25 de septiembre de 2016

Humanismo, Iniciación y muerte



Perdí la cuenta de todas mis muertes. Se suceden unas a otras a través de nuestra existencia. Siempre ha sido así, a través del tiempo, de las culturas, de los hombres como especie y sus personalidades.

Desde que tuvo conciencia, el HOMBRE intentó capturarla en sus pinturas rupestres o, por el contrario, huir de ella (su miedo implícito), construyendo una cosmogonía propia, exclusiva, porque esa cosmogonía quizá surgió paralela a la noción de la propiedad privada.

Simple proyección, porque la muerte no discrimina cediendo su exclusividad a nada ni a nadie. A todos nivela. Pero su apropiación por las castas o élites ayudó a organizar la muerte como industria de los ejércitos.

Lenguaje y símbolo nacieron de la mano. Y el Hombre avanzó con esa pesada carga de ideas a través de las épocas. Sumando lastre a su debilitado físico que iba siendo suplantado, a su vez, por una mayor fuerza del pensamiento y por sus herramientas de uso cotidiano, desplegando su constante capacidad de aprendizaje y habilidades, complementándose y sosteniéndose mutuamente.

Necesitó de los Ritos de Paso, como intento de plasmar la maduración interna en sus iniciados, de esos procesos internos que la vida da, ofrece o quita y/o, mejor dicho, renueva en forma cíclica y contribuye a solidificar las estructuras sociales.

Aquellos Ritos ya caducaron, salvo excepciones. La Masonería moderna ha tomado su relevo en ciertos aspectos y hasta el mismo René Guénon lo sostenía.

Suelo revisitar aquel texto del Evangelio de Juan que tanto me atrae. Dice:

"(...) ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo?, ¿podrá entrar de nuevo en el vientre materno para nacer? (...) Te aseguro que, si uno no nace de agua y Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios (...) De la carne nace la carne, del Espíritu nace el espíritu. No te extrañes si te he dicho que hay que nacer de nuevo. El viento sopla donde quiere; oyes su rumor pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Así sucede con el que ha nacido del Espíritu (...)".

Según las alegorías bíblicas, Dios sopló e insufló vida. Ese Espíritu o Ruah (aire), no es otra cosa que el principio femenino de la triada creadora, según los hebreos.

Del Gabinete de Reflexión, útero o matriz que invita al despojo y al proceso iniciático, se llega a los viajes del Aprendiz y a la vida.

Desde lo recién nacido, los signos, toques y palabras invitan al silencio y la reflexión y hasta la marcha del Aprendiz no es otra que el paso imitado y cuidadosamente medido del albañil sobre su andamio. El resto es aprendizaje, por siempre. Es todo crecer.

Como Compañero aprendí a compartir. El equilibrio de dar y recibir, AJUSTÁNDOSE a laborar en conjunto, ya NO en solitario. A la equidad y ESTABILIDAD que involucra interactuar mutuamente ENCAJANDO con los otros, respetando la riqueza y la diversidad de la que se nutre la Logia. Mi mayor aspiración, que pude asumir en este grado, y la mejor de mis experiencias.

Como Maestro no he dejado de actuar y producir. De construir, influir y moldear en mi entorno, pero sin exigir ni imponer a los demás. Tampoco me ha sido ajeno en estos años el cáliz amargo. Pero no he cesado en la búsqueda del conocimiento y cualquier manifestación que se me revele humana.

"El viento sopla donde quiere; oyes su rumor pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va", dice el Evangelio de Juan ya citado. En una de sus canciones decía Facundo Cabral: "No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad ni porvenir (...)", y por último habla de su identidad. Identidad efímera que se pierde ineludiblemente cuando se nos vienen TODAS las muertes juntas. El Maestro Masón se ocupa de ello y construye su IDEAL en esos momentos de espera.


Plancha leída en el ascenso al 4° grado de Maestro Secreto.

3 de agosto de 2016

El pasado secreto de las Logias: Simbolismo, historia y poder


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El pasado secreto de las Logias: Simbolismo, historia y poder, WGT EDICIONES, Buenos Aires, 2016.

Sinopsis:

Sostenía Fulcanelli:
“Este mutus liber (libro mudo o cerrado) que es el templo, Biblia oculta y de macizas hojas de piedra; la huella, el sello de la Gran Obra Laica al frente de la Gran Obra Cristiana”.

El siguiente volumen incluye conferencias y artículos breves que abordan aspectos históricos de las doctrinas masónicas reveladas a través del ritual y el símbolo, así como las posibles rupturas y vinculaciones o puntos de confluencia en el ideario de los masones, las religiones cristianas y el paganismo, sin descuidar el contexto social, cultural y político de las épocas en las cuales se han desenvuelto y desplegado sus actividades.

Entre los ejes principales se aborda la figura socio-política y religiosa del Buen Pastor, asociada a la pastoral de las iglesias cristianas y también a distintos Ritos masónicos y otras sociedades.

También el aspecto simbólico-religioso utilizado por la naciente iglesia, y del cual esta se sirvió al usurpar la tradición pagana y, a su vez, la posterior apropiación de los altos grados masónicos de la ya afianzada tradición judeo-cristiana (Reforma y Contrarreforma incluidas), al avanzar en su evolución especulativa a partir del siglo XVIII.

De la introducción: Aspectos de la Masonería

Resulta complejo definir y encasillar a la Masonería como institución. Hay muchas vertientes, y por la naturaleza misma de los miembros que la integran, se genera en estos un concepto propio.

De sus muchas características puede decirse que es una sociedad de pensamiento, cuyo énfasis está puesto en los aspectos morales e intelectuales, y en el desarrollo íntegro del ser humano.

Otros podrán agregar la espiritualidad, el aspecto esotérico con todas las derivaciones que involucra el vocablo y hasta el componente deísta, este último afianzado dentro de la Masonería que se guía por los parámetros establecidos por la Gran Logia Unida de Inglaterra, surgida en 1813.

Utiliza el lenguaje simbólico para transmitir sus enseñanzas, para lo cual adoptó las herramientas del oficio de los canteros o talladores de piedra de la edad media.

Con respecto al origen de la palabra masón (que significa albañil o constructor), o franc-masón (free, en inglés, o franc, en francés), los investigadores no se ponen de acuerdo.

Lo más probable es que el término haga alusión al paso franco a través de pueblos, fronteras y Estados, libre de todo tipo de trabas, y del cual se privilegiaban los masones por el hecho de estar al servicio de la iglesia, nobles y reyes.

A esta variante del compañerazgo se le puede asociar también con las llamadas guildas, o a las agrupaciones gremiales y sindicales que a través de la historia se fueron formando para protección de los individuos que las integraban. Como así también su trabajo y secretos profesionales.

Existieron en casi todas las culturas en diversas formas, a veces canalizadas a través de las castas u otras con mayor liberalidad (desde Egipto a Roma). Para ser breves, y situándonos en la edad media occidental (lo que supone una fecha más específica para ubicarnos), se puede decir que uno de sus aportes es la noción del mutualismo.

Mutualismo (o ayuda mutua), protección del individuo y del grupo, de sus técnicas de trabajo y aprendizaje, gremialismo, etc., son características propias del compañerazgo (operativo), del que abrevará la posterior Masonería especulativa.

Pero la Masonería operativa, y la llamada actualmente especulativa, son cosas bien distintas.

Se puede decir que en 1598, Wiliam Schow, supervisor de obras del rey de Escocia, contribuyó a la reorganización de las Logias, estableciendo la obligatoriedad de llevar un registro de sus reuniones, soslayando, en cierta manera, la tradición oral imperante hasta ese momento. Esto constituyó un paso importante en la conservación de materiales escritos.

Con el tiempo la construcción en piedra decae, dándose prioridad en la construcción a otros materiales, como el ladrillo. Ya en el siglo XVII es más notorio el ingreso de los llamados masones aceptados, sobre todo aquellos caballeros notables reunidos en torno a la Sociedad Real de Londres; pero los masones aceptados fueron en principio los nobles o terratenientes, y hasta clérigos, que debían encargar sus obras a los obreros capacitados, siéndoles de utilidad, a la hora de contratarlos, conocer las señas por las cuales aquellos se reconocían.

En la segunda mitad del siglo XVII, convivían en las Logias anticuarios como Elías Ashmole o nobles como el conde de Moray que pisaron las Logias pocas veces en su vida, junto a seguidores de movimientos ideológico-políticos como los rosacruces y/o científicos de todo tipo, como Isaac Newton. Junto a estos se destacó Cristopher Wren, personalidad muy culta y último de los Grandes Maestros de obra de la Corona británica antes del nacimiento de la Masonería especulativa en 1717, y que se ocupó de la reconstrucción de Londres luego del gran incendio que la asoló en la década de 1660.

Aclarada esta etapa de transición histórica, queda evidenciada la imposibilidad de contar con registros documentales detallados de todo este proceso evolutivo.

La Masonería especulativa surgida en 1717 con la creación de la Gran Logia de Londres es una entidad totalmente distinta, que utiliza el simbolismo de las herramientas de los antiguos canteros, pero que va más allá en su accionar social, intelectual e ideológico. Surgida al calor de las disputas dinásticas en Inglaterra entre los Estuardo y los recién llegados Hannover, y con un fondo de luchas de clase y de religión, entre católicos y protestantes, las Logias se constituyeron en nidos de conspiraciones.

La escasez documental es una problemática que se ajusta a los parámetros seguidos por la institución en su nacimiento a la modernidad en el siglo XVIII. Su naturaleza secretista influyó para que en sus primeros tiempos no se registraran sus reuniones, o que este registro fuera deficiente o que dicho material fuera ocultado y con el tiempo se extraviara. Las condenas papales empeoraron la situación. 

En este contexto la mujer ni siquiera fue contemplada en las Constituciones de Anderson de 1723 (documento fundacional de la Masonería moderna), y su emancipación social todavía era impensable, si bien hoy está demostrado que la mujer integró grupos de trabajo y colaboró en la Masonería operativa. Una disposición general establecía: "Los esclavos, las mujeres, la gentes inmorales o deshonrosas no pueden ser admitidas, sí solamente los hombres de buena reputación".

En síntesis:

En la modernidad, en el siglo XVIII, surge la Masonería ahora llamada especulativa, reflexiva, no la del masón que opera o construye edificios o trabaja con la piedra. Todo este tipo de Masonería sufrió transformaciones a partir de los últimos 300 años.

Existen diversas Masonerías. Mencioné a la anglosajona, que para caracterizarla es básicamente deísta, ya que para ingresar exige creer en Dios, y este es un problema que enfrentan muchos masones.

Hay otro tipo que se llama liberal o adogmática, y se la encuadra bajo ese concepto porque apunta a la libertad absoluta de conciencia. Se admiten ateos, agnósticos y mujeres.

Esta última vertiente ha estado históricamente representada en el Gran Oriente de Francia y en la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain- El Derecho Humano (la primera Obediencia en la cual la mujer se inserta con plenitud en las Logias y en un plano de igualdad junto al hombre), nacidas en 1773 y 1893, respectivamente, y ambas de fuerte contenido social.

Puede decirse que la Masonería permite el acercamiento de personas que en otro momento de la vida no se hubieran conocido. Actualmente no es secretista, aunque jamás estuvo apartada de la sociedad, ni de los cambios operados en esta desde que la entidad surgió.




29 de enero de 2016

Retrato de Adán y Eva



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"Retrato de Adán y Eva", WGT Ediciones, Buenos Aires, marzo de 2016. 

El volumen "Retrato de Adán y Eva" reúne trabajos de diversas publicaciones, entre las que se cuentan tres antologías de la década del 2000 con el mismo sello editor, De Los Cuatro Vientos, y varios premios: Finalista en el XVII Certamen Nacional de Poesía y Narrativa Breve 2008, obteniendo la 4ª Mención Especial con poemas del libro "Visiones desde el polvo"; Finalista en el XIX Certamen Internacional de Poesía y Narrativa Breve 2009 con poemas del libro "Göring, Pío XII, Lutero y las moscas, etc.", y Medalla al Mérito Literario como Autor Destacado en 2008 con cuentos del libro "Retrato de Adán y Eva", que a su vez obtuvieron el Tercer Premio del Instituto Cultural Latinoamericano en 2010, siendo también editados en audio-libro. En esta última edición también fueron premiados textos del libro "La cicatriz y su reflejo".

Varios de sus poemas fueron incluidos en el volumen "La Corona Dorada: Poesía de iniciados" (2014), compilación de poetas masones publicada en España; y participó en varios volúmenes colectivos, entre otros: "Territorio Sur" (2008); "El Decir Textual" (2008) y "Poetas y Narradores Contemporáneos" (2009).

También publicó "Poemas" (selección premiada por la revista Clepsidra en 1992), y es coautor de "Hemorragia Interna" (1991), que obtuvo diploma de reconocimiento por el aporte al Crecimiento Cultural Nacional en 1997, otorgado por el Círculo Literario Bartolomé Mitre del Municipio de Azul, siendo presentado en la 18ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en 1992, a través de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires.

Fue seleccionado para integrar el volumen "Antología de Poesía Internacional Premio Literario Giulia Gonzaga 1969-2009", Italia (Ref: Lo Spazio International Art & Literature Magazine, 2009), aunque sin editar.