuesto de una pirámide negra, en la que posaba una magnífica y colosal águila, de cuyo pico se desprendían riquísimas colgaduras; el busto de Juárez miraba al norte, y a su lado un gigantesco esqueleto sostenía el nivel con la mano derecha suspendido sobre su cabeza; a sus pies estaba el reloj de arena; en los escalones del primer cuerpo del catafalco se veían varios louwetones de seis a ocho años de edad, los que presentaban las flores y demás durante la ceremonia: ocho enormes candelabros de fierro sostenían lámparas mortuorias, cuya azulada flama proyectaba una lúgubre luz sobre el monumento, en cuya base se veían cuatro columnas truncadas sosteniendo bandejas con siemprevivas, aromas y flores para los usos debidos.
El patio estaba convertido en una log.´. (logia) y se abrieron los trabajos en el gr.´. (grado) de aprendiz; los palcos y todo el teatro estaban cubiertos de negros y ricos cortinages (sic), salpicados de signos como la estrella masónica, la llave, el mazo, el nivel, el compás, la escuadra y la plomada. La gran bambalina del telón de boca estaba forrada de negro, y el triángulo dorado con tres bandas de cometas se miraban en el centro; en la segunda bambalina se distinguía un gran letrero que decía lo siguiente: A.´. T.´. D.´. L.´. V.´. Y.´. P.´. D.´. G.´. H.´. (Al triunfo de la verdad y progreso del género humano); a derecha e izquierda otras inscripciones sobre fondo negro y con letras blancas se leía: Deus meunque jus. E pluribus unum.
En el fondo se alzaba el riquísimo trono, con adornos negros; a los lados del dosel, estaban dos magníficas y ricas columnas, una al norte, otra al sur; después dos banderas, a la derecha la de la Orden, a la izquierda la de los inspectores generales y seguidamente la de los cuerpos de este Rito.
Dos doseles laterales con su sillón dorado, y unas mesas en forma triangular, destinadas al primero y segundo vigilante, y muchas columnas sosteniendo lujosamente candelabros.
En el Oriente se veía un sillón vacío cubierto de negro, y sobre sus brazos las insignias masónicas del h.´. (hermano) Juárez. Los seis maestros de ceremonia seguían inmediatamente, con sus espadas flamíjeras (sic). Los tres sillones del trono estaban ocupados por el Sup.´. (Supremo) Gr.´. (Gran) Luminar del Rito Mejicano (sic), quien me cedió su derecha como distinción a mi alto grado y como representante del Gr.´. (Gran) Or.´. (Oriente) de España, su izquierda la ocupaba el Gr.´. (Gran) Maestro de la Gr.´. (Gran) Log.´. (Logia) del Rito Esc.´. (Escocés) Ant.´. (Antiguo) y (...).
De ochocientos a mil masones de todos los Ritos, asistieron a estas honras, y a los tres golpes de mallete dados por el Sup.´. (Supremo) Gr.´. (Gran) Luminar se abrieron los trabajos y siguieron las ceremonias del ritual; después empezaron los discursos, por los oradores de todas las Llog.´. (Logias) distinguiéndose el que pronunció el orador del Tall.´. (Taller) en que trabajaba el h.´. (hermano) Juárez; tomé la palabra para dar el pésame en nombre de mi Oriente.
En lugar oculto estaba situada una magnífica orquesta que contribuía con sus marchas y piezas fúnebres a hacer más solemne y respetuoso este acto; una banda de tambores con cajas destempladas, colocadas también en lugar misterioso, marcaba con sus tristes y acompasados redobles las baterías que la liturgia demanda, a consecuencia de suprimirse estas por ser acto público.
La concurrencia profana que llenaba con esceso (sic) el local, se componía de lo más escogido y distinguido de la sociedad, contándose entre ella al actual Presidente de la República; el teatro presentaba un aspecto imponente y grave, pues toda la concurrencia estaba de riguroso luto, manifestando en su semblante el profundo respeto con que se veía nuestra triste ceremonia.
Sin tiempo para más, recibid el abrazo fraternal, y el ósculo de paz que os envío (...).
Or.´. (Oriente) de Méjico (sic), 30 de agosto de 1872 e.´. v.´. (era vulgar).
El Gr.´. (Gran) Repr.´. (Representante) del Gr.´. (Gran) Or.´. (Oriente) de España, Ramón Brú, gr.´. (grado) 33".

Referencias: Revista Masónica Americana, Año 1º, Núm. 5, Buenos Aires, 15 de enero de 1873.

14 de junio de 2014

La Pascua: Simbolismos de renacimiento en la planta de maíz


Hace varios años investigué los paneles de las ventanas de una iglesia protestante y sus simbolismos de renacimiento. De esta investigación surgió la conferencia Los masones y los templos del siglo XX.

De todos aquellos símbolos que salpicaban los vitrales, comento algunos aspectos de la Pascua, en este caso simbolizada por una planta de maíz.

Advierto que el tema transita entre la delicada línea que separa el espíritu crítico y la idea de religiosidad, asumida esta última como la apropiación y asimilación de los símbolos paganos a los dogmas en proceso de institucionalizarse dentro de las nacientes iglesias de la época, y para, finalmente, fijarlos sin discernimiento previo en el ideario de la comunidad.

Una fecha crucial se presenta hacia el año 325 d.C., con la celebración del Concilio de Nicea, y la aceptación del Cristianismo por parte de Constantino como religión oficial del Imperio Romano por aquella misma época.

Una decisión política que iba en detrimento del Mitraísmo (en el cual se involucraba el culto al sol) practicado por el ejército.

La palabra pascua significa paso: en este caso, el paso de la muerte a la vida a través de la resurrección, indicada por los cambios estacionales de la Madre Naturaleza.

La planta de maíz con forma de útero simboliza la fertilidad. “El estudio del útero (...) es también la ciencia de la génesis del mundo” señala Jung. La mazorca, con la forma de la vasija alquímica y el falo, contiene, y aquí cito nuevamente a Jung, “los preciosos frutos de la tierra, como símbolo creador y manifestación de Dios como principio de gestación y desarrollo”.

En la antigüedad las plantas sagradas eran el símbolo de la iniciación y la iniciación misma simbolizaba la resurrección o la vuelta a la vida y la inmortalidad del alma.

Se llama neófito, que significa recién nacido o nueva planta, a aquel que acaba de ser iniciado.

El símbolo de los neófitos también es el águila, ya que por el bautismo se elevan a una nueva vida. Sostiene Fulcanelli: “Hacer volar el águila significa (...) hacer salir la luz de la tumba y llevarla a la superficie”.

Dice el Diccionario Masónico que, cuando se inmolaba en la época de la resurrección anual el cordero pascual “es porque ese emblema representa el sol primaveral cuando a su paso por el signo de Aries”, que alude al punto vernal y está representado por el cordero, aunque de esto hace ya 2.000 años y el punto vernal ya no está en dicha constelación, “se convierte simbólicamente en el cordero reparador de los males del mundo, es decir, que viene a reparar los males producidos por el invierno”.

Agrega Lavagnini: “La pascua corresponde al equinoccio de primavera”, esto es en el hemisferio norte, “cuando ingresa el sol en Aries”, o sea, el signo de Agni o fuego, y el Agnus Dei o Cordero de Dios, “y se celebra (...) la pasión”, pascua o pasaje, “muerte y resurrección de Nuestro Señor, el Sol invicto, vencedor de los meses invernales (...)”. Entonces se encendía el fuego sagrado, símbolo del ascenso del sol y de la vida renovada de la naturaleza.

Con respecto a ideas tan difusas, como la ya mencionada inmortalidad del alma, o el Gran Arquitecto del Universo y su asociación deísta, y también el uso de la Biblia o Libro de la Ley Sagrada, incorporadas con o desde un trasfondo de religiosidad, han sido causa de serias disputas entre las diversas Masonerías existentes desde el siglo XVIII.

6 de enero de 2014

Rebelión en las Logias: Masonería, mitos e historia

WGT Ediciones, Buenos Aires, 2014.


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Sinopsis:

Una compilación de textos sobre los cuerpos fundacionales de la Masonería en los países del Río de la Plata. Una visión muy crítica y polémica con respecto al esquema ideal planteado por la historiografía masónica de los últimos cincuenta años con respecto a la región, sobre todo del período comprendido entre 1857 y 1957.
En los artículos se recuperan documentos originales del siglo XIX, conservados en publicaciones como la Revista Masónica Americana, editada a principios de la década de 1870 por los masones españoles José Victory, Victory y Suárez (hijo) y Pedro Piqueras, asentados en suelo argentino. Involucra la correspondencia entre las distintas partes en disputa, sus conflictos y vicisitudes por asegurarse la legitimidad de las primeras potencias creadas en Argentina y Uruguay y el papel desempeñado en ello por los Grandes Orientes de Brasil.
Se vuelcan conceptos sobre la participación de Garibaldi en las Logias francesas y la influencia de estas en ambas orillas, como es el caso de las Logias "Les Amis de la Patrie" y "La Amiga de los Náufragos".
Otro de los textos aborda la creación y accionar del Gran Oriente Federal Argentino-G.O.F.A., la potencia liberal y adogmática más importante de Latino América en la primera mitad del siglo XX.
Esta Obediencia, de la cual Virgilio Lasca fue Gran Maestre y co-fundador, aparte de autor de una obra jurídico-masónica de vital importancia, nucleaba en su seno a notables intelectuales, y cobijó a numerosos republicanos españoles exiliados de la dictadura franquista, tales como Augusto Barcia Trelles, Manuel Blasco Garzón, Juan Manuel Iniesta y Luis Jiménez de Asúa, que asumirá la Presidencia de la República Española en el exilio a la muerte de Diego Martínez Barrio.
La prolífica labor del G.O.F.A. a nivel continental, en cuanto a laicismo y conformación del primer bloque de potencias latinoamericanas, así como su relación con los Grandes Orientes de Francia, Bélgica y Español en el exilio, queda reflejada en estas páginas.
Incluye la conferencia La vuelta completa a Virgilio Lasca, el Gran Oriente Federal Argentino y su época y los ensayos La mano del masón que mece la cuna y El Gran Oriente de Francia, Garibaldi y la Masonería fundacional uruguaya.

Fragmento. De las notas al capítulo 2:

En 1955 se da a conocer el borrador de los Estatutos de la naciente Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones (pp. 74-102, Símbolo, Año X, Nº 42, mayo-agosto), aunque todavía sin personería jurídica. Dichos estatutos estaban todavía sujetos a reformas a pedido de la Gran Maestría, del Consejo de la Orden y/o de varias Logias, "(...) así como para aceptar e incorporar las modificaciones o adiciones que determine la Inspección General de Justicia (...)".
De a poco dejaba de existir la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado creada en 1932, surgida de la unión de la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932) y las Logias españolas en suelo nacional con el Gran Oriente Argentino de la calle Cangallo, y sacudida por la escisión de Logias de 1935 que darían vida a la Gran Logia Federal Argentina y luego al Gran Oriente Federal Argentino.
Ejercía la Gran Maestría Domingo R. Sanfeliú, sucediéndole a mediados de 1956, Luis San Luis. En aquel año se produce el acuerdo de fusión entre la Gran Logia y el Gran Oriente Federal Argentino. En palabras de Emilio J. Corbière (La Masonería, Sudamericana, 1998), de esta fusión "(...) surgió una Gran Logia distinta de las dos anteriores".
La unidad se consumó un año después.
En 1957 (Símbolo, Año XII, Nº 43, octubre-diciembre), se daba a conocer la siguiente declaración de los Grandes Maestres Luis San Luis (Gran Logia) y Agustín Jorge Alvarez (G.O.F.A.):
"Los Hh.´. (Hermanos) que suscriben, que eran los Grandes Maestres de la Gran Logia de la Masonería Argentina y del Gran Oriente Federal Argentino en el momento de realizarse la unión de la familia masónica argentina, se creen obligados a manifestar que, en virtud de los amplios poderes que les fueron conferidos por sus respectivas potencias para redactar una Declaración de Principios de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, que incluyera un texto único del contenido esencial de las declaraciones de una y otra, acordaron adoptar como definitivo (...)", y a continuación se transcribe el texto que utilizará esta última Obediencia, recién creada.
En esta nueva etapa asume la Gran Maestría de las entidades unificadas Agustín Jorge Alvarez, último Gran Maestre del G.O.F.A, Obediencia que existió entre 1935 y 1957.
Señalaba Alvarez en su último discurso (Símbolo, Año XII, Nº 47, enero-mayo de 1957):
"Invisto hoy, por última vez, mi carácter de Gran Maestre del G.O.F.A. para venir a expresaros que esta Obediencia ha cesado de existir como potencia masónica independiente, por decisión unánime de sus talleres, que quedan incorporados -de acuerdo a los términos del convenio de fusión- a lo que en adelante constituirá la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones (...)".
Sostenía Domingo R. Sanfeliú (Símbolo, 1955, op. cit.), que una vez conseguida la personería jurídica por la Gran Logia, esta "habrá obtenido su propia personalidad civil, con la plenitud de sus deberes y derechos, como ya lo está en el orden masónico, y será para el Gran Maestre que habla, motivo de especial satisfacción, pues habrá materializado por esta reforma, una de sus más caras aspiraciones, sustentadas desde el año 1936, y cuya presentación fue postergada, hasta consolidar primero la organización administrativa de la Gran Logia".
En 1956 expresaba nuevamente Sanfeliú (Símbolo, Año XI, Nº 46, septiembre-diciembre):
"El estudio y redacción del proyecto del Estatuto Civil, su postrer sanción por la Honorable Gran Logia, después de considerar las sugestiones enviadas por las Logias de la Obediencia y la aprobación oficial por el Superior Gobierno de la Nación, ha puesto punto final a una situación irregular pendiente desde el año 1933.
Por este instrumento legal, se ha dado plena personería jurídica a la Gran Logia, desligándola de toda obligación directa o indirecta de todo otro poder, adquiriendo la libertad y responsabilidad de sus propios actos (...).
(...) La sanción de este Estatuto, ha sido una de nuestras principales preocupaciones, para dar a la Gran Logia una posición legal y representativa (...)".
Sostenía el artículo 1º del borrador del Estatuto de 1955:
"La unión de los masones residentes en el territorio argentino, constituida con arreglo a los principios e ideales universalmente reconocidos y proclamados por la Francmasonería para la práctica de su doctrina en los tres grados del simbolismo, forma la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones que se organiza como Asociación Civil de acuerdo a las prescripciones del presente Estatuto.
Esta denominación reemplaza y sucede a las usadas desde su fundación, el 11 de diciembre de 1857, de: Gran Oriente de la República Argentina, Gran Logia Central de la Argentina, Gran Logia de la República Argentina, Gran Oriente Argentino, Gran Logia Nacional Argentina y Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, reservando siempre sus derechos sobre los referidos títulos que no podrán ser usados por otras entidades".
Puede decirse que el planteo desarrollado a partir de este esquema ideal deja afuera a un gran porcentaje de las Masonerías argentinas existentes, sobre todo, entre 1902 y 1957, y niega la pluralidad de la institución. En 1916 existían en Argentina seis Potencias Masónicas, incluida una Federación de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain-El Derecho Humano, cuya vicepresidencia era ejercida por la masona española Belén de Sárraga.
Las sedes de las distintas Masonerías nacionales fueron diversas con el transcurso de los años. Otra falacia implica sostener o dar por sentada una sumisión incontrovertible con respecto a la Masonería inglesa y sus dictados. Por supuesto que esto no siempre fue así. A pesar de la instalación de algunas Logias y una Gran Logia Distrital por parte de Inglaterra en el siglo XIX, las relaciones entre esta y la Masonería local fueron siempre tensas, dando lugar a la protesta, ya sea oficial o a través de los medios de comunicación publicados por los masones argentinos, ante la reiterada invasión jurisdiccional de la Obediencia europea.

Otro fragmento. Nuevamente tomado de las notas al capítulo 2:

En 1902 se da a publicidad un opúsculo con el nombre de "El Lautarín". Una publicación atípica y poco conocida. Contiene una comedia redactada bajo el título de "Los renegados". El folleto cuenta con apenas 16 páginas y es una sátira brutal contra el Gran Oriente Argentino del Rito Azul creado en aquel año.
Creo que poco se sabe que lo integró, aparte de notables figuras públicas como el Almirante Howard o el periodista del diario "La Prensa" Manuel Elicabe, ambos Grandes Maestres, el historiador Antonio R. Zuñiga, autor de un texto sobre las sociedades secretas en el período de la independencia y asesor-colaborador, junto a otro notable escritor e historiador sobre la misma temática, en este caso Martín Lazcano, de la revista "La Cadena de Unión", editada entre 1904 y 1932, y sucesora de la revista de Salvador Ingenieros, padre de José Ingenieros y de destacada actuación en ambas orillas del Río de la Plata.
El Rito Azul era tan prestigioso que Santiago Greco, editor de "La Cadena de Unión", sacaba un gran caudal de información de este en su revista, pese a ser casi un órgano oficial del Gran Oriente adversario.
El nombre de esta Potencia alude a la Masonería Simbólica y a los tres grados en los cuales trabajaba exclusivamente: Aprendiz, Compañero y Maestro, desestimando los grados filosóficos y su habitual injerencia en el simbolismo. La Obediencia surgió en contraposición a los altos grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Varios de los personajes de la obra son identificables, como el prestigioso masón Narciso Terrón o Belín Sarmiento, este último nieto del ex Presidente, educador, autor de Facundo y Gran Maestre de la Masonería.
Belín Sarmiento será luego uno de los fundadores del Gran Oriente Argentino del Rito Confederado. Paradójicamente, y a través de un decreto expedido por la mano de Emilio Gouchón, este último Gran Oriente será reconocido en 1909 como Potencia regular paralela a la de Cangallo.
Establecía el decreto del Supremo Consejo y Gran Oriente para la República Argentina, boletín oficial, Año 53, Nº 23, enero de 1910, E.´. V.´. (Era Vulgar):
"Art. 1º. El M.´. (Muy) Pod.´. (Poderoso) Sup.´. (Supremo) Cons.´. (Consejo) 33 para la jurisdicción de la República Argentina, reconoce como Potencia masónica regular al Gr.´. (Gran) Or.´. (Oriente) del Rito Confederado, sobre las bases siguientes:
Primera: El M.´. (Muy) Pod.´. (Poderoso) Sup.´. (Supremo) Cons.´. (Consejo) 33, único poder regulador de la Masonería dentro del territorio de la República Argentina, dará semestralmente la palabra de reconocimiento para que todos los HH.´. (Hermanos) activos y cotizantes del R.´. E.´. A.´. y A.´. (Rito Escocés Antiguo y Aceptado) y del Confederado, sean admitidos en los trabajos de los TTall.´. (Talleres) respectivos.
Segunda: Los actos de un Oriente debida y oportunamente comunicados, harán entera fe en el otro.
Tercera: Ningún Oriente admitirá en su seno LLog.´. (Logias) que pretendan, en su carácter de tales, pasar de un Rito a otro, sea cual fuere la causa que las impulse a efectuar el cambio.
Cuarta: A los efectos de tratar cualquier iniciativa que revista interés para la Masonería, o poner término a cualquier conflicto, el IL.´. (Ilustre) H.´. (Hermano) Cons.´. (Consejero) del Int.´. (Interior) del Gob.´. (Gobierno) Simbólico del R.´. E.´. A.´. y A.´. (Rito Escocés Antiguo y Aceptado) y el Gr.´. (Gran) Maestro del Rito Confederado, se reunirán cada tres meses o cuando el caso lo requiera bajo la presidencia del Sob.´. (Soberano) Gr.´. (Gran) Com.´. (Comendador) del Sup.´. (Supremo) Cons.´. (Consejo) 33, y lo que se resuelva será ad-referendum.
Quinta: Cualquier diferencia o dificultad que surgiera en las relaciones de ambos Orientes, será dirimida, en último caso, por el Sup.´. (Supremo) Cons.´. (Consejo) 33, como árbitro.
Art. 2º. Queda derogada toda disposición que se oponga a la presente.
Vall.´. (Valle) de Buenos Aires, 3 de diciembre de 1909.
El Sob.´. (Soberano) Gr.´. (Gran) Comendador
EMILIO GOUCHÓN, 33.´."
En aquellos primeros años del siglo XX también existió el Gran Oriente del Rito Argentino del cual llegó a ocupar su Gran Maestría el que fuera Presidente de la Nación, Carlos Pellegrini.
Volviendo al panfleto, este sin duda emanó del seno del ya mencionado Gran Oriente de la calle Cangallo, el cual se menciona en reiteradas ocasiones, y cuyos miembros se burlaban de la escisión provocada por este grupo fundador de la nueva Obediencia y de las razones de su apartamiento.
El alcance y eficacia del folleto podría cuestionarse desde una perspectiva actual ya que apenas tres años después de haber iniciado sus actividades, el Gran Oriente Argentino del Rito Azul contaba con 103 Logias y Triángulos.
En el balance del tercer ejercicio administrativo (1904-1905), declaraba el Gran Maestre y Vicealmirante Enrique G. Howard:
"En este lapso de tiempo se fundaron e instalaron 32 Logias y Triángulos, y por lo tanto contamos hoy con 103 en pleno desarrollo de actividad. Durante el mismo período el número de iniciados, afiliados y regularizados, ascendió a 589". Este es el detalle: Iniciaciones, 444. Afiliaciones: 100. Regularizaciones: 45. Suspendidos, radiados o expulsados: 46. Fallecidos: 12.
Por su parte, en el período 1905-1906, el Supremo Consejo y Gran Oriente para la República Argentina, con sede en la calle Cangallo, declaraba unas 90 Logias.
Pocos años después, y en el período comprendido entre 1915 y 1916, desde el Supremo Consejo del Grado 33 y Gran Oriente para la República Argentina-Confederación de Potencias Masónicas del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, con sede en la calle Bartolomé Mitre 2520, su Gran Maestre Francisco Gicca, grado 33, manifestaba en uno de sus mensajes anuales:
"Tenemos 80 entidades masónicas constituídas, y en trámites, sea en formación o dispuestas a salir de Orientes irregulares, 25 Talleres más. Sin embargo, conste que estaremos siempre dispuestos a firmar tratados de amistad o formar parte de una Confederación de Ritos siempre cuando, aún de Orientes irregulares como el Azul y el Confederado, haya en ellos hombres dignos (...).
Un año después, sostenía el mismo Gicca:
"(...) La Orden se encuentra instalada en un local digna de ella. Este Oriente cuenta con el doble de Talleres de los titulados Oriente de Cangallo 1242, Chile 1038, y Rito Azul y Confederado juntos (...)".
Entre sus relaciones oficiales e intercambio de Garantes de Paz y Amistad se contaban, entre otras, las siguientes Potencias Masónicas: Supremo Consejo Internacional Mixto "El Derecho Humano" de Francia, que tenía su Federación Argentina; Supremo Consejo del Serenísimo Grande Oriente Español; Supremo Consejo y Grande Oriente de Portugal; Supremo Consejo del Serenísimo Grande Oriente de Cuba; Supremo Consejo y Gran Oriente del Brasil; Gran Oriente y Gran Logia de Francia; Honorable Gran Logia Suiza Alpina; varias Grandes Logias de México, etcétera.
Aparte de unas veinte Potencias citadas, agregaba Gicca:
"(...) Hállanse actualmente en tramitación el intercambio de relaciones oficiales con más de 20 Potencias Masónicas europeas y americanas, y cuyos tratados no se han verificado aún a causa de las dificultades que por la conflagración europea se sufre en las comunicaciones postales (...)".
En otro de sus discursos sostenía: (...) Hay masones del interior (del país) que dicen que continúan bajo la Obediencia de Cangallo 1242 porque cuando han venido a esta capital y han visitado aquel Templo que es lujoso e imponente y han venido luego a visitar este, se han encontrado con una pobreza franciscana (...).
En efecto, no puede negarse que este Templo no es ni majestuoso, ni grande, ni siquiera cómodo y que los que se quejan que no tengamos una casa como aquella, olvidan que fue levantada con el esfuerzo de 50 años de Masonería, y que hoy no es más de la Masonería, sino de unos cuantos llamados masones, que son los verdaderos dueños de la casa y que hasta que las Logias que llaman de su Obediencia les sirvan ciegamente, reconociéndolos como Sup.´. Cons.´. (Supremo Consejo), Poder Ejecutivo y dueños del edificio, bien; en caso contrario los expulsan porque ellos son los señores de horca y cuchilla. Ellos tienen una gran casa; nosotros estamos en una casa honesta.
Recordaré como ilustrativo el párrafo del titulado Gran Maestre de un Oriente irregular, señor Francisco B. Serp, quien después de unos trabajos para llegar a la unión con Cangallo 1242 declara en un manifiesto, que lleva su firma de reciente fecha, lo siguiente:
"En substancia, en la casa Cangallo 1242, la mayoría de los dirigentes piensan así:
La Masonería debe tener una organización monárquica y de Gobierno absoluto; debe regirse sin desviación alguna por las viejas pragmáticas del Rito Escocés; el Dogma y la liturgia no se deben tocar ni discutir, y el pueblo masónico debe acatar sin protesta, lo que los dirigentes resuelvan, y debe también cotizar... y callar; en esa forma entienden que se labra la felicidad de sus componentes, y serán buenos masones aquellos que conozcan bien la historia de la Masonería, que con toda corrección practiquen las señales y toques, la entrada al Templo y no olviden la palabra secreta; sobre todo que no se les ocurra, ni por asomos, preguntar si la casa de la calle Cangallo 1242, que figura a nombre de la Filantropía Argentina (sociedad particular), es o no de la Masonería"".
Pocos años después, Francisco Serp asumirá la Gran Maestría de la sede de Cangallo, pero en 1914 firmaba, con fecha 7 de septiembre, el siguiente documento junto a, entre otros, Aristóbulo Soldano, luego Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo ligado al Gran Oriente Federal Argentino.
Decía el texto:
"Para la mayoría de los masones, es creencia que el Templo Masónico de la calle Cangallo 1242 en esta ciudad de Buenos Aires, es propiedad de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. ¡Pues están completamente equivocados! Ese edificio es propiedad de la Fundación Civil Filantropía Argentina.
Los masones fundaron el Templo, lo construyeron y lo pagaron, y al fijar las bases de esa fundación civil Filantropía Argentina, no se les ocurrió que treinta y tres años después, los accionistas que quedaban y desgraciadamente la mayoría, introducirían modificaciones de tal carácter en los estatutos de la fundación, que modificó en absoluto la voluntad de los fundadores y por un error de la Inspección de Justicia primero y del Gobierno después, le fue dado carácter legal a ese acto.
Comparando los estatutos (...), el de la fundación aprobado por el Gobierno en 2 de diciembre de 1879 y el de las modificaciones, también aprobado, en 15 de junio de 1912, se llega a esta conclusión:
1º. Que el artículo 4º de los estatutos de la fundación establece "QUE LA CASA, MUEBLES Y ÚTILES etc., SEAN PARA SIEMPRE DE PROPIEDAD DE LA MASONERÍA ARGENTINA".
Y que por el artículo 4º del estatuto últimamente reformado dice: que la casa, muebles y útiles del edificio social sean para siempre "PARA USO" de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
2º. Que queda así probada la maniobra de que se le quita para siempre a la Masonería la propiedad de la casa.
3º. Con la reforma de los artículos 4º y 5º se hace imposible la desaparición paulatina de los accionistas y por consecuencia, que la casa, muebles y útiles pase a la Masonería; la amortización OBLIGATORIA de las acciones y la fijación de reglas para ello, establecidas en los artículos 4 y 5 de la fundación, se convierten en facultativo de los accionistas en el estatuto reformado, y como los accionistas no pedirán la amortización, pues el más fuerte accionista, que es el Supremo Consejo, está entre manos de los Directores de la Filantropía Argentina, dueña de casa, no hay esperanza de normalidad.
4º. Que por las demás reformas, se hace convertir esta Fundación Civil en Sociedad Anónima, incorporando a la reforma de Estatutos disposiciones del Código de Comercio, hasta para liquidarla.
5º. En la Fundación existe en el Art. 21, la disposición, que para hacer toda operación civil o comercial, tomar dinero prestado, giros, etc., se necesita decisión previa en Asamblea General de accionistas. En la reforma de Estatutos se suprimió esta esencial cláusula.
(...)
En un pleito que como accionista entabló a la Filantropía Argentina la Logia Confraternidad Argentina, los señores Francisco F. Fernández, Juan A. Golfarini y Francisco Kaelin, patrocinados por el Dr. Enrique Jorge, al contestar la demanda, dijeron bajo su firma que la Masonería Argentina no tenía más relación de derecho con su representada (la Filantropía Argentina) que las relaciones existentes entre locador y locatario.
Es claro, ahora la Masonería tiene el USO, y antes la PROPIEDAD.
Calculen los masones la importancia que tienen ahora las acciones, con las de antes".
Fechado en mayo de 1917, el Soberano Gran Comendador y Gran Maestre del Supremo Consejo y Gran Oriente para la República Argentina con sede en la calle Cangallo, Juan Angel Golfarini, daba a conocer el siguiente documento, en el cual se exponían las propuestas de diversas partes para llegar a un acuerdo de unión entre distintas Masonerías.
Enunciaba el documento:
"El Sob.´. (Soberano) Gr.´. (Gran) Com.´. (Comendador) de la Orden cree oportuno hacer públicas las tentativas de unión que se han realizado a fin de que desaparezca la pluralidad de agrupaciones MMas.´. (Masónicas) que tienden a un mismo fin, eliminando así la irregularidad en que se encuentran los grupos que no pertenecen a nuestra Obediencia".
Del texto se desprenden dos posturas:
"(...) La proposición recibida de los señores Francisco B. Serp, Santiago A. Gallegos y Antonio Ponzio en representación de la sociedad civil Masonería Argentina del Rito Escocés Ant.´. (Antiguo) y Acep.´. (Aceptado) en la que, a pesar de reconocer la regularidad de este Sup.´. Cons.´. (Cangallo 1242) y su antigüedad desde 1857, proponen en resumen que esta Masonería Regular y la sociedad civil Filantropía Argentina se entreguen y sometan a la sociedad civil Mas.´. (Masonería) Argentina (Chile 1038).
Luego:
"(...) La proposición hecha por este Sup.´. Cons.´. (Cangallo 1242) en la que, también en resumen, proponíamos fraternal y sinceramente una unión duradera por la fusión de ambas agrupaciones, luego de la sanción de sus estatutos civiles y mmas.´. (masónicos) comunes, haciéndola preceder de un pacto de paz y amistad que hubiera servido para que, en el hecho, las dos fracciones tuviesen igualdad de trato y prerrogativas, interin tanto se sancionaran los estatutos a que se ha hecho referencia y se eligieran bajo su régimen las autoridades comunes que gobernarían las dos fracciones reunidas (...)".
Al concluir las negociaciones, asumirá la Gran Maestría de las entidades unificadas, Francisco Serp, extendiéndose su mandato desde diciembre de 1917 hasta febrero de 1923. Durante su gobierno, nuevos Estatutos serán publicados en el boletín oficial de la Masonería Argentina -Supremo Consejo y Gran Oriente- del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Año 64, enero 1º de 1921, Era Vulgar, Nº 35, y que sancionados a fines de 1920 empezarán a regir en los inicios de la nueva década. De sus artículos se desprende que el gobierno central de toda la estructura de la Orden continuará sujeto a los dictados del Supremo Consejo, constituyéndose este en la máxima autoridad, aún con injerencia sobre los talleres simbólicos a los cuales puede expulsar.
En 1926 un cuantioso grupo de Logias dará nacimiento a la Gran Logia Nacional Argentina asentada en la calle Perú y enfrentada a la ya mencionada Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de Cangallo. Entre los principales puntos de la disputa se encontraba la ya citada injerencia de los altos grados en el simbolismo.

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Del apéndice documental del volumen:


Lunch en la sala del Ateneo Liberal Argentino del Gran Oriente Federal. El tercero de izquierda a derecha es Osías Kovadloff, director de la revista Verbum. Siguen Luis Jiménez de Asúa, Presidente de la República Española en el exilio a la muerte de Diego Martínez Barrio; el también español y Gran Maestre de la Obediencia, Miguel Servera; Augusto Barcia Trelles, que también fuera director de Verbum, aparte de Gran Comendador del Supremo Consejo y Gran Maestre del Grande Oriente Español en su patria, y Virgilio Lasca, Gran Maestre y autor de una notable obra jurídico-masónica.
Fuente de la fotgrafía: Revista masónica Verbum, Tercera época, Buenos Aires, junio, julio y agosto de 1941, Año I, Número 9.

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La Primera Conferencia Interamericana de Masonería Simbólica, reunida el 14 de abril de 1947 en Montevideo (Día de las Américas), contó con la presencia de 51 Potencias Latinoamericanas, entre ellas, dos provenientes de Argentina: La Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (1932-1956-57), que seguía los parámetros de la Gran Logia Unida de Inglaterra, y el Gran Oriente Federal Argentino, Obediencia liberal y adogmática, entre cuyos Delegados a la Conferencia se encontraban los españoles exiliados Miguel Servera, Juan Manuel Iniesta y Manuel Blasco Garzón.
Las crónicas de la época también relatan sobre "El aporte de los francmasones de la Madre Patria a sus hermanos de América", entre ellos, Diego Martínez Barrio, ex Gran Maestro del Grande Oriente Español en el exilio y también Presidente de la República Española en el exilio, firmante del documento donde se echaron las bases de la Conferencia.
Asimismo, según la Revista Masónica de Chile, Año XXV, 1948, abril y mayo Nº 2 y 3, Oriente de Santiago, República de Chile, se destaca la labor del "Ilustre hermano Lucio Martínez Gil, Gran Maestro del Gran Oriente Español en exilio -México DF-, cuyo fraternal estímulo alentó a la comisión organizadora día a día, y que hoy ha ofrecido su aporte a la Oficina Permanente para servir como relacionador del movimiento universalista ante las Grandes Logias europeas. La Gran Logia de Chile y la Gran Logia de la Masonería Uruguaya ("Regulares"), fueron las dos primeras Obediencias en trabar relaciones de reconocimiento mutuo con el Gran Oriente Federal Argentino ("Liberal") en la década de los años 40.

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Autoridades del G.O.F.A. - Gran Oriente Federal Argentino, Obediencia que existió en el período 1935/1957, con el Hermano Diego Martínez Barrio, segundo de izquierda a derecha, Presidente de la República Española en el exilio.
Se destaca la presencia de los también españoles y exiliados Augusto Barcia Trelles (el primero a la izquierda) y Miguel Servera (el cuarto de izquierda a derecha), varias veces Gran Maestre de la Obediencia. Al lado de Servera (segundo de derecha a izquierda) aparece Virgilio Lasca, autor de una obra jurídico-masónica de vital importancia para la Masonería Liberal y que también fuera uno de los ideólogos, fundadores y Gran Maestre del Gran Oriente.
Fuente de la fotografía: Revista Masónica Verbum, Tercera época, Año II, Nº 15, Buenos Aires, enero-junio de 1943.