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19 de marzo de 2026

Historia de las logias masónicas en Mar del Plata

Nota de advertencia: El material incluido en este artículo ha sido presentado previamente en investigaciones y conferencias organizadas por el Gabinete Marplatense de Estudios Históricos Regionales, incluyendo los siguientes congresos regionales: XXI Congreso Homero Cárpena (2010), XXII Congreso Gesué Pedro Noseda (2011), XXIII Congreso José Lijo López (2012), y publicado por el autor en el volumen Microhistoria masónica, WGT Ediciones, Buenos Aires, 2013. 

Agradezco a José Luis Baute el material aportado sobre la historia de la creación de la Cooperativa de Electricidad de Mar del Plata conservado en la Biblioteca Rateriy, donde se menciona a la logia 7 de Junio de 1891 como parte de las instituciones fundadoras.


Medalla de la logia 7 de Junio de 1891 de Mar del Plata. 
(Colección particular del autor).

*

Primera parte

Historia de las logias masónicas en Mar del Plata

(XXI Congreso de Historia 2010 Homero Cárpena)

Resumen 

En el presente artículo se adjuntan notas, apuntes y documentos sobre el accionar histórico de la masonería en Mar del Plata. Estos se refieren a las logias 7 de Junio de 1891 Nº 110 y Estrella del Mar Nº 400, a Teodoro Bronzini y al Gran Oriente Federal Argentino (GOFA), que existió desde 1935 hasta la unificación masónica llevada a cabo en 1957 con la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, constituyendo la actual Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones. Aquí se refleja el aporte social de los masones marplatenses durante aquellos años.

La fundación

La masonería argentina ha atravesado, según los registros documentados disponibles, diversas vicisitudes y procesos significativos. La logia 7 de Junio, una de las más destacadas en la historia institucional, no ha permanecido ajena a estos acontecimientos. Con base en los datos fragmentarios recopilados, me propongo ofrecer una perspectiva integral de la influencia social de los masones en Mar del Plata, partiendo del homenaje rendido en su 60° aniversario en 1951 por la revista Verbum, órgano oficial del Gran Oriente Federal Argentino. (1)

El 60° aniversario de la Respetable Logia 7 de junio de 1891

"Una vasta y gratísima repercusión en todos los cuerpos de nuestro Oriente ha tenido el sexto decenio de actividad ininterrumpida que acaba de celebrar la magnífica logia marplatense de la Obediencia del Gran Oriente Federal Argentino. 

El Taller hermano conmemoró la fecha con una extraordinaria tenida de recordación celebrada el pasado 8 de junio.

Al día siguiente, un ágape fraternal al que asistieron las esposas de los Hermanos puso de manifiesto los vínculos indestructibles de nuestra simbólica cadena de unión en la identidad de los propósitos que nos mancomunan. 

El Gran Consejo Federal designó un triángulo integrado por los venerables Hermanos Osías Kovadloff, Justo Prieto y Pablo Barrenechea, quienes se trasladaron a la ciudad atlántica llevando la representación del cuerpo ejecutivo.

Por su parte, el Muy Respetable Gran Maestre, imposibilitado para participar personalmente en los actos celebratorios por encontrarse en viaje a Europa, envió un cálido mensaje de adhesión, felicitación y estímulo. 

Damos a continuación una síntesis de la tenida celebratoria de referencia, porque consideramos de interés indudable dejar registradas en las páginas de Verbum las trayectorias cumplidas por la Respetable Logia 7 de Junio de 1891, en sus 60 años de existencia. 

Al comenzar los trabajos de la magna tenida de recordación, el Venerable Maestro Querido Hermano Narciso Mora, después de tributar un emocionado homenaje a los Hermanos que hoy decoran el Oriente Eterno, se refirió a los integrantes del taller que han cumplido más de 40 años de actividad ininterrumpida en el mismo. Son ellos: Francisco Florio, Pablo Canetti, Ángel Córsico Piccolini, Nicolás Trivisonno, Argentino Valentini, Pablo Saint Antonin, Hortensio Mariani, Teodoro Bronzini.

El Venerable Hermano Francisco Florio, impedido de asistir a trabajos por su avanzada edad, remitió una plancha emotiva, que el cuadro saludó con una bien sentida batería. 

Explicó el Venerable Hermano Mora el porqué del nombre que registra la Logia. El triángulo que promovió su fundación, formado por los queridos Hermanos Eduardo García Henares, Francisco Luchini y José Longinos, estaba integrado por distinguidos hermanos periodistas que concretaron así un homenaje a la fecha en que apareció en Buenos Aires La Gaceta, de Mariano Moreno; se trataba de valorar en el nombre de una logia masónica al periodismo, instrumento realizador en la cultura de los pueblos. 

El Venerable Hermano Osías Kovadloff, en representación del Gran Consejo Federal, se refirió a la grata misión que se le había encomendado junto a los Venerables Consejeros Justo Prieto y Pablo Barrenechea, para hacerse presentes en este nuevo aniversario. 

Estimó las características de afinidad natural que dan origen a una logia, y se refirió a la particular fisonomía del cuadro marplatense dentro de la orientación del GOFA, destacando su actividad impersonal, impulso y acción, que seleccionaba hombres educándolos y disciplinándolos para la vida social. 

Después de definir lo que era nuestra Orden, felicitó al taller y a los Hermanos por el esfuerzo cumplido y sus propósitos de actividad futura.

Los queridos Hermanos Amadeo A. Puzzi, Héctor Córsico Piccolini y Adrián Carlos presentaron una síntesis del historial de la Logia que resumimos a continuación. 

El cuadro de la logia, que al comenzar contaba con 7 Hermanos, llegó a reunir un total aproximado de 200, diseminados en sociedades de socorros mutuos, de fomento y cuerpos públicos, mereciendo el consenso del apoyo popular. Cabe recordar a los Hermanos Fructuoso D. García y Benjamín Galarce, quienes ejercieron las funciones de jueces de paz; a los directores administrativos del Hospital, Hermanos Bronzini, Caldararo, Torriccelli y Arturo Alió; a los hermanos Gregores y Etcheverry, en la Dirección de la Asistencia Pública Municipal; en el Consejo Escolar, a los Hermanos Salonio, Pascarelli y Oteiza, y posteriormente, al Hermano Kisling; a los hermanos Victorio De Nicolini y al Ing. Luis de Carli, en el departamento técnico de la Municipalidad; en la Inspección Municipal, a los Hermanos Nocelli y Spognardi; en las concejalías del Consejo Deliberante, a los Hermanos Eliseo Parada, Fructuoso García, Bronzini, Zaccagnini, Nocelli, López, Alejandro Bañuelos, Ildefonso Lecuna y Caldararo; y en el puesto de intendente municipal, en diferentes períodos, al veterano luchador Hermano Teodoro Bronzini, tan estrechamente ligado a la historia y al desarrollo de la ciudad de Mar del Plata, desde hace más de 40 años. (2)

El grupo iniciador del taller realizó sus reuniones en una casa ubicada en la Avenida Luro (entonces América), entre las calles Jujuy y España, cuyo primer contrato de arrendamiento fue establecido el 1º de octubre del año 1895 entre el Hermano Antonio Valentini y el profesor Peralta Ramos.

El día 29 de julio de 1895, al realizarse una tenida magna de iniciación, teniendo ya la logia bien pobladas sus columnas, el Consejero del Gran Oriente Argentino, poderoso Hermano Torcuato B. Zubiría, anunció que el profesor Peralta Ramos hacía donación a la logia del terreno para la construcción de la casa propia, que es el mismo que hoy ocupa en las dimensiones del inmueble en que se actúa.

La logia fue tomando impulso a medida que la pequeña ciudad se engrandecía, al punto de que las comodidades existentes resultaban insuficientes para las necesidades masónicas. Apenas 10 años después de la primera construcción, el 8 de mayo de 1910 se dispuso la ampliación de las dependencias, tal como hoy existen. 

El salón de pasos perdidos evoca la época en que los Hermanos y sus familias se reunían en tenidas blancas, conferencias y ceremonias de reconocimiento conyugal, dando lugar a que la logia fuese no solo un centro de inquietudes liberales y democráticas, sino también un lugar selecto y oculto que polarizaba la vida social marplatense. 

El día 29 de octubre de 1920 la logia engrandeció el cuadro de Hermanos con el aporte de los obreros provenientes de la Augusta y Respetable Logia Compañeros del Silencio, la cual tenía columnas y de la que procedían los Hermanos Ignacio Adolfo Oteiza, Antonio Maldonado, Luis Torriccelli, Alejandro Alonso y Marcelo Acosta. 

Los primeros dignatarios de la Respetable Logia 7 de Junio de 1891 fueron: Venerable Maestro, Eduardo García Henares; 1º Vigilante, José Longinos; 2º Vigilante, Carlos Pigozzi; Orador, Francisco Luchini; Secretario, Antonio Valentini; Tesorero, Desiderio Dupetit".

Acciones de la 7 de Junio

Con el transcurso de los años, la identidad de esta logia se afianzó con ideas adogmáticas y propiciadoras del laicismo. 

El 2 de abril de 1926, al clausurarse la Asamblea Constituyente de la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932), se propuso:

"Recomendar muy especialmente a las autoridades la organización de trabajos encaminados a obtener de los poderes públicos la sanción de leyes que dispongan la separación de la Iglesia del Estado, que establezcan el divorcio absoluto y que aseguren la instrucción laica, libre de dogmas y preconceptos”.

La logia 7 de junio de 1891 de Mar del Plata, con sede en la calle San Martín 3237, adoptó esta moción en su asamblea. 

Dicho grupo masónico sería el mismo que concretaría el cisma de 1935, dando origen al GOFA de tendencia marcadamente laicista. 

En 1939, el masón socialista y entonces intendente de la ciudad balnearia, Teodoro Bronzini, presidió su asamblea, ocasión en la que declaró que:

"El GOFA (Gran Oriente Federal Argentino) encarna la tradición liberal argentina; que por todos los medios a su alcance propende a robustecer la conciencia laica de la nacionalidad, ajena a dogmatismos y sectarismos; y que exige de sus afiliados no aceptar dogmas o creencias que no se puedan comprobar por la sola razón humana”.

Firmado: Presidente, Teodoro Bronzini; Gran Comendador, Aristóbulo Soldano; Gran Maestre, Miguel Servera. (3)

Una de las propuestas más perdurables de esta logia fue la que recogió como inquietud la redacción de la revista Verbum en 1941, y que tituló Una iniciativa de la logia 7 de Junio que aún tiene actualidad: Supresión en el ejército del culto religioso. (4)

Su contenido es el siguiente:

"En la tenida ordinaria del 10 de junio de 1905, era vulgar, este Taller resolvió, por unanimidad, a propuesta del Hermano Alió, manifestar al Gran Oriente que veríamos con sumo placer que se dignase ejercer su poderosa influencia a fin de que se presentara al Congreso Nacional un proyecto de ley que suprimiese el culto religioso en el Ejército y Armada de la República.

Ignoramos si este punto ha sido tratado ya anteriormente y si su discusión actual será o no de oportunidad, pero, de todos modos, damos nuestra idea por lo poco que ella pueda valer.

Los motivos en que fundamos esta petición son los siguientes:

1º La imposición del culto católico en el Ejército, compuesto de hombres de distintas creencias, en un país como el nuestro, de amplia tolerancia religiosa, es contraria a la libertad de conciencia, por ser obligatorio el servicio militar.

2º La historia nos enseña que la protección divina que se pretende para los ejércitos, es pura ilusión, pues, a la larga, triunfan siempre los más fuertes, tengan o no la razón de su parte. Los ejércitos de las naciones cristianas han sido alternativamente vencedores y vencidos y es interesante hacer notar que, en las últimas guerras, estos soldados cristianos han llevado siempre la peor parte, especialmente los católicos (Guerras franco-prusiana, ítalo-abisinia, greco-turca, hispano-norteamericana y ruso-japonesa).

La experiencia nos demuestra, pues, que, fuera de las guerras de religión, que hace ya mucho tiempo que se acabaron para siempre, una divisa religiosa en el ejército es absolutamente inútil para el éxito de las batallas.

Además, durante una guerra, la excesiva confianza en el Dios de los ejércitos o sus patronos intermediarios, conduce fácilmente al descuido de los deberes militares y constituye por ello un verdadero peligro.

3º A las razones anteriores en favor de nuestro proyecto, hay que agregar la economía en el presupuesto que se realizará con la supresión de los cargos eclesiástico-castrenses y las ceremonias consiguientes.

En resumen, pedimos la modificación del actual estado de cosas, por considerarlo injusto, caro, completamente inútil y hasta peligroso”.

Finalmente, sostiene la nota: "Bien poco es lo que hemos adelantado en esta materia desde 1905. Quizás, quizás, estemos ahora peor que antes".

La 7 de Junio se separa de la Gran Logia

En 1935 se produce una de las divisiones más complejas que registra la historia de la Orden en el país, y la logia 7 de Junio solicita y se declara independiente de su obediencia, pasando a engrosar posteriormente las filas del Gran Oriente Federal Argentino. Así lo registra el boletín oficial de la Gran Logia de la Masonería Argentina de octubre de aquel año, que dice así: (5)

Decreto del Gran Maestre Nº 893, retirando la Carta Constitutiva a la Augusta y Respetable Logia 7 de Junio de 1891 del Valle de Mar del Plata. Vista la nota enviada a esta Gran Maestría por la Augusta y Respetable Logia 7 de Junio de 1891 del Valle de Mar del Plata, en la que comunica su resolución de declararse independiente, de acuerdo con la Constitución vigente, el Gran Maestre decreta:

Art. 1º - Retírese la Carta Constitutiva a la Augusta y Respetable Logia 7 de Junio de 1891 del Valle de Mar del Plata.

Art. 2º - Elévese a la Comisión de Justicia de la Muy Respetable Gran Logia los antecedentes a los efectos que hubiere lugar.

Art. 3º - Dese cuenta a la Muy Respetable Gran Logia en su próxima sesión, insértese en el libro de Decretos, comuníquese, publíquese, etc.

Dado y firmado en el despacho del Gran Maestre a los diez y nueve días del mes de septiembre del año mil novecientos treinta y cinco era vulgar.

Firmado: Fabián Onsari, Gran Maestre; Ricardo Carrasco, Gran Secretario General. 

Un Triángulo en Mar del Plata

En 1951, ante la imperiosa necesidad de contar con efectivos propios en la ciudad, la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado aprobó, en abierta discrepancia con el GOFA, la creación de un Triángulo denominado Estrella del Mar que, al constituirse en logia, ostentaría el número 400. La revista Símbolo (6), publicación oficial de la Obediencia, describe así el evento:

"Era una sentida necesidad la existencia de un hogar masónico regular en un centro urbano y turístico tan importante como la ciudad balnearia de Mar del Plata. Centenares de Hermanos, durante la estación veraniega, visitan aquella ciudad y muchos durante todo el transcurso del año por sus actividades de diversa índole.

Además un interesante núcleo de hermanos, por razones de la vida profana se estableció en Mar del Plata y anhelaba tener un contacto entre sí. Por esas razones y siguiendo las instrucciones impartidas oportunamente por la Gran Maestría, de intensificar la labor masónica, surgió la idea de constituir un Triángulo en Mar del Plata, ya que el número de Maestros masones no era suficiente.

El día 8 del mes de diciembre próximo pasado se trasladó a Mar del Plata una comisión de la Muy Respetable Gran Logia de la Masonería Argentina presidida por el Muy Respetable Gran Maestre Hermano Domingo R. Sanfeliú, e integrada por el Muy Respetable Hermano Fabián Onsari, Past Gran Maestro, y el Gran Secretario Respetable Hermano Alcibíades Lappas. A ellos se les unió, posteriormente, el Respetable Hermano Salvador Dipace, Gran 2º Vigilante.

Al promediar la tarde del sábado 8 de diciembre la Comisión se encontró con varios Hermanos que ya estaban avisados del viaje e hicieron un intercambio de ideas.

A últimas horas de la noche se decidió, después de un amplio estudio de todos los factores, el establecimiento de un Triángulo bajo el título distintivo de Estrella del Mar y con sede en la ciudad de Mar del Plata, y dependiente directamente de la Muy Respetable Gran Logia.

Efectuadas las elecciones de autoridades, el Triángulo Estrella del Mar quedó constituido de la manera siguiente: 

Presidente: Venerable Hermano Ángel Sainz; Secretario: Hermano Adolfo Schlossberg; Tesorero: Hermano Juan F. Tuduri, y miembros los Hermanos Salvador Dipace y Antonio Barreiro.

Por circular (…), la Gran Secretaría comunicó a todos los Hermanos de la Obediencia la constitución del Triángulo y, durante los meses de verano, numerosos Hermanos, de todas partes de la República, concurrieron a las sesiones. Asimismo asistieron a los trabajos algunos Hermanos pertenecientes a otras Obediencias y que, circunstancialmente, se encontraron en Mar del Plata.

Nuestras sinceras felicitaciones a los Hermanos del Triángulo y nuestros mejores votos para que el mejor de los éxitos corone su loable y fraternal empresa”.

 Aspectos políticos

Con el paso del tiempo, numerosos eventos de carácter cultural, social y político tuvieron como protagonistas a los masones marplatenses. Bastará con citar, a modo de ejemplo, el homenaje dedicado al destacado exiliado republicano español y miembro del GOFA, Augusto Barcia Trelles, realizado en enero de 1949 con motivo de la publicación de su libro San Martín en Europa. (7)

Otros aspectos vinculan a la Orden a sucesos de crucial importancia llevados a cabo en la ciudad, como la reunión de la 8ª Asamblea Nacional del Gran Oriente Federal Argentino, en la cual quedarán plasmados por escrito importantes principios por los cuales se regirá una parte bastante amplia de la masonería de la época, constituyendo características claves de la institución, tales como: democracia, laicismo, adogmatismo, ciencia, razón, apego a la Constitución Nacional, libertad, progresismo, condena de los regímenes totalitarios. (8)

Otra cuestión que reviste interés es la mención continua e ineludible de la figura de Teodoro Bronzini, personalidad descollante en diversos ámbitos y quehaceres. Dice Verbum, en uno de sus títulos de 1948, Hermanos del GOFA candidatos a diputados:

“Con inocultable satisfacción consignamos el hecho de que cuatro miembros activos de nuestro Oriente han merecido de los partidos democráticos que actúan en la oposición, la honrosa distinción de integrar la nómina de candidatos a diputados nacionales por el distrito de la Capital Federal y Provincia de Buenos Aires. Ha resultado electo el Hermano Teodoro Bronzini, diputado provincial por la Quinta Sección electoral de la Provincia de Buenos Aires y el Hermano Alfredo F. Kissling, consejero escolar de la ciudad de Mar del Plata. A todos ellos les hacemos llegar nuestros más sinceros plácemes”. (9)

Con respecto a la nota La actuación del Hermano Teodoro Bronzini, la misma publicación sostiene: 

“En la Obediencia se sigue con viva simpatía y adhesión, la actuación profana de los animosos Hermanos que integran la Respetable Logia 7 de Junio de 1891 de los Valles de Mar del Plata.

En el seno del Consejo Deliberante, uno de cuyos grupos de concejales preside el Hermano Narciso Mora y en el Consejo Escolar, nuestros Hermanos desarrollan una labor, de cuyo matiz político prescindimos, para referirnos tan solo a la obra de bien público y de defensa de principios democráticos, que los ha hecho acreedores al juicio encomiable que registran las crónicas de la prensa profana.

La Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, en su sesión del día 23 de setiembre pasado, rindió un merecido homenaje al Hermano Teodoro Bronzini, al declarar por la unanimidad de los diputados presentes, que este ocupa con merecido honor su banca a la cual lo llevara el sufragio popular.

En momentos en que el diputado Bronzini usaba de la palabra, fue interrumpido e injuriado por un colega, lo que produjo la protesta unánime, incluso las recriminaciones de sus propios compañeros de sector.

Frente a la agresión de que había sido objeto, pretendiendo ponerse en duda un pasado del que se sentía orgulloso, consagrado al servicio de los intereses públicos y dentro de una inflexible línea moral que es el mejor legado para sus hijos, el diputado Bronzini planteó una cuestión previa. Necesitaba quedar a cubierto definitivamente de imputaciones análogas y por ello pedía el nombramiento de una comisión investigadora, con amplias facultades para esclarecer toda su vida y también las del diputado acusador.

La autoridad moral del diputado Bronzini es tan grande, que apenas planteada por él la cuestión previa, varios diputados del sector oficial hablaron para destacar sus dotes de hombre público con un digno historial al servicio de los intereses populares, pidiendo que fueran testados del Diario de Sesiones los términos de la incidencia; prosperando por último la moción de que la Cámara, constituida en comisión, sin necesidad de estudiar los antecedentes de Bronzini, conocidos por honrosos, dictaminara sobre el incidente planteado. Así se hizo de inmediato, declarándose por unanimidad que no hay lugar a ninguna imputación. El diputado Bronzini volvió al recinto, siendo recibido por una cerrada salva de aplausos.

Vayan para el Querido Hermano Bronzini, alta expresión de docencia cívica, quien honra con su conducta su condición francmasónica, las expresiones de nuestra más viva simpatía”. (10)


En 1920, el primer gobierno socialista de Mar del Plata estuvo integrado por al menos seis masones (López, Zaccagnini, Pascarelli, Bronzini, Valentini y Laffranconi). 
Arriba, izquierda: Antonio de Tomaso, Alejandro López, Antonio Zaccagnini, Francisco Berengeno y Miguel Pascarelli. Sentados, izquierda: Juan A. Fava, Teodoro Bronzini, Antonio Valentini, Juan Laffranconi y Rufino Inda. 
La fotografía fue extraída del blog 'Fotos Viejas de Mar del Plata' de Pablo Junco, cuyas fuentes citadas son Leticia Laffranconi y Pasqualino Marchese.

Segunda parte

Notas y documentos sobre los masones en Mar del Plata: vida, acción e ideas

(XXII Congreso de Historia 2011 Gesué Pedro Noseda).

Resumen

1) Los masones de la logia 7 de Junio de 1891 y un documento homenaje a los Hermanos Bronzini, Nocelli, Mora y Kissling; 2) De San Martín a Franco: masones y exiliados españoles en Mar del Plata, Augusto Barcia y Blasco Garzón; 3) La 8ª Asamblea Nacional del Gran Oriente Federal Argentino en Mar del Plata y la Declaración de Principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo; 4) Apéndice. Bronzini y la polémica en torno a la defensa de los ideales patrios y la tradición liberal.

Los masones de la logia 7 de Junio de 1891 y un documento homenaje a los hermanos Bronzini, Nocelli, Mora y Kissling

La logia 7 de Junio lleva este nombre en homenaje a la fecha en que apareció en Buenos Aires La Gaceta, de Mariano Moreno. En sus 120 años de notable riqueza histórica, ha estado jurisdiccionada a distintos cuerpos masónicos y ha visto engrosadas sus filas por otras logias locales ya desaparecidas, como Compañeros del Silencio. 

Actualmente integra la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, pero también perteneció a la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932) y, desde 1935 hasta su disolución en 1957, al Gran Oriente Federal Argentino (GOFA). 

La revista Verbum (1), órgano oficial de esta última obediencia, expresaba en 1950:

"Cuatro Hermanos masones que han tenido destacada actuación pública en los últimos tiempos han sido homenajeados en la Respetable Logia 7 de Junio, de los Valles de Mar del Plata, a la cual pertenecen. Se trata de los Hermanos Teodoro Bronzini, Antonio Nocelli, Narciso Mora y Alfredo Kissling. 

Bronzini ha actuado como diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires en representación del Partido Socialista; Mora y Nocelli han desempeñado la representación de la misma agrupación política en el Consejo Deliberante de Mar del Plata, y Kissling en el Consejo Escolar de aquella ciudad. 

Estas circunstancias determinaron el homenaje que les rindieron sus Hermanos de la mencionada logia, consistente en una cena servida en el local de la misma el 2 de diciembre. 

Concurrieron a esa demostración desde la Capital Federal los Hermanos Kovadloff, Levy, Maldonado, Tijier, Álvarez Ramos y Cúneo. Durante el acto del homenaje, el Hermano Kovadloff hizo uso de la palabra en nombre del Gran Consejo de la Orden. 

La demostración fue ofrecida por el Hermano Amadeo Puzzi, quien con palabra clara y emocionada historió someramente las luchas sostenidas por la Respetable Logia 7 de Junio de 1891 en el campo profano. 

A esta logia se debió el origen de una campaña en favor de la municipalización en la provincia de Buenos Aires, campaña a la que quedó vinculado el nombre del Hermano Teodoro Bronzini. 

Se refirió el orador a otros aspectos de la lucha de la logia, destacando el hecho de que el Partido Liberal que actuó en Mar del Plata hacia los años 1914 y 1915 era consecuencia de un disciplinado esfuerzo de masones por llevar sus ideales más allá del Templo y servir a la comunidad defendiendo sus más nobles intereses. 

Luego se detuvo el Hermano Puzzi a comentar las virtudes de cada uno de los hermanos homenajeados, elogiando la dignidad y la constancia con que ellos han sabido conducirse tanto en la vida masónica como en el orden profano. 

Todos ellos, sostuvo el orador, son luchadores de moral masónica en quienes vemos a fieles representantes de la Orden y de nuestra logia. 

Inmediatamente hizo uso de la palabra el Hermano Bronzini. Ratificó en todos sus términos los comentarios hechos por el Hermano Puzzi con respecto a la esforzada historia de la Respetable Logia 7 de Junio de 1891, sosteniendo que en el seno de ella se decidieron en favor de la colectividad problemas importantes. Recordó las luchas del Partido Liberal, en las cuales se iniciara, destacando la significación que ese partido tuvo en el despertar de la vida municipal. En el curso de su exposición, matizada de emocionados recuerdos, el Hermano Bronzini se refirió a la necesidad actual de redoblar esfuerzos. 

El Hermano Mora, Venerable Maestro de la Logia, habló a continuación para afirmar que la parte del homenaje que a él se le tributaba él lo destinaba a aquellos hermanos que en el seno del Taller masónico le ayudaron en forma decisiva a formar su personalidad, a orientarlo en lecturas y a interesarse por los problemas de la colectividad. 

Rindió el Hermano Mora su homenaje al ilustre Hermano Zaccagnini (2), que fuera gran espíritu animador de la logia en la época que él hiciera su aprendizaje. "Todo lo que soy, dijo el Hermano Mora, lo debo a aquellos viejos masones que fueron ejemplo moral para las generaciones nuevas". 

Las emocionadas palabras del Hermano Mora fueron rubricadas con sentidos aplausos de parte de los Hermanos asistentes. El homenaje resultó una hermosa jornada".

De San Martín a Franco: masones y exiliados españoles en Mar del Plata, Augusto Barcia y Blasco Garzón

El Gran Oriente Federal Argentino (GOFA) cobijó a numerosos masones republicanos españoles exiliados en el país durante la dictadura franquista, y entre los que disertaron en sus logias u organismos, como el Ateneo Liberal Argentino, se cuentan Luis Jiménez de Asúa, Juan Manuel Iniesta y los designados miembros de honor de la obediencia, los Hermanos Manuel Blasco Garzón y Augusto Barcia Trelles. 

Con motivo del funeral cívico a la memoria del Hermano Franklin D. Roosevelt, disertó en la logia 7 de Junio Blasco Garzón. 

Durante la celebración del 10º aniversario de la fundación del GOFA, al que asistió una delegación de la Gran Logia del Uruguay presidida por el Gran Maestro Miguel de Dios Serna, se le otorgó al Hermano Augusto Barcia el diploma que lo acreditaba como miembro de honor del Gran Oriente Federal Argentino y de la logia 7 de Junio de 1891 de los Valles de Mar del Plata. (3)

Con respecto a Augusto Barcia, y con motivo de la aparición del último de sus volúmenes biográficos dedicados a San Martín, decía Verbum: (4)

"Mar del Plata, 22 de enero de 1949. Con motivo de la aparición en Europa del libro sobre San Martín, en que Augusto Barcia saca a la luz, con vivísimos destellos, la etapa más brillante, y que hasta ahora yacía en la penumbra, del Libertador, se había proyectado un homenaje que, por desgracia, hubo de ser postergado. 

La impaciencia de los hermanos por convivir unos momentos con don Augusto no se resignaba a esperar hasta fines del verano, y un grupo de 32 decidió trasladarse a Mar del Plata. 

Se cursaron comunicaciones a los Hermanos de dicha ciudad, más de 50 entre veraneantes y residentes, pero ya en vísperas de la marcha llegaron noticias desconsoladoras. Pese a todos los esfuerzos, no era posible encontrar alojamiento. Más ¿qué valor tiene una noche al raso para un caballero de la fe? Y entre risas y abrazos se decidió la partida. En la mañana del 22 llegó el Gran Maestro, el también exiliado español Miguel Servera, y de inmediato empezó a desplegar su proverbial actividad. 

Se instalaron tres comisiones, en la logia, en el Club Social y en el hotel Riviera, con otra comisión de enlace; se redoblaron los esfuerzos y en breve tiempo se trocó en realidad lo que horas antes era un imposible. 

La opulenta ciudad de pétrea contextura se rindió dócilmente a los 32 cruzados que no portaban más arreos que el fervor de un ideal".

Finamente, la cena homenaje se llevó a cabo en el bar Pipo, frente al mar, y contó con la presencia de 87 masones.

La 8ª Asamblea Nacional del Gran Oriente Federal Argentino en Mar del Plata y la Declaración de Principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo. (5)

Con motivo de celebrarse el XV aniversario del Gran Oriente Federal Argentino en 1950, expresaba el Hermano Osías Kovadloff con respecto a las Grandes Asambleas Nacionales:

“Ellas cumplieron la función del poder legislativo de la Obediencia, como auténtica expresión de nuestra soberanía. La 8ª Asamblea Nacional reunida en los Valles de Mar del Plata, en momentos solemnes por su gravedad, se dirigió a la opinión pública para reafirmar los principios básicos que la Orden sustenta. En las jornadas decisivas que vivía nuestra ciudadanía en la lucha contra el fascismo, nuestros hombres ocuparon el lugar que les correspondía en la lucha por la libertad. Para los masones, la libertad es compañera inseparable de la dignidad de la especie. Nuestro repudio alcanzó a todo régimen político y social que niega esa condición indeclinable, sojuzgando la soberanía del pueblo”.

 Dice el documento: (6)

Considerando:

Que es un deber indeclinable de todas las fuerzas morales que aspiran al rectorado de las conciencias, contribuir a disipar el ambiente de angustiosa incertidumbre que caracteriza a estas horas;

Que se debe combatir la insinceridad fijando de modo intergiversable las posiciones respectivas en forma de evitar el confucionismo originado por la disparidad entre el propósito declarado y la acción realizada;

Que, no obstante su carácter de organización en sociedad secreta y sin que afecte a él, la Masonería se ha reservado siempre el derecho de reafirmar, en ocasiones solemnes por su gravedad, sus principios básicos;

Que no existe ningún impedimento ni daño, y es en cambio de beneficiosas consecuencias la pública ratificación de su fe en los ideales que la orientan;

Declara:

1º Que el Gran Oriente Federal Argentino encarna la tradición liberal argentina, en el esfuerzo ininterrumpido de las generaciones para afianzar las instituciones democráticas de la República.

2º Que por todos los medios a su alcance, propende a robustecer la conciencia laica de la nacionalidad, para que, ajena a dogmatismos y sectarismos, siga impulsando el progreso colectivo. No reconoce en la investigación científica ninguna autoridad superior a la razón humana y exige de sus afiliados no aceptar dogmas o creencias que aquella no pueda comprobar o explicar.

3º Que ha luchado, lucha y seguirá luchando por el engrandecimiento del país, a cuyo servicio pone, disciplinados y conscientes, sus elementos, nutridos en generosos ideales en concordancia con el preámbulo de nuestra Carta Fundamental.

4º Que aspira, por la evolución y el esfuerzo organizado de la sociedad al perfeccionamiento cada vez mayor de las instituciones sociales, transformándolas en las que satisfagan, dentro de un régimen de libertad, justos anhelos de mejoramiento social y tiendan a una mejor distribución de los bienes de la tierra.

5º Que sin ser un partido político, mira con simpatía y secunda con decidido entusiasmo, toda acción pública cuyas finalidades coincidan con nuestros postulados de respeto a la personalidad humana y de amparo a las libertades fundamentales que informan la razón de ser del sistema democrático e impulsan armoniosamente el desenvolvimiento progresivo de los pueblos.

6º Que repugna la violencia y condena los regímenes antidemocráticos, abominando los sistemas que generan la discordia y el odio, preconizan las persecuciones raciales, hacen autos de fe con las bibliotecas, menosprecian el derecho, desconocen el valor de los pactos y atentan, prevalidos en la razón de ser más fuertes, contra la soberanía e independencia de los débiles.

7º Que denuncia como un peligro toda tentativa de infiltración de ideologías ajenas al espíritu de nuestra nacionalidad y está dispuesta a iniciar o secundar toda acción que tienda a evitar la formación en Argentina, de minorías raciales, de partidos políticos extranjeros o de reivindicaciones territoriales.

Dado en Mar del Plata, en la sede de la 8ª Asamblea nacional”.

Bronzini y la polémica en torno a la defensa de los ideales patrios y la tradición liberal 

A continuación, se adjunta una intervención documentada de Bronzini en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, que revela el espíritu que lo motivaba, sus convicciones y su firme conducta y voluntad militante en todas las facetas que adoptó como figura pública, político, masón, socialista y liberal.

El diputado Teodoro Bronzini planteó una cuestión de gran relevancia en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires durante la sesión del 6 de julio, al cuestionar la resolución del Ministerio de Educación que adopta un libro cuestionado como texto para las escuelas bajo su jurisdicción, el cual supuestamente niega los principios de la Revolución de Mayo y a los próceres de la emancipación argentina. Esto ocurrió al presentar un proyecto de resolución, cuyo texto se transcribe a continuación, y que generó un intenso debate que concluyó con el envío del proyecto a una comisión para su análisis. A continuación, se presenta el texto íntegro de dicho proyecto. (7)

“La Honorable Cámara de Diputados, en ejercicio de sus atribuciones, resuelve: 

Primero: Solicitar del Poder Ejecutivo sea derogada la autorización decretada en el expediente (…) del ministerio de Educación en virtud de la cual fue incorporado como texto “adaptado especialmente a los nuevos programas de 4º, 5º y 6º grados, de las escuelas de la Provincia” el libro Cursillo de Historia Argentina, tomo primero, de Edgar Pierotti.

Segundo: Llamar la atención del Poder Ejecutivo sobre la propaganda contraria a la Revolución de Mayo, a su ideología y a sus hombres, desenvuelta en ese libro, particularmente contra las resoluciones de fondo que configuraron y definieron el acontecimiento histórico que nos dio patria y libertad a los argentinos; acción de desprestigio que empalma con la exaltación del tirano Rosas. 

En el libro de referencia se califica de sabias a las instituciones de la colonia, se licencia la obra emancipadora de los primeros gobiernos patrios, no se hace una sola mención concreta de las instituciones foráneas que se llaman sabias, y oculta el hecho de que la Asamblea de 1813, apenas enunciada en un párrafo de tres líneas, sancionó la liberación del indio y la abolición de la esclavitud; estableció la preeminencia del fuero civil, que fue como la afirmación de la propia soberanía nacional dentro de las fronteras patrias, frente a otros fueros, entre ellos el eclesiástico, dependiente de poderes extraños a esa soberanía; puso término al aislamiento en que estaban sumidas estas tierras, prohibido el intercambio comercial con el resto del mundo, y colocó a la independencia sobre vías de su organización y constitucionalización, paso decisivo para terminar con el 'fernandeo', según la histórica calificación de San Martín, y hacia la proclamación de 1816. 

La libertad de comercio que liquidó el monopolio a cargo de España, las puso en comunicación con el resto del mundo y abrió para su riqueza y para la inteligencia y el esfuerzo de los pobladores, posibilidades y horizontes nuevos, constituye pecado de la Revolución y de los próceres que la hicieron, junto con la libertad de cultos y la libertad de imprenta. Ese libro zahiere al primer gobierno patrio, llama charlatanes a los próceres que hicieron su cultura en Europa, agraviando así a Belgrano, a San Martín, a Rivadavia y a otros próceres, presenta al movimiento liberal de Europa en general, y de España en particular con Carlos III, como punto de partida de todos los males, virus liberal que después de asaltar a España, presenta apareciendo en América (…) antes de la Revolución de Mayo, y en esta con Moreno y los demás patriotas de los primeros gobiernos revolucionarios, en oposición a la Inquisición, la Edad Media y a la época de Rosas, que inviste de las supremas virtudes morales y presenta como expresión de civilización superior. 

El libro infama, en puntualización apasionada, a la masonería argentina, de la que presenta formando parte al general San Martín y diciendo que fue instrumento de los intereses británicos, reprobación que alcanza a quienes, como el Libertador, fueron reconocidos como masones, entre ellos los siguientes próceres: Carlos María de Alvear, Dr. Bernardo de Monteagudo, coronel Juan José Viamonte, Dr. José María Serrano, Juan Martín de Pueyrredón, general Bernardo O´Higgins, general Manuel Belgrano, coronel Juan Ramón Balcarce, general Gregorio Las Heras, coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales, Mariano Necochea, Manuel de Sarratea, Hipólito Vieytes, Nicolás Rodríguez Peña y otros, lista que, por su extensión, equivale a casi toda la historia argentina. 

Llega el libro en su requisitoria antiargentina a calificar de libertinos a Monteagudo y Castelli, única caracterización histórica del que los considera acreedores, silenciando que el primero acompañó a San Martín como ministro y secretario, su colaborador y hombre de confianza, y sirvió a la Revolución como tribuno, escritor, militar y legislador, diputado a la Asamblea del año 13, momento de la historia en que junto con Alvear y los otros patriotas, dieron forma al pensamiento liberal de Mayo; y el segundo formó parte del primer gobierno patrio, sirvió con abnegación a la naciente nacionalidad, y fue verbo y acción de la Revolución en los primeros cabildos abiertos, y sostenedor con Paso, de la fórmula jurídica de la Revolución en el 22 de mayo de 1810. 

Moteja, por fin, despectivamente, a los liberales que configuraron y definieron al movimiento emancipador, al mismo tiempo que atenúa responsabilidades y culpa de los elementos llamados tradicionalistas, con Martín de Álzaga a la cabeza; y

Tercero: Nombrar una comisión investigadora, de cinco diputados, para conocer los libros de enseñanza adoptados para las escuelas de la provincia".

Tercera parte

La rebelión de las logias y otras crónicas masónicas

(XXIII Congreso de Historia 2012 José Lijo López)

Resumen

1) Antecedentes para evaluar la crisis y el cisma masónico nacional de 1935; 2) Rebelión y proclama de la logia 7 de Junio de 1891 de Mar del Plata: su apoyo a la masonería adogmática y disidente, 1926-1932 y 1935-1957; 3) El Gran Oriente Federal Argentino: su propia perspectiva y repercusiones. La rebelión se extiende al sur: la logia Estrella Polar de Bahía Blanca; 4) Cuando el Gran Oriente de Francia llegó a Mar del Plata. Augusto Barcia y el Grande Oriente Español en el exilio: recuperando la memoria histórica. Barcia y la logia 7 de Junio: homenaje a San Martín en un bar de Mar del Plata y en la obra barciana. 

La eterna disidencia de la logia 7 de Junio de Mar del Plata

Entre los años 1926 y 1932 surgió la llamada Gran Logia Nacional Argentina, en contraposición al bloque histórico del Gran Oriente Argentino, que provenía del siglo XIX y trabajaba en la calle Cangallo. 

Esta escisión contó con el apoyo de unas 40 logias, incluyendo las auspiciadas por los españoles en suelo argentino y otras muy importantes del interior bonaerense, como, por ejemplo, la 7 de Junio de 1891 de Mar del Plata, o la Estrella Polar de Bahía Blanca. 

Hacia 1928, siendo venerable o presidente de la logia 7 de Junio Amadeo Puzzi y secretario Adrián Carlos, la entidad marplatense contaba con 131 miembros activos.

En 1932 se estableció un nuevo acuerdo de reunificación nacional, período que se caracterizó por una gran tensión interna que eclosionó en 1935, provocando el cisma de mayor repercusión e influencia en la historia de la masonería en el país. 

Nació así el Gran Oriente Federal Argentino (GOFA). Nuevamente, la logia 7 de Junio fue uno de sus pilares. Lo que caracterizó a los masones marplatenses de aquella época es que no fueron expulsados de su antigua asociación, sino que pidieron la baja y retiro de su carta constitutiva para luego pasar a integrar la nueva agrupación. 

La Logia contaba en aquel entonces con un ateneo cultural y 80 miembros activos. Decía el comunicado dado a conocer en 1936. (1)

"Mar del Plata, febrero 12 de 1936.

Considerando:

Que la logia 7 de Junio de 1891 resolvió con fecha 17 de agosto de 1935 su desafiliación de la Gran Logia de la Masonería Argentina con sede en Cangallo 1242, por estar disconforme con la orientación y procedimientos dictatoriales, cuyo evidente estado de subversión moral se puso de manifiesto en los acontecimientos que lógicamente tuvieron que hacer crisis y que son del dominio de todo el pueblo masónico.

Que moralmente solidaria con el grupo de disidentes altivos y dignos masones, que han constituido el Gran Oriente Federal Argentino, resolvió, en la misma fecha, su adhesión en principio a la nueva fuerza, que prometía una orientación renovadora, más en concordancia con los ideales masónicos.

Que habiendo llegado la oportunidad, después de la tramitación legal que corresponde, de regularizar su situación con el Gran Oriente Federal Argentino, ligada a él por propósitos y aspiraciones comunes, inspirados en una acción masónica liberal y democrática y teniendo en cuenta razones de principios morales y políticos de orden masónico.

La Logia 7 de Junio de 1891 resolvió, con fecha 11 de diciembre de 1935, solicitar su afiliación definitiva al Gran Oriente Federal Argentino, la que fue acordada por unanimidad en la sesión celebrada por el Gran Consejo Federal el día 19 del mismo mes.

Recibid las expresiones de nuestra más sincera y fraternal estima".

Venerable Maestro HÉCTOR CÓRSICO PICOLINI

Secretario ROBERTO LOUSTAN.

 Antecedentes fundacionales del Gran Oriente Federal Argentino

El Gran Oriente Federal Argentino se expresaba de la siguiente manera a través de su órgano de difusión oficial, la revista Verbum: (2)

"Los motivos de la escisión radican principalmente en nuestra disconformidad con la manera de entender la función masónica por parte de las autoridades de la Masonería 'regular' (se autodenominan de esta manera las Obediencias que siguen los parámetros impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra). Estas toman las directivas de los países de origen sajón y orientan a la Orden con una mentalidad masónica de ese tipo, lo cual nos parece totalmente erróneo en un país de origen latino con problemas e inquietudes que no comprenden ni interesan a los países cuyas tendencias se tratan de seguir.

Nuestra tradición masónica es otra. Queda documentado en las fuentes oficiales cómo la Orden no ha sido ajena a las grandes corrientes de opinión que han agitado la conciencia liberal del país; ella las ha secundado y orientado, llevando a veces sus iniciativas hasta el Parlamento nacional. 

Así, la vemos organizar un congreso internacional de librepensamiento, emprender campañas que llevaron la palabra y el espíritu liberal hasta los puntos más apartados de la República, apoyar la reforma universitaria, agitar el país en favor de la ley de divorcio, propender a la separación de la Iglesia y el Estado, y cumplir, en fin, las altas finalidades que señala su historia.

Desaparecidos los ilustres varones que dieron ese contenido y esa tendencia a la Masonería argentina, esta cae en manos de hombres incapaces, con más deseos de figuración que espíritu de sacrificio y con un total desconocimiento de la verdadera función masónica; y empieza el desaliento, la desorientación y el desbande. Quedan apenas dos mil afiliados, y la mitad de estos no hace vida activa. 

Las iniciativas de las logias o Hermanos que quieren devolver a la Institución la vitalidad y el prestigio de otros tiempos encuentran el vacío, cuando no la hostilidad oficial. No se hace ni se deja hacer. Parece que se obedeciera a una consigna. 

El Gran Maestre que aún está en ejercicio se casa públicamente en un templo católico, asiste a la ceremonia de bendición de una campana parroquial ostentando la representación del gobierno de la provincia; como legislador provincial, vota subsidios a las congregaciones religiosas y al clero. 

A una Logia que protesta culta y serenamente porque no se le permite celebrar un acto anticlerical, la suspende en sus deberes masónicos; hace lo mismo con un delegado a la Gran Logia que lo acusa y pretende expulsar a ambos. 

Aun contando con una mayoría regimentada en la Gran Logia, obtenida a base de un sistema de representación indirecta que le permite hacer delegados a todos sus amigos, no puede impedir que esta desautorice sus medidas dictatoriales contra logias y Hermanos, y, derrotado en votaciones sucesivas, se queda tranquilamente en su puesto apagando entusiasmos, trabando iniciativas y entorpeciendo la marcha y la acción... haciéndole el juego a nuestros enemigos... 

Un día esto hizo crisis, y así nació el Gran Oriente Federal Argentino. Si aquello que hemos dejado es la regularidad, nosotros somos y seremos irremediablemente irregulares. 

Queremos que la Masonería retome su puesto en la lucha; su acción es hoy más necesaria que nunca, ya que en este momento se viven horas decisivas para las instituciones democráticas del país, la reacción impera prepotente, las legiones fascistas se multiplican, la policía 'gana' elecciones, y hay hambre de pan y de libertad en el pueblo... Ante este trágico panorama, la Masonería 'regular' se cruza de brazos; los landmarks le impiden intervenir en cuestiones que rocen la política o la religión. 

Nosotros respetaremos los landmarks y todo lo que hay de tradicional en la Institución mientras esto no trabe nuestra acción; consideramos que el ritual y las ceremonias deben ser mantenidos, y los mantendremos para que la Institución conserve el carácter que le es peculiar, pero entendemos que ellos son un medio y no un fin.

Hemos abolido la Biblia y la advocación al Gran Arquitecto, como hicieron en Francia hace sesenta años, en nombre de la libertad de conciencia y de la verdadera tolerancia, y porque era ilógico mantenerlo en un Oriente que admite ateos. 

Aspiramos a que la Masonería contribuya a estructurar un régimen de convivencia social más en armonía con la edad en que vivimos. 

Somos un grupo homogéneo de logias que sabe lo que quiere y adónde va; hay en nosotros juventud, entusiasmo y ese fondo incurable de quijotismo con que hemos seguido fieles a un ideal que nos es tan caro como nuestra vida, y seguiremos adelante contra todos los obstáculos y a pesar de todas las resistencias hasta colocar a la Institución en el puesto de vanguardia que le señalan su tradición y su historia. 

Esta es nuestra posición, si ella nos define como irregulares, a mucha honra".

La rebelión doctrinaria de la logia Estrella Polar de Bahía Blanca

Cuando esta logia cumplió el 51º aniversario de su fundación, en 1936, el Gran Oriente Federal Argentino y la revista Verbum le dedicaron el siguiente artículo, en coincidencia con el punto más álgido de la crisis institucional que aquejaba a la Orden Masónica a nivel nacional: (3)

"El 4 de marzo de 1882 se fundó esta Respetable Logia en los Valles de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires. Es una vigorosa logia formada por Hermanos que siempre se destacaron por su constante preocupación de cuantos problemas pueden interesar a la institución. Posee actualmente un hermoso templo, construido por el esfuerzo de sus componentes. Allí se siente el espíritu francmasónico y se palpitan las inquietudes que afligen a nuestra Orden.

Sus calificados Hermanos en tenida (reunión) extraordinaria del 31 de mayo de 1930, que presidió el Venerable Hermano (o Presidente) Julio Andión, resolvieron:

1º Separarse de la Obediencia del Supremo Consejo del Grado 33º y Gran Oriente para la República Argentina, con sede en Cangallo 1242; y

2º Contribuir al sostenimiento del Orfelinato Masónico enviando las cuotas censales de acuerdo a las disposiciones de la ley como se venía haciendo, en forma obligatoria, hasta esa fecha.

Fundaba esta resolución el hecho de que en todos los países del mundo bien organizados la Masonería Simbólica (que abarca los tres primeros grados llamados Aprendiz, Compañero y Maestro) se gobierna por sí en pleno uso de su propia soberanía, limitando la actuación de los Supremos Consejos a los grados comprendidos entre el 4º y el 33º. La Masonería Simbólica Argentina en aquella época no era soberana.

Trabajaba bajo los auspicios del Supremo Consejo mediante un interventor. Se declaraba militante de una masonería adogmática, y como carecían de los recursos legales para decidir esta reforma, determinaba separarse de aquel organismo.

Siempre ha mantenido una línea inalterable en su acción. Poco después, se adhirió a la Gran Logia Nacional Argentina que llenaba una aspiración semejante. Cuando este organismo se fusionó con Cangallo, también lo hizo la logia Estrella Polar, pero se mantuvo en su línea de conducta inquebrantable, siempre defensora de la soberanía masónica".

Finalmente la Logia Estrella Polar no adhirió al Gran Oriente Federal Argentino. 

La masonería adogmática y liberal francesa en Mar del Plata

Rescato el siguiente texto acerca de un evento sumamente singular que tuvo lugar en el año 1952, cuando el destacado masón Paul Chevalier se encontraba de visita en el país, durante cuyo viaje recibió la noticia de su ascenso a la Gran Maestría o presidencia del Gran Oriente de Francia, lo que llevó al GOFA a convertirse en la primera potencia extranjera y amiga en felicitarlo por su elección. El breve artículo, titulado Nos visitó el Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, implica mucho más que una simple visita, dado que los vínculos entre ambas obediencias fueron profundos y los archivos históricos del Gran Oriente Federal Argentino dan fe de ello, habiéndose conservado varios documentos. Naturalmente, el ilustre Hermano Chevalier visitó la logia 7 de Junio, cuyos miembros posteriormente lo acompañaron hasta Buenos Aires en automóvil. Según la crónica: (4)

"Con motivo de su destacada participación en el Congreso Internacional de Hematología, a fines de septiembre, tuvimos ocasión de recibir la visita del Ilustre Hermano Paul Chevalier, quien durante su viaje recibió la noticia de su exaltación a la Gran Maestría del Gran Oriente de Francia. 

Fue para el Gran Oriente Federal Argentino un honor ser la primera Potencia que lo felicitara por su elección. Y fue aún más grato escuchar de sus labios, en la sencilla recepción que se le ofreció, la segura palabra de la inquebrantable orientación laica de ese Oriente que preside espiritualmente a la Masonería de origen latino. Expresó en esa oportunidad el ilustre visitante que los ideales de las dos Potencias son idénticos y que esa comunidad es la mejor garantía de una inquebrantable amistad. 

Al brindar con champán por el ilustre Hermano Chevalier y por la prosperidad y grandeza de las dos Potencias masónicas, el Muy Respetable Gran Maestro Adjunto señaló igualmente la necesidad de mantener en alto el espíritu laico de la Orden, no acatando los dictados de los falsos pontífices que quieren convertirse en mensajeros de un poder extranatural. 

El Ilustre Hermano Chevalier viajó luego a Mar del Plata, donde tuvo ocasión de conocer a los hermanos de ese Valle, quienes facilitaron su estadía en la hermosa ciudad balnearia y lo condujeron en automóvil hasta la Capital, en viaje de regreso, sirviéndole al mismo tiempo de guías en el conocimiento de ese sector de nuestro país. 

Finalmente, una delegación de Hermanos lo despidió momentos antes de su partida de regreso a Francia, donde muy poco después asumiría la Presidencia del Gran Consejo del Gran Oriente de Francia".

San Martín, Augusto Barcia y la 7 de Junio en un bar de Mar del Plata 

Augusto Barcia, notable intelectual y político, ocupó las más altas posiciones dentro de la masonería española. Ya en el exilio, huyendo de la dictadura de Franco, se unió al Gran Oriente Federal Argentino y fue miembro de honor de la logia 7 de Junio. Fue uno de los prestigiosos directores de la revista masónica Verbum. Compuso una obra sobre San Martín en varios volúmenes, labor por la cual fue objeto de diversos homenajes con el transcurso de los años. En 1949 (22 de enero), fue agasajado por la masonería marplatense en el bar “Pipo”, ubicado frente al mar. Dicho acto contó con la presencia de 87 masones. Decía el presentador: (5)

“Con su garra de escultor selecciona los materiales, busca y capta el alma de los perdidos fragmentos, remodela el esfumado conjunto y construye el cuadro armónico que demanda la verdad histórica.

En el tomo III dedica Augusto Barcia un capítulo a la logia Lautaro, fundada, como todos sabéis, por San Martín, para coadyuvar a la independencia de América y la cual prestó grandes servicios. En el tomo IV hay otro capítulo, de fondo y forma impecable, titulado La Francmasonería. Ambos capítulos se complementan y hay en ellos un relato histórico-doctrinal, vivo y que se caracteriza por una elegante sobriedad. Aún no está satisfecho Don Augusto y en este tomo final nos da la prueba documental, minuciosa, abrumadora de la asidua concurrencia de San Martín a las logias de Bruselas.

San Martín y Barcia son dos perfectos masones. Ambos conjugaron la misma ética. San Martín en la gobernación de Cuyo y del Perú, en su trato al vencido, ante los generales sediciosos, ante Bolívar y en el ostracismo es siempre el mismo. Augusto Barcia en la tribuna y en el bufete, en el libro y en la calle, en el gobierno y en el exilio es siempre el mismo. 

A un siglo de distancia cronométrica son contemporáneos en el espacio, donde no hay limitación para el espíritu. Indisolublemente unidos en sus fervores, en su conducta y en ese monumento biográfico, donde cobran singular fulgor el héroe de la historia y el historiador del héroe, ya no se podrá hablar de Barcia sin recordar a San Martín. No se podrá evocar a San Martín sin nombrar a Augusto Barcia".

Por último, dijo Barcia: 

"San Martín, como dijo con gran acierto Sarmiento, se rehízo y se reconstituyó por sus propios méritos. Pocos hombres, en su tiempo, fueron más inicuamente difamados ni con mayor injusticia perseguidos. Frente a todos y frente a todo, con el silencio magnífico de un alma grande y superior, supo guardar silencio y no quiso tomar venganza, que hubiera sido justicia cuando era poderoso, ni proferir una queja cuando el agravio llegó a revestir caracteres cabales de monstruosos insultos, universalmente propalados con una saña cruel que no podía ser superada. 

Fue San Martín un héroe civil de tan elevada categoría, un mártir tan abnegado de la libertad, que no ha tenido par ni siquiera análogo en todo aquel período de los grandes impulsos ideales y de las supremas abnegaciones civiles. En varias ocasiones hemos dicho, y aceptado de modo casi general, que comienza la afirmación a ser repetida: San Martín como político fue único. 

Siendo como militar un genio, siendo sus campañas hoy universalmente admiradas por los grandes criterios castrenses, constituyendo el Paso de los Andes una campaña que supera a las de Napoleón al atravesar los Alpes; considerado su plan continental (liberación de Chile y de Perú) como la concepción de los más altos vuelos de cuántas se idearon e intentaron en la independencia de América, lo más hermoso de San Martín es su vida y su conducta. 

San Martín vive íntegro, pleno, totalmente consagrado a la defensa de la libertad y la defiende en su forma suprema, la independencia de los pueblos: la libertad colectiva. El amor al humilde, la pasión por el desamparo, tiene en San Martín caracteres tan acusados que vienen a constituir rasgos típicos de su fisonomía. Aquél preocuparse por los que viven bajo el régimen de esclavitud, su admiración y su conmiseración por las gentes de color, libertándolos y erigiéndolos en ciudadanos libres. 

Esclavo del deber, sumiso a sus obligaciones, sacrifica todo al cumplimiento de sus generosos empeños y se erige en el gran paladín de los ideales continentales, que él vio y definió en toda su grandeza antes que nadie. Muchas de las campañas diplomáticas y de las aspiraciones políticas de los estados americanos hoy, ahora, en estos momentos, no son más que modalidades de aquella asombrosa idea de “la causa americana”. Pues todo esto, que transforma a San Martín en una de las más grandes figuras de América, no vale lo que vale el vivir callado, pacífico, abnegado, durante más de veinticinco años de San Martín. 

Sufriendo humillaciones que llegan a tener caracteres de ruin persecución; viviendo en medio de apremios económicos que entran en los linderos de la pobreza; padeciendo olvidos que asumen caracteres de desprecio; soportando calumniosas acusaciones producidas por los propios representantes y diplomáticos de su país; atacado por flagelos horribles, como el cólera, que por dos veces lo puso en trance de muerte; ciego y ya moribundo, ni una sola vez deja de servir a sus grandes ideales de libertad y fraternidad, quemando sus últimas energías en aras de la patria, defendiendo su independencia y soberanía.

Ese fue el hombre, el único. Y lo fue, no lo olvidéis, según él mismo lo viene a decir explícitamente, porque vivió los grandes ideales de la Orden, porque fue fiel observador de los principios de la Institución. Decidlo siempre; repetidlo constantemente, para que no se pueda cumplir el designio de los que no vacilan en profanar la figura del mártir civil y de la verdad histórica, y quieren hacer olvidar que fueron ellos los que lo zahirieron, lo motejaron y persiguieron con sus campañas cautelosas, unas solapadas y otras, a veces, desaforadas, todo por haber sido un grande y perfecto francmasón".

Bibliografía 

Campos, Mauricio Javier (2013), Microhistoria masónica, WGT Ediciones, Buenos Aires. ISBN: 978-987-1827-37-4.

Primera parte

(1) Verbum, Cuarta época, Año XVII-Nº36, Buenos Aires, mayo-junio de 1951.

(2) Los masones también tuvieron activa participación en la actual Cooperativa de Provisión de Electricidad, Servicios Públicos, Vivienda y Crédito de Mar del Plata Limitada, inaugurada en la década de 1930. A lo largo de los años, la Cooperativa ha llevado a cabo diversas obras de gas, ha construido edificios de viviendas y ha ofrecido créditos a bajo interés, así como subsidios por fallecimiento a sus asociados. Además, en sus instalaciones se imparten cursos y conferencias, y cuenta con una destacada biblioteca que lleva el nombre del ingeniero Julio Rateriy, siendo este uno de sus mayores orgullos.

Desde sus inicios, la institución ha mantenido una postura neutral en materia política y religiosa, lo que ha permitido la colaboración en su mesa directiva de representantes de diferentes sectores, incluyendo importantes figuras de la Iglesia y directivos anticlericales; entre sus entidades fundadoras se encuentran dos partidos políticos, dos escuelas religiosas y la logia masónica 7 de Junio de 1891.

Referencia bibliográfica: Cova, Roberto Osvaldo (2006), Mar del Plata. El Barrio del Oeste, 1876-1940, imprenta El Faro. Impreso con el auspicio de la Cooperativa de Provisión de Electricidad, Servicios Públicos, Vivienda y Crédito de Mar del Plata.

(3) Rottjer, Aníbal A. (1983), La Masonería en la Argentina y en el mundo, Editorial Nuevo Orden, Buenos Aires.

(4) Verbum, Tercera época, Año I, Nº 8, Buenos Aires, marzo, abril y mayo de 1941.

(5) Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Gran Logia, Boletín Oficial, Buenos Aires, octubre de 1935, Año IV, Nº 3.

(6) Revista Símbolo, órgano oficial de la Gran Logia de la Masonería Argentina, Año VI, Nº 27, marzo de 1952.

(7) Verbum, Cuarta época, Año XV, Nº 17, Buenos Aires, marzo de 1949.

(8) Declaración de la 8ª Asamblea Nacional del Gran Oriente Federal Argentino reunida en la ciudad de Mar del Plata, y reproducida por la revista masónica Verbum en 1941.

(9) Verbum, Cuarta época, Año XIV, Nº 8, Buenos Aires, marzo de 1948.

(10) Verbum, Cuarta época, Año XV, Nº 14, Buenos Aires, septiembre de 1948.

Segunda parte

(1) Verbum, Cuarta época, Año XVI, Nº 34, págs. 403-4, Buenos Aires, noviembre-diciembre de 1950.

(2) Zaccagnini fue Delegado de la Logia en la Asamblea Nacional Constituyente celebrada en 1926, que redactó la Constitución de la Gran Logia Nacional Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

(3) Verbum, Cuarta época, Año XVI, Nº 30, págs. 182-91, Buenos Aires, junio de 1950.

(4) Verbum, Cuarta época, Año XV, Nº 17, págs. 213-23, Buenos Aires, marzo de 1949.

(5) Verbum, Tercera época, Año I, Nº 8, Buenos Aires, marzo, abril y mayo de 1941.

(6) Verbum, Tercera época, Año I, Nº 9, pág. 33, Buenos Aires, junio, julio y agosto de 1941.

(7) Verbum, Cuarta época, Año XVII, Nº 36, págs. 502-503, Buenos Aires, mayo-junio de 1951. 

Tercera parte 

(1) Verbum, Segunda Época, Año II, Nº 19, 1º de marzo de 1936, pág. 10.

(2) Verbum, Segunda Época, Año II, Nº 19, 1º de marzo de 1936, págs. 19-20.

(3) Verbum, Segunda Época, Año II, Nº 19, 1º de marzo de 1936, pág. 14.

(4) Verbum, Cuarta Época, Buenos Aires, Año XVIII, Nº 43, septiembre-octubre de 1952, pág. 222.

(5) Verbum, Cuarta Época, Buenos Aires, Año XV, Nº 17, marzo de 1949, págs. 213-223.

Apéndice documental


Verbum, Segunda época, Año II, Nº 19, Buenos Aires, 1º de marzo de 1936. 


Este documento corresponde al Boletín Oficial de la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Año IV, Nº 3, Buenos Aires, octubre de 1935, Gran Secretaría, Cangallo 1242, página 39.
La importancia de este documento reside en que la logia 7 de Junio de 1891, entre las más de 16 logias y 200 masones que fundaron la Gran Logia Federal Argentina (luego Gran Oriente Federal Argentino-GOFA), nunca fue expulsada de la Gran Logia Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado luego de la creación de la nueva Potencia.
Pidió su baja el 17 de agosto de 1935 y pocos meses después se integró al GOFA.


Verbum, Tercera época, Año I, Nº 8, Buenos Aires, marzo, abril y mayo de 1941.


Declaración de principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo.

13 de marzo de 2026

Claroscuros de las pequeñas cosas

 Entrevista del portal Parvís sobre historia y actualidad de la masonería.

Mauricio Javier Campos es un prolífico investigador e historiador de la masonería. En exclusiva para Parvís, analizó el presente y el futuro de la Orden. Enlace a la reseña y entrevista por YouTube:


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30 de enero de 2026

La hoguera ideológica de los masones

El Gran Oriente Federal Argentino-GOFA


Revista masónica Verbum, Tercera época, Buenos Aires, junio, julio y agosto de 1941, 
Año I, Número 9.

Lunch en la sala del Ateneo Liberal Argentino del Gran Oriente Federal. El tercero de izquierda a derecha es Osías Kovadloff, director de la revista Verbum. Siguen Luis Jiménez de Asúa, Presidente de la República Española en el exilio a la muerte de Diego Martínez Barrio; el también español y Gran Maestro de la Obediencia, Miguel Servera; Augusto Barcia Trelles, que también fuera director de Verbum, aparte de Gran Comendador del Supremo Consejo y Gran Maestro del Grande Oriente Español en su patria, y Virgilio Lasca, Gran Maestro y autor de una notable obra jurídico-masónica. Por último, Justo Prieto, Juan Manuel Iniesta y Jorge Peano.

Introducción y contexto

La primera mitad del siglo XX, desde 1902 hasta 1957, es un período que abarca una de las etapas más convulsionadas de la historia masónica argentina, con numerosas crisis y rupturas que dieron origen a diversas organizaciones.

Luego de un período de gestación, en el transcurso del siglo XIX, y a partir del conflictivo nacimiento de los primeros Grandes Orientes y Supremos Consejos en el transcurso de 1857-1858, con cartas patentes de los cuerpos colegiados brasileños y uruguayos, el quehacer masónico gozó de notable influencia política y sociocultural, contando entre sus filas con personajes de relevancia y obteniendo con su influencia notables triunfos en diversas áreas, como la secularización de los cementerios, la creación de los Registros Civiles, la ley de educación laica, obligatoria y gratuita y, a principios del siglo XX, con la casi aprobación de la ley de divorcio que patrocinaban los masones en su conjunto.

Integraron los primeros partidos políticos y hasta llegaron a suplirlos en el interior de las provincias donde estos no existían. El sillón presidencial tampoco le fue esquivo a la Orden, y en forma muy asidua, en sus primeros 80 años de historia.

Un proceso de gestación, una etapa de apogeo en la segunda mitad del siglo XIX y luego una aparente declinación, o un accionar masónico opacado por las sucesivas pugnas por el poder y los conflictos ideológicos internos, que culminó con el nacimiento del Gran Oriente Federal Argentino-GOFA en 1935 y la incorporación a sus filas de varios de los destacados intelectuales masones de la Segunda República Española en el exilio. 

El GOFA, en palabras de la Gran Logia Unida de Inglaterra, llegó a ser junto al Gran Oriente de Francia (sin excluir al Gran Oriente de Bélgica), la Obediencia adogmática y liberal más importante del mundo y, sin duda, de Latinoamérica, en el período en que extendió sus actividades y hasta que desapareció en 1957.

Otro punto culminante se alcanzó en 1916 con la creación de la Federación Argentina de la Masonería Mixta del Derecho Humano de Francia. Prueba de ello lo constituye la publicación de su Constitución y Reglamentos en 1917. Un documento que revela la evolución de los valores humanos, laicos, de igualdad de género y progresismo social que la sustentan y que aún cuentan con plena vigencia, plasmados en los principios de esta Orden que fue la primera en instaurar la mixcidad en sus logias. (1)

Finalmente, el ocaso. A partir de la segunda mitad del siglo XX, el imperio contraataca y la Gran Logia Unida de Inglaterra destruye los avances obtenidos en la Conferencia de Montevideo de 1947, un acuerdo de 51 Potencias Latinoamericanas para conformar un bloque continental, pero que no convenía a los intereses ingleses. Le quita el reconocimiento a la Gran Logia de la Masonería Uruguaya, coacciona a la Gran Logia de Chile y socava al GOFA. (2)

La Gran Logia inglesa remodela el panorama a su voluntad y al celebrarse la segunda conferencia, a principios de 1950, el GOFA ya queda excluido y, a la muerte de Fabián Onsari, el líder que extendió su influencia por más de dos décadas en la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, quedan las puertas abiertas para la fusión de las dos Obediencias, de la cual nacerá, en 1957, la actual Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, que sigue los parámetros de regularidad impuestos por la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Una última etapa abarca desde 1957 hasta la actualidad y se caracteriza mayormente por la quietud, el anquilosamiento y un teísmo acentuado. Lejos habían quedado, por décadas, aquellos tiempos de principios de siglo en que los masones todavía intervenían en los grandes debates públicos, aunque en los últimos años (desde principios del siglo XXI) el panorama se renueva en el país y la región, se producen nuevas rupturas e ingresa la masonería femenina.

Con respecto a los lazos de fraternidad, unión y mutua influencia entre los Grandes Orientes liberales o adogmáticos de ese período, basta con citar pequeños fragmentos de las crónicas de la época. Al respecto, y bajo el título de Se reunieron en París los Grandes Maestros de los Grandes Orientes de Francia, Bélgica y Federal Argentino, se relata:

"En los primeros días de junio último (1952) y con motivo del viaje realizado por nuestro Muy Respetable Gran Maestro Hermano Servera, este se entrevistó con los Ilustres Hermanos Francis Viaud y Walter Bourgeois, Grandes Maestros de los Grandes Orientes de Francia y Bélgica, respectivamente. Asistieron también a la cordial entrevista (...) altos dignatarios del Gran Oriente de Francia.

La conversación versó sobre todos los temas que preocupan a la Institución, rubricándose una vez más ese espíritu de tolerancia y adogmatismo que caracteriza a la vida de estas tres Potencias, unidas por vínculos de indisoluble amistad como que se basan en el común acervo ideológico.

El Hermano Servera explicó detalladamente el pensamiento y la obra del GOFA, bien conocida además, en Francia, por la difusión de nuestras publicaciones y destacó la perfecta identidad espiritual de los tres Altos Cuerpos reunidos circunstancialmente en las personas de sus Grandes Maestros.

Al cabo de la entrevista se brindó con champagne por Francia, Bélgica y Argentina y tras los saludos más expresivos se dio término a la auspiciosa reunión que tuvo el alto sentido de demostrar en los hechos que la corriente latina de la francmasonería tiene profundo arraigo en los pueblos masónicos de ese origen. La reunión de los tres Grandes Maestros afirma una voluntad de acción y una firmeza de principios inquebrantables". (3)

El Gran Oriente Federal Argentino también fue conocido como la masonería de los republicanos españoles en Argentina, aunque algunos integraban las columnas o cuadros de la masonería autodenominada "regular". Miguel Servera, también de origen español, fue Gran Maestro del GOFA en distintas oportunidades y visitó en reiteradas ocasiones al Gran Maestro del Grande Oriente Español en el exilio, Lucio Martínez Gil, en México. También integraban la Obediencia liberal argentina Augusto Barcia Trelles, Luis Jiménez de Asúa, Juan Manuel Iniesta, Juan Cuatrecasas y Manuel Blasco Garzón, entre otros.

Pero este fuerte influjo de la masonería española ya venía desde los años veinte cuando sus delegados integraron las Asambleas Constituyentes de la Gran Logia Nacional Argentina (1926-1932), a la cual se afiliaron los Talleres de la Gran Logia Filial Hispano Argentina bajo los auspicios del Grande Oriente Español en suelo nacional. Al respecto, se pueden citar los siguientes datos: de los casi cuarenta Talleres que integraban la Gran Logia Nacional Argentina, precursora del GOFA, nueve de ellos pertenecían al Grande Oriente Español, incluyendo a la logia Res Non Verba que en 1934 comenzaría a editar la revista Verbum, convirtiéndose esta, a partir de 1935, en el órgano de difusión oficial del GOFA.

Para no extenderme demasiado, se puede citar brevemente sobre el "Pacto de Unión y Solidaridad" de la Gran Logia Nacional Argentina con la agrupación masónica española, que:

"Entre los Ilustres y Poderosos Hermanos Juan Manuel Iniesta en representación de la Agrupación Masónica Española en la República Argentina, y Luis Salessi, Gran Maestro de la Gran Logia Nacional Argentina, debidamente autorizados por las entidades que representan a este efecto, se celebra el presente Pacto de unión y solidaridad, que tiene un solo y elevado objetivo: unificar las fuerzas masónicas argentinas, para constituir en el territorio nacional una sola Potencia Masónica, que sea la única universalmente reconocida. Unidas y solidarias en este digno esfuerzo, como ya lo están por los lazos fraternales (...)".

En el área de las Relaciones Exteriores se sostiene que:

"(...) Ha sido presentada por intermedio del Gran Oriente Español y apoyada por el Gran Oriente Lusitano Unido, nuestra solicitud de ingreso a la Asociación Masónica Internacional, cuya corporación alberga en su seno a casi todas las Potencias Masónicas Simbólicas del Universo, y en la próxima reunión que esta entidad realice, despachará favorablemente con seguridad nuestra solicitud, pues además de las Potencias mencionadas, contamos con la simpatía y el apoyo del Gran Oriente de Francia. Y una vez obtenido este ingreso, de hecho quedamos universalmente reconocidos como Potencia Masónica Regular. 

Al mismo tiempo se han intensificado y oficializado las relaciones con el Gran Consejo Federal Simbólico del Grande Oriente Español, cambiándose los respectivos nombramientos de Garantes de Paz y Amistad entre ambas entidades, habiendo recaído estas designaciones en los Ilustres y Poderosos Hermanos Diego Martínez Barrio, 33 y Luis Salessi, grado 30 (...)".

Nuevamente, la fraternidad que existió entre estos Grandes Orientes liberales queda de manifiesto en las palabras del Gran Maestro del Gran Oriente de Francia Francis Viaud cuando expresó este sentir abiertamente. Lo cita Osías Kovadloff, miembro del GOFA, al mencionarlo en uno de sus discursos:

"El Ilustre Hermano Viaud expresó su total adhesión a los puntos de vista de algunas Obediencias latinoamericanas y calificó al Gran Oriente Español de campeón de la francmasonería por el hecho de que a pesar de las duras pruebas que el régimen fascista que impera en España les ha hecho y hace pasar, continúan en su lucha con más entusiasmo que nunca agrupados alrededor de su antiguo y actual Gran Maestro, Ilustre Hermano Martínez Gil. Y se ha felicitado a sí mismo por el acierto de no haber dejado jamás de mantener relaciones con el Grande Oriente Español".

Recapitulando, se puede sostener que, ya entrada la década de los años veinte, se hizo notar la influencia intelectual de las logias del Grande Oriente Español, que se afianzó luego con los exiliados de la dictadura franquista y esta situación perduró hasta fines de los años cincuenta, cuando ya era muy notorio también el renovado influjo del Gran Oriente francés a nivel continental. No en vano la Gran Logia de Inglaterra intervino destruyendo, como ya se dijo, el pacto de 51 Potencias latinoamericanas firmado en Montevideo en 1947, "excomulgando" a la Gran Logia de la Masonería Uruguaya en 1950 (como hiciera en 1877 con el Gran Oriente de Francia) y coaccionando a la Gran Logia de Chile para romper relaciones fraternales con el Gran Oriente Federal Argentino. 

Un avance de la Gran Logia de Inglaterra en este aspecto, y con el fin de afianzar el "dogmatismo" preexistente, ya lo había anticipado en 1929 con un plan de ocho puntos, donde establecía y exigía los requisitos necesarios que debían reunir las Potencias que quisieran optar por su reconocimiento bajo el concepto de "regularidad". 

Por otro lado, la situación geopolítica imperante en la época queda reflejada en los editoriales de la revista Verbum, órgano de difusión oficial del GOFA:

"(...) Cuando parecía que una conquista espiritual, la de la libertad en todas sus modalidades, se había incorporado definitivamente al acervo universal, integrando para siempre el patrimonio político de todos los pueblos, de 1919 a 1939 se opera un cambio radicalísimo en el mundo occidental y advertimos aterrados el espectáculo que da Europa dejando de creer en sí misma y preparando el más incomprensible e inesperado suicidio colectivo, que no otra cosa significa el triunfo del totalitarismo.

Fueron tantos y tan horribles los dolores que a Europa y al mundo les acarreó esta deserción tan vergonzosa como cobarde, que no se puede decir cual sobresalió más, si la audacia de los cínicos o el encogimiento de los prudentes. Lo que hoy es seguro, y la historia lo registra como hecho consumado, es que la humanidad, en un movimiento de regresión enorme, donde florecieron todos los frutos de un atavismo primitivo, salvaje y antihumano, cayó en la cima de la barbarie más criminal. Ahí quedan los nombres de los campos de concentración, donde los hombres de 1939-1945, dando salida al monstruo que muchos de ellos llevaban en su ser, con todas las deformaciones morales, se nutrieron de las monstruosidades intelectuales más horribles que conoció la humanidad. La bestialidad original y las perversiones repugnantes se erigen, mediante cuidados sistemas de gobierno, en normas de vida, elevándolas por la violencia, cuya idolatría se exalta hasta el paroxismo, a la categoría de derecho de gentes. Después, el cataclismo bélico que puso al mundo en trance de acabamiento y lo mantiene en peligro de hundimiento (...)".

El explícito apoyo a sus pares europeos se hizo manifiesto, por parte de la Obediencia argentina, en su "Declaración de principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo".

Decía la declaración:

"El GOFA, en momentos solemnes por su gravedad, se dirigió a la opinión pública para reafirmar los principios básicos que la Orden sustenta. En las jornadas decisivas que vivía nuestra ciudadanía en la lucha contra el fascismo, nuestros hombres ocuparon el lugar que les correspondía en la lucha por la libertad. Para los masones, la libertad es compañera inseparable de la dignidad de la especie. Nuestro repudio alcanzó a todo régimen político y social que niega esa condición indeclinable, sojuzgando la soberanía del pueblo".

Explicitaba:

"Que es un deber indeclinable de todas las fuerzas morales que aspiran al rectorado de las conciencias, contribuir a disipar el ambiente de angustiosa incertidumbre que caracteriza a estas horas; que se debe combatir la insinceridad fijando sin tergiversar las posiciones respectivas en forma de evitar el confucionismo originado por la disparidad entre el propósito declarado y la acción realizada; que, no obstante su carácter de organización en sociedad secreta y sin que afecte a él, la masonería se ha reservado siempre el derecho de reafirmar, en ocasiones solemnes por su gravedad, sus principios básicos; que no existe ningún impedimento ni daño, y es en cambio de beneficiosas consecuencias la pública ratificación de su fe en los ideales que la orientan, y también:

Que el Gran Oriente Federal Argentino encarna la tradición liberal argentina, en el esfuerzo ininterrumpido de las generaciones para afianzar las instituciones democráticas de la República.

Que por todos los medios a su alcance, propende a robustecer la conciencia laica de la nacionalidad, para que, ajena a dogmatismos y sectarismos, siga impulsando el progreso colectivo. No reconoce en la investigación científica ninguna autoridad superior a la razón humana y exige de sus afiliados no aceptar dogmas o creencias que aquella no pueda comprobar o explicar.

Que ha luchado, lucha y seguirá luchando por el engrandecimiento del país, a cuyo servicio pone, disciplinados y conscientes, sus elementos, nutridos en generosos ideales en concordancia con el preámbulo de nuestra Carta Fundamental.

Que aspira, por la evolución y el esfuerzo organizado de la sociedad al perfeccionamiento cada vez mayor de las instituciones sociales, transformándolas en las que satisfagan, dentro de un régimen de libertad, justos anhelos de mejoramiento social y tiendan a una mejor distribución de los bienes de la tierra.

Que sin ser un partido político, mira con simpatía y secunda con decidido entusiasmo, toda acción pública cuyas finalidades coincidan con nuestros postulados de respeto a la personalidad humana y de amparo a las libertades fundamentales que informan la razón de ser del sistema democrático e impulsan armoniosamente el desenvolvimiento progresivo de los pueblos.

Que repugna la violencia y condena los regímenes antidemocráticos, abominando los sistemas que generan la discordia y el odio, preconizan las persecuciones raciales, hacen autos de fe con las bibliotecas, menosprecian el derecho, desconocen el valor de los pactos y atentan, prevalidos en la razón de ser más fuertes, contra la soberanía e independencia de los débiles.

Que denuncia como un peligro toda tentativa de infiltración de ideologías ajenas al espíritu de nuestra nacionalidad y está dispuesta a iniciar o secundar toda acción que tienda a evitar la formación en Argentina, de minorías raciales, de partidos políticos extranjeros o de reivindicaciones territoriales". 


Revista Masónica Verbum, Tercera época, Año II, Nº 15, Buenos Aires, enero-junio de 1943 (Aeropuerto de Buenos Aires).

Autoridades del GOFA-Gran Oriente Federal Argentino, Obediencia que existió en el período 1935-1957, con Diego Martínez Barrio, segundo de izquierda a derecha, Presidente de la República Española en el exilio. Se destaca la presencia de los también españoles y exiliados Manuel Blasco Garzón (detrás suyo, con sombrero), Augusto Barcia Trelles (el primero a la izquierda de la foto) y Miguel Servera (el cuarto de izquierda a derecha), varias veces Gran Maestro de la Obediencia. Al lado de Servera (segundo de derecha a izquierda) aparece Virgilio Lasca, autor de una obra jurídico-masónica de vital importancia para la masonería liberal y que también fuera uno de los ideólogos, fundadores y Gran Maestro del Gran Oriente. Por último, y a su lado, el General José Miaja.

Masonería activa

Es en este complejo contexto, y en el de la segunda posguerra, que el doctor Virgilio Lasca (1894-1958), Gran Maestro y cofundador del Gran Oriente Federal Argentino, pergeñó su obra jurídico-masónica, publicada en gran parte por la revista Verbum. Doctorado en jurisprudencia, participó asiduamente en política. Fue secretario durante varios años del Centro Republicano Español y asesor jurídico de la entidad. Actuó en la Liga Argentina de Cultura Laica y otras instituciones liberales y democráticas. Presidió en reiteradas oportunidades las logias 12 de Octubre y Prometeo.

El Gran Oriente Federal Argentino, Obediencia que contribuyó a fundar, contó, en su período de mayor apogeo, con 16 logias y una cantidad aproximada de 550-600 miembros. Si bien practicaba el Rito Escocés, aceptaba en su seno a grupos masónicos practicantes de Ritos distintos. Como Potencia adogmática, suprimió de sus prácticas rituales la invocación al Gran Arquitecto del Universo y la colocación de la Biblia sobre el ara o altar, alegando que esto representaba una reafirmación del espíritu adogmático de la masonería y de la plena libertad de conciencia. En cuanto a la supresión de la Biblia en los altares quiso significar respeto pleno a la libertad de los masones, ya que mientras los creyentes veían en el libro sagrado el símbolo de su ley moral, carecía de tal carácter para los no creyentes. Solo le faltó adoptar la mixidad, aunque Lasca admitió en sus textos jurídicos la necesidad de que dicha situación cambiara. (4)

Al cumplirse el 15º aniversario de la Obediencia en 1950, Osías Kovadloff, destacado dirigente del GOFA y uno de los directores de Verbum, así como el propio Virgilio Lasca, dieron a conocer distintos documentos, a partir de los cuales este último comenzaría a editar sus otros textos jurídico-masónicos. Dichos documentos se titulaban: Acción Masónica Integral y El Gran Oriente Federal Argentino. Su origen. Posesión de estado conforme al Derecho Internacional Público. 

Decía Kovadloff sobre el nacimiento del GOFA:

"El 25 de junio de 1935, se creó la Gran Logia Federal Argentina, cuya Asamblea Constituyente reunida el 20 de octubre de 1935, al sancionar nuestra Constitución, sustituyó su nombre por el de Gran Oriente Federal Argentino. Lo formaron 14 logias regulares, después del duro período que les tocó vivir entre diciembre de 1932 y junio de 1935".

Cabe aclarar que durante ese período de tres años, se produjo la unificación de distintos cuerpos masónicos nacionales, que se prolongó hasta el cisma de 1935. Acusado el Gran Maestro de este cuerpo unificado, bajo el nombre de Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, de abuso de autoridad e incapacidad para el desempeño del cargo, rechazó presentar su renuncia, provocando de esta manera la ruptura.

Continúa Kovadloff:

"Nacimos a la vida independiente con el exclusivo afán de realizar los fines y vivir los principios de la francmasonería. Nos impusimos los graves deberes de salvar no solo los prestigios de una tradición, sino también proyectar nuestra obra al exterior y encauzar al pueblo por el camino de la justicia, el derecho y la solidaridad.

Formaron esta Obediencia masones activos, de espíritu democrático, dinámicos por excelencia, quienes entendían que quedaba mucho por hacer en la Argentina, para que se viera cumplida la misión de la masonería".

Lasca, por su parte, especificaba algunas de las causas que precipitaron el cisma, y puntualizaba los ideales de la nueva Obediencia:

"De nada sirven los principios en que descansa la trilogía masónica, si ellos no son aceptados y practicados por hermanos y por las autoridades de la Orden: en aquella época, como en la actual, una acción directa de los masones, propia del ideal iniciático, con la proyección lógica de esos principios en la vida profana, sin que ello importase tomar afiliación alguna en partidos políticos; por lo tanto, se estimaba impropio reducir la actividad a elevar preces al Gran Arquitecto del Universo, olvidando la defensa de los intereses morales básicos.

Unipersonal el Poder Ejecutivo del Simbolismo, era resistido por los hermanos, prefiriéndose que la Gran Maestría fuera un cuerpo colegiado, con lo que se afianzaba el espíritu democrático de su ideal organización, asegurándose el acierto en las directivas de la Orden.

En cuanto al régimen federal, no se consideraba suficiente la inserción de una norma en la Constitución de la Gran Logia que permitiera la creación de Grandes Logias de distrito, si la estructura de esa Carta, como la de los Reglamentos Generales, hacían imposible en la práctica el funcionamiento de esos altos cuerpos por carecer de bases orgánicas.

Los nombramientos en blanco de las logias del interior acerca de quién debía representarlas en las asambleas electivas o de otra índole, daba por resultado que tales representantes no interpretaban el pensamiento, ni los anhelos del Taller que aparecía nombrándolos".

En su segunda circular, el GOFA envió a Potencias y masones su "Declaración de Principios", que decía:

“La francmasonería, institución esencialmente humana, no es ni puede ser ajena a ninguno de los problemas fundamentales que deciden el progreso de los hombres y de los pueblos, en su constante marcha al porvenir.

Vive en el seno de las sociedades su vida activa, trabajando sin descanso para el logro de sus fines que se traducen en una más armónica estructuración de la vida sobre bases de amor y de justicia social. Viene actuando, para ello, desde el fondo de los tiempos, como el tenso resorte que acelera la evolución, teniendo en cada etapa de la historia una finalidad determinada de acuerdo con las necesidades y aspiraciones del ambiente.

Absolutamente adogmática, representa y encarna las fuerzas dinámicas, frente a las tendencias estáticas.

No tiene por objeto conservar. Sabe que la inmutabilidad no es la ley de la vida social.

Obtenido un propósito, realizado un programa, agrandado el acervo cultural con una conquista presta de inmediato oídos al clamor de nuevas exigencias, manteniéndose así en la vanguardia de todas las reivindicaciones sociales.

Flecha de un anhelo proyectado al porvenir, sus esfuerzos del pasado son los progresos que gozamos en el presente; procura por todos los medios lícitos a su alcance, dignificar al hombre capacitándolo, por un desarrollo superior de conciencia, para el mejor y más amplio uso de sus derechos y libertades.

Ni partido político, ni credo religioso, tiene para todos el más total respeto en cuanto representan ideologías y traducen afanes y aspiraciones colectivas; pero condena la intolerancia, abomina el fanatismo y declara el repudio por los regímenes de fuerza y violencia como contrarios a la razón y denigrantes para la especie.

Reconoce en la fraternidad la condición primordial del género humano; es substantivamente pacifista, considera a la guerra como un crimen horrendo y se esfuerza con todo su poder para suprimirla como a una de las más lamentables calamidades que afligen a los pueblos.

Recomienda a sus adeptos la propaganda con el ejemplo, la palabra y el escrito, con la reserva de que guarden los secretos establecidos y les enseña que son sus deberes fundamentales: ilustrarse, ayudarse, protegerse entre sí y defender al hermano ante la injusticia, aún con el peligro de la propia vida.

Considera el trabajo como un deber esencial del hombre, y como tal le dignifica y le honra, sin establecer distingos ni categorías; pero considera también el descanso como un derecho, y se esfuerza porque la vejez, la invalidez, la infancia y la maternidad, gocen los beneficios del amparo colectivo a que son acreedores.

La francmasonería posee signos y emblemas cuya alta significación simbólica no puede ser revelada sino por la iniciación. Estos signos y emblemas presiden en formas determinadas los trabajos de los masones y les permiten reconocerse y ayudarse en toda la superficie de la tierra.

En el seno de las reuniones masónicas todos los miembros de la Institución están colocados en el mismo nivel de igualdad, no existiendo entre ellos otra distinción que las que establecen las jerarquías de la Orden".

De la Asamblea Constituyente, reunida en octubre de 1935, surge la Carta Magna, sancionada y promulgada ese mismo día, con renovadoras propuestas para la organización interna, algunos de cuyos postulados son mencionados por Lasca, para luego efectuar un balance. Decía:

"Los poderes masónicos de esta federación de logias están constituidos:

Por una Asamblea Nacional que ejerce el Poder Legislativo, y, en algunos casos, el Judicial, la que se reúne cada seis meses;

Por el Gran Consejo Federal que es el Poder Ejecutivo colegiado del Simbolismo.

La Obediencia mantiene relaciones en el orden filosófico exclusivamente con el Supremo Consejo del Grado 33 de la Masonería Federal Argentina, en virtud del pacto de mutuo reconocimiento y amistad que han suscripto, en el que se establece la autonomía recíproca de ambos altos cuerpos.

Esta Potencia practica el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, pero admite el ingreso de logias de otros ritos.

El Poder Judicial, según los casos, lo ejercen la Asamblea Nacional, el Gran Consejo Federal, las Grandes Logias de Distrito o las Cámaras de Maestros de las Logias.

Con la creación del Gran Consejo Federal, se sustituye el gobierno unipersonal por el colegiado. El Gran Maestro forma parte de este Poder Ejecutivo. Lo preside, pero su decisión personal será computada como un voto. Es el Gran Consejo Federal el que gobierna la Orden, y sus miembros, son responsables ante la Asamblea Nacional. Las cosas han cambiado en tal forma que, como fluye de la experiencia de tres lustros, se cortó de raíz el unicato, la autocracia, la dictadura, para sustituirlo por un cuerpo colegiado que se renueva cada año por mitades. El cargo de Gran Maestro dura tres años. Esta forma combinada de gobierno permite una labor más eficaz, mejor controlada y más constructiva.

La posibilidad de constituir Grandes Logias de distrito, tiene su base orgánica y reglamentaria. La ventaja de esta reforma consiste en que las logias se hallarán en contacto más directo con las autoridades; sus Grandes Maestros locales serán sin duda los mejores masones del lugar, y mediante el ejercicio del gobierno de su distrito, procurarán hacer extensivas e intensivas las obras masónicas, aumentando el número de sus talleres y difundiendo nuestros principios. Será una obra más fecunda para el bien general de nuestra Orden". 

En el año 1948, señala Lasca:

"Se introdujeron en la Constitución de 1935, algunas modificaciones de las que damos somera referencia. Lo esencial es que se suprimió el cargo de Vice Gran Maestro y se instituyó el Gran Maestro adjunto, renovable cada año, por nombramiento del titular (...) El cargo de Gran Orador en lugar de designarse en el seno del Gran Consejo Federal, ahora es electo en la Gran Asamblea Nacional".

Nuevamente Kovadloff:

"Nuestra acción ha sido consecuente con lo afirmado en la primera circular de junio de 1935, cuando al dar cuenta de la creación de nuestro Gran Oriente, entre otras cosas, decía:

(...) Entiende que la Masonería es acción directiva en el conjunto social dentro del cual actúa (...) No hemos conseguido llegar a los acuerdos de buena voluntad, que lograran evitar esta separación (...) Dos modalidades típicas y respetables del alma humana se han enfrentado. Ellos pretenden una Masonería conservadora, respaldada en modelos que quieren ser clásicos; nosotros, una liberal, nutrida en una tradición de gloriosos sacrificios y benéficas conquistas, que han acelerado el progreso (...) En la pasividad contemplativa, no se ha hecho hasta hoy nada. La acción es algo más que un mero cambio de notas de cortesía (...).

La actividad masónica tiene dos grandes aspectos, que se traban y entrelazan íntimamente y no pueden existir el uno sin el otro, ni en un masón consciente ni en una Obediencia: en el orden interno y en su proyección hacia el exterior. 

En el orden de nuestras realizaciones internas el camino está jalonado con nuestra declaración de principios; nuestra Constitución; Reglamentos Generales; edición de rituales para los tres grados del simbolismo; el trabajo de los talleres; las tenidas de conjunto; de iniciación de trabajos, conmemorativas, de instrucción; las tenidas de adopción de lowetones, de reconocimiento conyugal y de honras fúnebres; las relaciones interpotenciales; los folletos de interés masónico; las nuevas logias incorporadas a nuestra columna federal; el movimiento de hermanos; los mensajes orientadores de nuestros Grandes Maestros; la ayuda fraternal; nuestra revista masónica Verbum; los trabajos de nuestros hermanos (...) de estudio e investigación; la Biblioteca Masónica; nuestras ceremonias iniciáticas y de exaltación; nuestra solidaridad masónica, moral y material, que no reconoce fronteras ni más límites que nuestras posibilidades.

En el campo profano nuestra obra se ha concretado en declaraciones públicas; concursos literarios; Liga Argentina de Cultura Laica; Oficina Pública al servicio de la República Española; Ateneo Liberal Argentino; revista Liberalis; conferencias, edición de libros y folletos; nuestra participación en la Conferencia Panamericana de Italia Libre de Montevideo, de Unión Republicana Latina, de Acción Laica Argentina, del Congreso Internacional de Laicismo; Biblioteca de Derechos Humanos; Almanaque Civil; y la acción de nuestros hermanos acorde con los principios de la Orden”.

Finaliza Kovadloff con la siguiente referencia: “El folleto Acción Masónica Argentina (...) resume la trayectoria del GOFA durante el período 1935-1938 (...)". 

Con respecto a esta última publicación mencionada, que instala y propicia la idea de la "masonería activa", Lasca recupera y sintetiza algunos puntos esenciales. Antes, cabe reseñar que el Gran Oriente Federal Argentino resumía de la siguiente manera el origen conceptual de masonería activa:

"La doctrina de la masonería activa, en contraposición a la mística, fue admitida en la primera de las conclusiones de los principios generales para la estructuración universal, que constituye la declaración de principios de la Confederación Masónica Interamericana, fundada en 1947 en la ciudad de Montevideo".

Volviendo a Lasca, este citaba:

"No nos aislamos del conjunto, refugiándonos en la indiferencia de sus problemas candentes, al amparo del secreto de nuestra inacción, que trasciende. Hablamos, escribimos, actuamos, vivimos solidariamente con la angustia colectiva de los acontecimientos que se suceden; y queremos, en sabia previsión, colocarnos frente a ellos para regirlos; y no ser arrastrados por ellos en el ciego determinismo de una fatalidad histórica, sin alboradas de liberación. Los pueblos, como los hombres, hacen y viven su propia historia, beneficiándose de sus aciertos y pagan, larga y dolorosamente, sus errores.

Instituciones que no realizan su finalidad, que se deshumanizan al desinteresarse del conjunto, no pueden aspirar a ser monitores de conciencia.

Señalamos a todos nuestros hermanos un camino, anhelosos de sentir en las jornadas que han de sucederse, su aliento junto al nuestro, en el rítmico jadeo de esfuerzos paralelos.

Estos esfuerzos son posibles; lo afirmamos, pues en la hora de revisión que estamos viviendo, no desconocemos los movimientos parciales que en casi todos los países, aún en los sajones, vienen produciéndose análogos a los nuestros, desde que son motivados por causas y móviles semejantes.

La Masonería puede y debe significar una excelencia social; pero jamás una aristocracia rancia cerrada e incomprensiva.

Tenemos todos los caminos abiertos para todos los pactos, noblemente inspirados en ideales de fraternidad, de justicia, de mejoramiento; y hemos de entendernos siempre con quienes tengan nuestras mismas aspiraciones de superación, por encima de las fronteras geográficas y respetando las modalidades jurisdiccionales de cada uno de ellos".

Kovadloff, por su lado, revisita algunos aspectos cruciales del accionar del GOFA, de los cuales seleccionaré y sintetizaré unos pocos.

Sobre las Grandes Asambleas Nacionales, señala:

"Ellas cumplieron la función del Poder Legislativo de la Obediencia, como auténtica expresión de nuestra soberanía. La 8ª Asamblea Nacional reunida en los valles de Mar del Plata (que involucra a la ya citada Declaración de principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo) en momentos solemnes por su gravedad, se dirigió a la opinión pública para reafirmar los principios básicos que la Orden sustenta. En las jornadas decisivas que vivía nuestra ciudadanía en la lucha contra el fascismo, nuestros hombres ocuparon el lugar que les correspondía en la lucha por la libertad. Para los masones, la libertad es compañera inseparable de la dignidad de la especie. Nuestro repudio alcanzó a todo régimen político y social que niega esa condición indeclinable, sojuzgando la soberanía del pueblo (...).

En la 9ª Asamblea Nacional, en otra declaración pública afirmó que, a menos de dejar de existir, está y estará con todas sus fuerzas, sus inteligencias y su poder, al lado de los pueblos que en esta hora angustiosa y decisiva, sacrificando su bienestar, su tranquilidad, su sangre, defienden con la libertad un concepto superior de dignidad humana, contra gobiernos de tipo autoritario".

En el plano de las relaciones interpotenciales, el GOFA fue reconocido y mantuvo estrecha colaboración con una veintena de Potencias, entre las cuales se contaban las Grandes Logias de Chile, Uruguay, Perú, Valle de México, Bolivia, Colombia y los Grandes Orientes de Brasil, Francia, Bélgica y el Español en el exilio.

También apoyó, propició en los países de la región, y participó activamente en las actividades de la Liga Universal de Francmasones (LUF), situación que ocasionó frecuentes disputas con la masonería encuadrada dentro de los parámetros de regularidad inglesa.

Sostenía la revista Verbum:

"Apoyamos la aspiración de unir a los masones, fuera de toda consideración de Obediencia, permitiendo un mejor conocimiento y una mayor comprensión, preparando los ánimos para un acercamiento perdurable y constructivo".

La creación del Ateneo Liberal Argentino se abordó bajo los siguientes aspectos:

"Pretendemos ser fuerza permanente de orientación para la perfección de los hombres, amamos la verdad por sobre todas las cosas, aspiramos a la práctica sentida y real de todas las virtudes, acompañamos la investigación científica con la guía constante de la razón humana que juzgamos ineludible, y sin otro norte que el de los dictados de nuestras libres conciencias, ambicionamos la plenitud de una fraternidad humana permanente, que no olvide, a su vez, la sana idea de un progreso constante como contribución a la obra eterna que nunca ha de terminar: la de la perfección humana".

Sobre la Liga Argentina de Cultura Laica, Kovadloff especifica que:

"Se constituyó con el fin de velar por todos los derechos del hombre en su civilización actual, considerando que es inherente a la personalidad humana la libertad de pensar e investigar".

En su declaración de principios se sostiene:

"Que por encima de todas las construcciones morales y religiosas se impone la supremacía de la razón en busca de la verdad.

Entiende que el laicismo es la idea de que todos los seres humanos, cualesquiera sean sus opiniones filosóficas o creencias religiosas pueden y deben vivir en común dentro del respeto de la verdad demostrada y en la práctica de la fraternidad.

Por eso defiende la escuela libre de dogmas, y combate a quienes pretenden inculcar la superstición y la intolerancia en las mentes infantiles, dividiendo al país y creando problemas ajenos a las necesidades espirituales del niño.

Combate también las divisiones raciales o de religión porque ello atenta contra la unión del pueblo argentino que ha sido amalgamado en un solo sentimiento de fraternidad.

Por las mismas razones repudia la intromisión dogmática en las actividades del Poder Público ya que ello atenta contra el principio de igualdad y de unidad espiritual que tienen por base la libertad de conciencia que consagra la Constitución Nacional.

La Liga considera que la moral como elemento rector de la conducta, es esencial a toda sociedad humana. Que en consecuencia, sus principios no pertenecen a un credo determinado, sino que están condicionados por los hábitos, las costumbres y la necesidad de convivencia de cada pueblo.

Fiel a las tradiciones del pensamiento argentino la Liga anhela la unión de los pueblos bajo un derecho común”. (5)

En 1949, la Dra. Alicia Moreau de Justo presidió el Tercer Congreso de Acción Laica Argentina. Este evento, organizado anualmente por la Liga Argentina de Cultura Laica, bajo la denominación de Jornadas Laicas, y también por el Ateneo Liberal Argentino en su sede de la calle Sarmiento 1876, y bajo los auspicios del Gran Oriente Federal Argentino, contó ese año con un programa de conferencias con cuatro ejes principales:

  • El Liberalismo como principio filosófico.
  • Teocracia y Liberalismo.
  • Laicización y Cultura.
  • Educación Laica y enseñanza religiosa.

En aquella oportunidad, Agustín Álvarez (hijo), expuso sobre el tema El espíritu laico en la democracia (Verbum, Cuarta época, Año XV, Nº 25 y 26, Buenos Aires, noviembre-diciembre de 1949, página 655). Será el último Gran Maestro del Gran Oriente Federal Argentino elegido en 1956 y el primer Gran Maestro de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones ya unificadas las dos entidades (1957-1958).

Con respecto a España, se explaya Kovadloff:

"Según lo expresado con acierto por el Ilustre Hermano Diego Martínez Barrio, el ataque de las fuerzas de la reacción y de la tiranía a la República Española, rebasaba el marco de una pugna política para situarse en el terreno de los principios fundamentales que han dividido al mundo, y en cuya lucha la masonería ha tenido siempre una posición definida. Los masones españoles fueron perseguidos y asesinados, castigándose en ellos las doctrinas del libre examen y su tolerancia religiosa.

De ahí nuestra solidaridad total con los hermanos españoles, desde nuestros fondos de ayuda a viudas y huérfanos de hermanos hasta la Oficina de Prensa al servicio de la República Española, que difundió la verdad sobre los sucesos, en numerosas publicaciones, poniendo de manifiesto el origen, tendencia y el grado de veracidad de muchas informaciones irresponsables. Nuestra Oficina constituyó un aporte valioso, ponderable y sereno a la labor informativa de la prensa democrática y honesta del país. Combatió la tergiversación e interpretación maliciosa de la verdad.

Estuvimos al lado de los hombres libres, contra los feudalismos, los absolutistas, los dictatoriales y los fascistas. Estuvimos por la verdad, la justicia y el progreso.

Para todos y cada uno de los que formamos esta columna federal, es motivo de íntima satisfacción el haber designado miembros de honor de nuestra Obediencia a los Ilustres y Queridos Hermanos Augusto Barcia Trelles y Manuel Blasco Garzón”.

Luego de exponer extensas reseñas sobre la labor cumplida por el GOFA en sus primeros quince años de existencia, y de las cuales se han citado apenas unos pocos extractos, Kovadloff culmina con estas palabras:

"(...) El GOFA se apartó de la declamación y encaró resueltamente la práctica de los principios masónicos, imponiendo la acción directa de sus hermanos, que no podían encerrarse en la actitud de un misticismo contemplativo.

Estuvimos así contra el fascismo, contra el fraude electoral, censuramos la oficialización de la enseñanza religiosa, nos opusimos a los monopolios (...), reprobamos las trabas a la libre exposición de las ideas y las restricciones al derecho de reunión, proclamamos el respeto a los derechos del hombre, de las libertades constitucionales, del sagrado derecho de asilo; luchamos, en fin, por el mejoramiento y la constante superación de nuestro pueblo (...)".

Acción masónica internacional

El Gran Oriente Federal Argentino actuó en la 1ª Conferencia Interamericana de la Francmasonería Simbólica celebrada en Montevideo en 1947. Fue también una de las Potencias fundadoras de la Confederación Masónica Interamericana. El doctor Virgilio Lasca abordó estas y otras cuestiones relacionadas, en sus textos:

Con relación a la 1ª Conferencia Interamericana del Simbolismo, señala:

"En el mensaje de nuestro Gran Maestro ante la (...) Asamblea Nacional de octubre de 1940, dijo: maduramos la posibilidad de invitar a las otras Potencias masónicas americanas, para la reconstitución de la Asociación Masónica Internacional, en este continente, en razón de que, prácticamente, la AMI que funcionó en Europa, no puede cumplir la tarea llamada a desarrollar, ni sería conveniente que su sede continuara fuera de América, por haberse abatido en gran parte de aquellos países las columnas de la Orden (...).

De esta manera se aprobó el inicio de las gestiones pertinentes ante las Potencias masónicas de los países vecinos para celebrar en fecha próxima un congreso de representantes de donde salga un llamado a los demás organismos de América, a fin de crear una entidad dándole sede en este continente (...).

En mayo (...) de 1943, en la sede de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay se reunieron, entre otros, nuestro vicepresidente del Gran Consejo Federal y nuestro Garante de Amistad ante aquella Obediencia, con el fin de aunar ideas para la realización del movimiento masónico en toda América, que trate de resolver los graves problemas que para nuestros postulados se han originado a raíz del conflicto mundial existente en esa época. Se aceptó, en principio (...) efectuar un Congreso Panamericano de Grandes Logias, que como plan de acción lo iniciarían las Potencias Masónicas de Argentina, Chile y Uruguay (...)".

El Gran Oriente Federal Argentino (...) preparó y envió a la comisión organizadora ponencias para los temas de:

  • Principios generales para la estructuración de la francmasonería universal;
  • Fundamentos para un Derecho Masónico Internacional;
  • Uniformidad de la enseñanza simbólica;
  • Organización nacional e internacional de la acción masónica;
  • Labor a desarrollar por la francmasonería en la posguerra;
  • Confederación Masónica Interamericana (...).

Con relación al Congreso Internacional de Laicismo, comenta:

"Fue constante preocupación del Gran Oriente Federal Argentino la enseñanza laica y humanista en los establecimientos educacionales del Estado (...) Destacó en su mensaje la conveniencia de convocar a un Congreso Internacional del Laicismo en una aspiración de hacer efectiva la ponencia adoptada en la 1ª Conferencia Interamericana de la Francmasonería Simbólica, que consideró al laicismo de la sociedad (secularización), como un progreso determinado por el desarrollo económico y social en la historia de la humanidad (...).

Una vez obtenida la adhesión de las Grandes Logias de Chile y del Uruguay, las tres Potencias acordaron las bases del Congreso y el reglamento del mismo, así como la fecha y lugar de su realización (...), cursando la siguiente invitación, siendo la convocatoria para octubre de 1950, en Montevideo:

En el mapa espiritual de nuestra América corren serio peligro los ideales de libertad mental que fueron como banderas de lucha de las generaciones liberales que forjaron la independencia de nuestros países y organizaron, con visión de futuro, sus instituciones republicanas, ideales que se identifican con las razones de existencia de nuestra Orden. 

La familia masónica americana no podrá en forma alguna permanecer indiferente frente a uno de los signos más trágicos de este momento: la creciente penetración en los órganos de la vida democrática del continente por parte de la Iglesia Católica y la neutralización de los sentimientos y práctica del laicismo. En una palabra, el laicismo aparece derrotado por una campaña sistemática, coordinada y beligerante de la Iglesia. 

Tal realidad constituye una severa llamada de atención a los hombres que aspiran a vivir en un clima de emancipación espiritual y mental, y muy especialmente representa una enorme responsabilidad para nuestra Orden. Nuestro deber, como sabéis, consiste en ocupar las vanguardias activas en las luchas contra el dogmatismo. 

De nuestros esfuerzos depende que las nuevas generaciones de América no crezcan en un ambiente de inhibiciones espirituales y opresión mental. Fieles a la tradición universal y especialmente americana de la masonería, fijos nuestros propósitos en el recuerdo de los grandes libertadores del continente (...) de sus conductores y pensadores liberales (...) que fueron a la vez portaestandartes de los ideales de nuestra Orden, las tres Potencias que suscriben asumen el honor y la responsabilidad de iniciar en nuestro continente un Congreso Internacional del Laicismo que constituya una gran clarinada en la batalla contra el oscurantismo confesional (...)".

Con relación a la Confederación Masónica Interamericana, apunta:

"El Gran Oriente Federal Argentino fue una de las Potencias que se preocupó por su constitución (...) Fue también una de las fundadoras en el momento de organizarse (...) Aunque en forma tácita, se adhirió a la misma y cumplió con todos sus deberes y obligaciones morales y económicas (...) Con legítima satisfacción debe considerarse al Gran Oriente Federal Argentino como Potencia activa y dinámica, que se aparta del misticismo sedante, pero estéril".

Como epílogo, apenas estas breves pinceladas, en palabras de Kovadloff:

"Conscientes de nuestra responsabilidad, aquilatando la preciada herencia del pasado histórico universal de nuestra Institución y ante el panorama social contemporáneo que justifica nuestra razón de ser, reafirmamos la inquebrantable decisión de vivir los postulados masónicos, no solo en el seno de los talleres, sino también en todas las esferas de acción cotidiana".

Y Lasca:

"La hora es de defensa de principios y no de éxtasis. Sobre la piedra bruta debe trabajar el cincel del masón, artífice de esta generosa defensa de una concepción de profundo vigor humanista".

Cuando estos textos se publicaron, en 1950, el GOFA cumplía quince años de existencia y la revista Verbum empezaría a publicar, en poco tiempo, la obra jurídica de Lasca. Sobre la Orden, sostenía Mauro Naselli en el prólogo de Bases fundamentales de la regularidad masónica (1955):

"Totalmente alejada de la actividad política partidista, ausculta las inquietudes del medio en que actúa, y encara las soluciones en debates en los que participan los más capacitados. Sus conclusiones son trasladadas a la vida profana y son sostenidas y defendidas en el concierto social por sus elementos en la condigna actividad. Los trabajos aportados no pretenden ser los únicos perfectos o indispensables; constituyen en todo caso contribuciones desinteresadas para las soluciones que mejor contemplen las necesidades y problemas del lugar y del momento.

Sabe que la libertad de conciencia es condición inherente a la naturaleza humana y confía en que, a pesar de todo, ella presidirá los destinos de la humanidad.

Sabe que la paz es la necesidad más premiosa y más querida por la raza humana, y mediante la tolerancia y la persuasión amable procura limar asperezas y fomentar el amor. Amor a los semejantes y amor a todas las manifestaciones del intelecto humano y de la naturaleza.

Sinceramente adogmática, sólo reconoce la razón en la verdad demostrada y en la preocupación por develar los misterios del universo (...)".


Autoridades de las Potencias Masónicas Uruguayas y Argentinas, con el Ilustre y Poderoso Hermano Diego Martínez Barrio, en la sede del Supremo Consejo del Uruguay. Al centro, y junto a Martínez Barrio, se encuentra Augusto Barcia Trelles.
Atrás de Diego Martínez Barrio y con los brazos cruzados, aparece Miguel Servera, exiliado español que fuera cofundador del Gran Oriente Federal Argentino y varias veces Gran Maestro. Entre otros, también Virgilio Lasca (de izquierda a derecha, el último sentado), Gran Maestro y autor de una obra jurídico-masónica única en su época. 
Esta fotografía original de 17 x 23 cm., que actualmente se encuentra en mis archivos, también fue reproducida por la Revista Masónica Verbum, Tercera época, Año II, N° 15, Buenos Aires, enero-junio de 1943.


Verbum, Cuarta época, Año XIII, Nº 5, Buenos Aires, Octubre de 1947.

El Gran Maestro del Gran Oriente Federal Argentino, el español Miguel Servera, en su viaje a México en octubre de 1947. Aquí, reunido en un ágape íntimo con autoridades de la Gran Logia Valle de México y el Grande Oriente Español en el exilio. De izquierda a derecha, Valentín Rincón, el mismo Miguel Servera, Pedro Téllez Maldonado y Lucio Martínez Gil. 

El final

En 1955 se da a conocer el borrador de los Estatutos de la naciente Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, aunque todavía sin personería jurídica. Dichos estatutos estaban todavía sujetos a reformas a pedido de la Gran Maestría, del Consejo de la Orden y/o de varias Logias, "(...) así como para aceptar e incorporar las modificaciones o adiciones que determine la Inspección General de Justicia (...)".

De a poco dejaba de existir la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado creada en 1932, surgida de la unión de la Gran Logia Nacional Argentina de 1926-1932 y las logias españolas en suelo nacional con el Gran Oriente Argentino de la calle Cangallo, y sacudida por la escisión de Logias de 1935 que darían vida a la Gran Logia Federal Argentina y luego al Gran Oriente Federal Argentino.

Ejercía la Gran Maestría Domingo R. Sanfeliú, sucediéndole a mediados de 1956, Luis San Luis. En aquel año se produce el acuerdo de fusión entre la Gran Logia y el Gran Oriente Federal Argentino. En palabras de Emilio J. Corbière (La masonería, 1998), de esta fusión "(...) surgió una Gran Logia distinta de las dos anteriores".

La unidad se consumó un año después.

En 1957, se daba a conocer la siguiente declaración de los Grandes Maestros Luis San Luis (Gran Logia) y Agustín Jorge Álvarez (GOFA):

"Los Hermanos que suscriben, que eran los Grandes Maestros de la Gran Logia de la Masonería Argentina y del Gran Oriente Federal Argentino en el momento de realizarse la unión de la familia masónica argentina, se creen obligados a manifestar que, en virtud de los amplios poderes que les fueron conferidos por sus respectivas potencias para redactar una Declaración de Principios de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, que incluyera un texto único del contenido esencial de las declaraciones de una y otra, acordaron adoptar como definitivo (...)", y a continuación se transcribe el texto que utilizará esta última Obediencia, recién creada.

En esta nueva etapa asume la Gran Maestría de las entidades unificadas Agustín Jorge Álvarez, último Gran Maestro del GOFA.

Señalaba Álvarez en su último discurso:

"Invisto hoy, por última vez, mi carácter de Gran Maestro del GOFA para venir a expresaros que esta Obediencia ha cesado de existir como potencia masónica independiente, por decisión unánime de sus talleres, que quedan incorporados, de acuerdo a los términos del convenio de fusión, a lo que en adelante constituirá la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones (...)".

Sostenía Domingo R. Sanfeliú, que una vez conseguida la personería jurídica por la Gran Logia, esta “habrá obtenido su propia personalidad civil, con la plenitud de sus deberes y derechos, como ya lo está en el orden masónico, y será para el Gran Maestro que habla, motivo de especial satisfacción, pues habrá materializado por esta reforma, una de sus más caras aspiraciones, sustentadas desde el año 1936, y cuya presentación fue postergada, hasta consolidar primero la organización administrativa de la Gran Logia".

En 1956 expresaba Sanfeliú:

"El estudio y redacción del proyecto del Estatuto Civil, su postrer sanción por la Honorable Gran Logia, después de considerar las sugestiones enviadas por las logias de la Obediencia y la aprobación oficial por el Superior Gobierno de la Nación, ha puesto punto final a una situación irregular pendiente desde el año 1933.

Por este instrumento legal, se ha dado plena personería jurídica a la Gran Logia, desligándola de toda obligación directa o indirecta de todo otro poder, adquiriendo la libertad y responsabilidad de sus propios actos (...).

(...) La sanción de este Estatuto, ha sido una de nuestras principales preocupaciones, para dar a la Gran Logia una posición legal y representativa (...)".

Sostenía el artículo 1º del borrador del Estatuto de 1955:

"La unión de los masones residentes en el territorio argentino, constituida con arreglo a los principios e ideales universalmente reconocidos y proclamados por la francmasonería para la práctica de su doctrina en los tres grados del simbolismo, forma la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones que se organiza como Asociación Civil de acuerdo a las prescripciones del presente Estatuto.

Esta denominación reemplaza y sucede a las usadas desde su fundación, el 11 de diciembre de 1857, de: Gran Oriente de la República Argentina, Gran Logia Central de la Argentina, Gran Logia de la República Argentina, Gran Oriente Argentino, Gran Logia Nacional Argentina y Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, reservando siempre sus derechos sobre los referidos títulos que no podrán ser usados por otras entidades".

Puede decirse que el planteo desarrollado a partir de este esquema ideal deja afuera a un gran porcentaje de las masonerías argentinas existentes, sobre todo, entre 1902 y 1957, y niega la pluralidad de la institución. En 1916 existían en Argentina seis Potencias masónicas, incluida una Federación de la Orden Masónica Mixta Internacional del Derecho Humano, cuya vicepresidencia era ejercida por la masona española Belén de Sárraga.

Las sedes de las distintas masonerías nacionales fueron diversas con el transcurso de los años. 

Notas

(1) Dice el prólogo con respecto a las doctrinas sustentadas por El Derecho Humano:

"(...) La masonería no se reclama de ningún origen divino revelado; muy al contrario afirma altamente que no procede sino de la razón humana.

No es dogmática, pero sí racionalista.

Dando fe únicamente a las verdades científicamente comprobadas, espera solo de la ciencia la explicación de todo lo que queda aún inexplicado en el estado actual de los conocimientos humanos.

Mientras las religiones se ocupan de las relaciones que los humanos deben mantener con Dios para conseguir la felicidad eterna después de la muerte, la masonería investiga los medios que pueden permitir a cada ser humano (...) conseguir la mayor suma de bienestar material y de felicidad moral durante la vida terrestre.

(...) Busca los medios susceptibles de unir a todos los humanos para solidarizarse en vista del bienestar general. (...).

La Francmasonería Escocesa Mixta es internacional; proclama la igualdad de derechos de ambos sexos, la autonomía de la logia mixta, la libertad de conciencia absoluta y el derecho a la vida del ser humano por el trabajo (...) trabajar sin descanso en pro del bienestar de la Humanidad, buscar la emancipación progresiva y pacífica, material y moral, de los humanos esparcidos sobre toda la Tierra (...)”.

Continúa el texto, del cual solo selecciono unos breves párrafos:

"La sociedad debe cuidar del nacimiento del niño, constatarlo y asegurarse por un control continuo que no está amenazado y que sus derechos están respetados (...).

El niño nace libre.

Es a la sociedad que incumbe el deber de proveer a la instrucción del niño. Es ella que debe asegurar su subsistencia si por una razón cualquiera los padres se encuentran imposibilitados para hacerlo, si han muerto o si los han abandonado.

Todos los niños tienen derecho a recibir una instrucción (...).

Nacidos libres, tienen el derecho de vivir libres, es decir, de desarrollar en todo sentido su personalidad sin que ninguna ley pueda coartar esa libertad, aun parcialmente, ni dejarles la posibilidad de coartar la libertad de los demás.

La vida humana es inviolable (...).

El ser humano, llegado a la edad viril, tiene derecho de conseguir en cambio de su trabajo el salario suficiente para el sustento de su familia, de sus hijos y de sus padres ancianos. En la lucha que sostiene por la vida tiene derecho al concurso de aquellos de sus hijos susceptibles de ayudarle y también al de la sociedad en caso de incapacidad o cuando sus cargas de familia excedan el límite de las fuerzas de su potencia productiva.

Tiene derecho a la libertad de su trabajo, del que mejor convenga a sus capacidades o a su gusto (...).

La duración del trabajo diario debe ser limitada por la ley tanto para el hombre como para la mujer o el joven. Cuando el individuo no consigue trabajo, la colectividad debe procurarle como medio de asistencia.

El ser humano, mientras pueda hacerlo, tiene el derecho incontestable de ahorrar una parte del salario representando el producto de su trabajo para hacer de ella el uso que más le convenga".

Luego, y para finalizar:

"Los seres humanos nacen y permanecen libres e iguales en derechos; las distinciones sociales no pueden tener otra base que la utilidad común. El fin de toda organización política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de los seres humanos. Estos derechos son: el derecho de vivir de su trabajo, la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

La Ley es la expresión de la voluntad general. Todos los miembros de la sociedad a su mayor edad, tienen derecho de concurrir, personalmente o por sus representantes, a su formación. Debe ser igual para todos. Todos los connacionales siendo iguales según la Ley, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, empleos, etc., según su capacidad y sin otra distinción que la de sus virtudes y de sus talentos.

Nadie puede ser molestado a consecuencia de sus opiniones políticas, filosóficas o religiosas con tal que al manifestarlas no perturbe el orden público.

La libre comunicación del pensamiento y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos del ser humano que puede expresarse, escribir libremente, salvo su responsabilidad por el abuso de esta facultad en los casos determinados por la Ley.

Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada ni la separación de poderes determinada, no tiene constitución. 

La propiedad individual es un derecho sagrado e inviolable; nadie puede ser despojado de ella sino en caso de necesidad pública, legalmente determinada y bajo indemnización justa y previa".

(2) La Primera Conferencia Interamericana de Masonería Simbólica, reunida el 14 de abril de 1947 en Montevideo (Día de las Américas), contó con la presencia de 51 Potencias Latinoamericanas, entre ellas, dos provenientes de Argentina: La Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (1932-1957), que seguía los parámetros de "regularidad" de la Gran Logia Unida de Inglaterra, y el Gran Oriente Federal Argentino, Obediencia liberal y adogmática, entre cuyos Delegados a la Conferencia se encontraban los españoles Miguel Servera, Juan Manuel Iniesta y Manuel Blasco Garzón.

Las crónicas de la época también relatan sobre El aporte de los francmasones de la Madre Patria a sus hermanos de América, entre ellos, Diego Martínez Barrio, ex Gran Maestro del Grande Oriente Español y también Presidente de la República Española en el exilio, firmante del documento donde se echaron las bases de la Conferencia.

Asimismo, según la Revista Masónica de Chile, se destaca la labor del "Ilustre hermano Lucio Martínez Gil, Gran Maestro del Gran Oriente Español en el exilio (México DF), cuyo fraternal estímulo alentó a la comisión organizadora día a día, y que hoy ha ofrecido su aporte a la Oficina Permanente para servir como relacionador del movimiento universalista ante las Grandes Logias europeas".


Verbum, Cuarta época, Año XV, Nº 24, Buenos Aires, Octubre de 1949.

Juntos (en el centro, sentados), Alfonso Rivera Pérez de la Gran Logia Valle de México y Lucio Martínez Gil del Grande Oriente Español en el exilio, rodeados de varios hermanos. Dos notorios representantes de muy distintas vertientes de la masonería. 1946.

(3) En 1952, en el transcurso de su viaje a la Argentina, Paul Chevalier recibió la noticia de su exaltación a la Gran Maestría o presidencia del Gran Oriente de Francia, constituyéndose el GOFA en la primera Potencia extranjera y amiga en felicitarlo por su elección. El breve artículo, titulado Nos visitó el Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, implica mucho más que una simple visita ya que los lazos entre ambas Obediencias fueron muy profundos y los archivos históricos del Gran Oriente Federal Argentino así lo atestiguan, habiéndose conservado variados documentos. Por supuesto, Chevalier no dejó de visitar la logia 7 de Junio de Mar del Plata, una de las más notorias logias del GOFA, y cuyos miembros luego lo llevaron hasta Buenos Aires en automóvil.

Relataba la crónica:

"Con motivo de su destacada participación en el Congreso Internacional de Hematología, a fines de septiembre, tuvimos ocasión de recibir la visita del Ilustre Hermano Paul Chevalier, quien en el transcurso de su viaje recibió la noticia de su exaltación a la Gran Maestría del Gran Oriente de Francia. Fue para el Gran Oriente Federal Argentino un honor ser la primera Potencia que lo felicitara por su elección. Y fue aún más grato escuchar de sus labios, en la sencilla recepción que se le ofreciera, la segura palabra de la inquebrantable orientación laica de ese Oriente que preside espiritualmente a la masonería de origen latino. Expresó en esa oportunidad el ilustre visitante que los ideales de las dos Potencias son idénticos y que esa comunidad es la mejor garantía de una inquebrantable amistad.

Al brindar con champagne por el Ilustre Hermano Chevalier y por la prosperidad y grandeza de las dos Potencias masónicas, el Muy Respetable Gran Maestro Adjunto señaló igualmente la necesidad de mantener en alto el espíritu laico de la Orden no acatando los dictados de los falsos pontífices que quieren convertirse en los mensajeros de un poder extranatural.

El Ilustre Hermano Chevalier viajó luego a Mar del Plata donde tuvo ocasión de conocer a los hermanos de ese Valle, quienes facilitaron su estadía en la hermosa ciudad balnearia y lo condujeron en automóvil hasta la capital, en viaje de regreso, sirviéndole al mismo tiempo de guías en el conocimiento de ese sector de nuestro país.

Finalmente una delegación de hermanos lo despidió momentos antes de su partida de regreso a Francia, donde muy poco después asumiría la Presidencia del Gran Consejo del Gran Oriente de Francia".

(4) Sostenían los masones del Gran Oriente Federal Argentino-GOFA en sus estudios críticos:

"La Biblia, también llamada entre los masones "Libro de la Ley Sagrada" o "Volumen de la Ley Sagrada", fue y será la manzana de la discordia dentro de la Orden, que impide la universalización de nuestra noble institución por falta de cabal conocimiento acerca de la época en que se introdujo como uno de los útiles de los Talleres (...)".

"Tal circunstancia (...) mantiene un cisma internacional entre Potencias de tronco inglés y las que soportan su influencia, por una parte, frente al Gran Oriente de Francia y las del grupo latino (...) por la otra (...)".

Al respecto, cierto tipo de masonería aparece a través de la historia como más retrógrada e inflexible que la Iglesia, cuando exige, por ejemplo, la creencia en un Dios único y revelado. Un asunto que ha permanecido vigente en los últimos trescientos años y ha puesto sobre el tapete, una y otra vez, la cuestión de los límites a la libertad absoluta de conciencia. La Biblia en la logia cumple un rol destacado en toda esta cuestión, siendo estos dos puntos motivo de exclusión para los ateos, agnósticos y todo el que piense distinto a este prejuicio impuesto por aquellos cuerpos masónicos que responden a los parámetros de la Gran Logia Unida de Inglaterra.

La Biblia en los altares masónicos y la confesionalidad derivada de su uso, la creencia exigida en la siempre controvertida idea de la inmortalidad del alma; o la polémica interpretación volcada sobre el Gran Arquitecto del Universo, figura usualmente asociada a la deidad, son algunos de los tópicos abordados en distintos documentos críticos, aspectos que involucran a la diversidad de las distintas masonerías existentes.

Entre dichos documentos dos se revelan como claves, siendo ambos editados a mediados del siglo XX. Uno es La Biblia contra la universalidad masónica, publicado por la revista Verbum; el otro está constituido por las Memorias o crónicas de la Gran Logia de la Masonería Uruguaya, dadas a conocer en ocasión de su "excomunión" dictada por la Gran Logia Unida de Inglaterra.

La masonería anglosajona de la época exponía sus principios de manera contradictoria. Decía que la francmasonería:

"Es religiosa, porque enseña el monoteísmo; el volumen de la ley sagrada está abierto sobre sus altares en cualquier momento que una logia está en sesión; el respeto a Dios está siempre presente en sus ceremoniales, y a sus hermanos se le dirigen constantemente lecciones de moralidad.

Enseña y sostiene el culto de Dios, de la verdad y de la justicia, fraternidad y filantropía, y una inteligente y ordenada libertad civil, religiosa e intelectual.

Es de carácter docente porque enseña por medio de sus ritos y ceremonias ritualísticas un sistema de moral y fraternidad basado en la sacra ley. 

La masonería verdadera es un sistema de moralidad, un culto, para conservar y difundir la creencia en la existencia de Dios (...)

Así, para ingresar a la masonería verdadera y original un hombre tiene que conformarse a estas condiciones: de tener la creencia en Dios y tener una religión monoteísta con un Libro de la Ley Sagrada.

La sagrada Biblia no es un libro de la Iglesia Católica. Es un libro de la religión cristiana que contiene toda la historia masónica anotada en sus páginas. La Biblia es el libro de la ley sagrada que es obligatorio tener abierto en toda logia masónica en un país cristiano. Como es el libro de la historia masónica del cual se han extraído todas las palabras secretas masónicas, debe ser obligatorio tenerlo presente y abierto en la logia".

Señalaba Agustín Álvarez:

"Dos grandes tendencias se destacan en el interior de la Orden, tendencias antagónicas en sus diferentes aspectos.

Según unos, y esta es la tendencia que predomina especialmente en los países de habla inglesa, la francmasonería es una institución eminentemente deísta, forjada en los verdaderos principios del cristianismo. Sus doctrinas filosóficas se encuentran sintetizadas en los símbolos y ceremonias tradicionales, a las cuales se debe conservar libres de toda innovación, so pena de transformar a la Orden en una sociedad cualquiera. En lo que se refiere a la dirección de sus esfuerzos sociales, ellos deben concretarse, con exclusión de todo otro propósito, al cultivo de la inteligencia, a la prédica de la moral y a la práctica de la filantropía.

En cambio, en el continente europeo y particularmente en Francia, sin descuidar en lo más mínimo las obras de beneficencia, la masonería es ante todo un poderoso instrumento de acción política; un programa netamente liberal le sirve como bandera, y a menudo se la encuentra a la cabeza de las grandes reivindicaciones populares. En estos países se considera además que los adelantos de la investigación filosófica deben repercutir en el seno de la Institución, si se quiere asegurar la vitalidad y la influencia de la misma, y no se teme modificar los antiguos tradicionalismos, adaptándolos a las exigencias del espíritu moderno.

Finalmente, entre ambas tendencias, en esa indecisa homogeneidad de las organizaciones en germen, se encuentran aquellas Potencias masónicas que no han podido consolidar aún su propia existencia, cuyas energías se consumen en intestinas agitaciones, y que no han tenido ocasión, por lo tanto, de fijar su derrotero en uno u otro sentido".

El mismo ejemplar cita:

"Si reconozco que Inglaterra tiene razón al exigir la fórmula del Gran Arquitecto (sin la cual la Francmasonería al nacer no hubiera podido agrupar adeptos de todas las religiones), confieso que me es imposible aceptar la obligación de la Biblia sobre el altar. Es una costumbre, fundamentalmente británica, que ningún texto auténtico nos impone.

Nos parece muy bien que los ingleses hayan adoptado y practiquen esta fórmula. Entre ellos, en todas las circunstancias de la vida (tribunales, matrimonios, compromisos civiles y militares, etc.) se exige un juramento y este juramento se hace sobre la Biblia. Es natural, pues, que los francmasones británicos sigan una costumbre nacional, pero que nosotros no estamos obligados a practicar. Las Obediencias del mundo entero no pueden fraternizar de veras sino con la condición de no inmiscuirse en sus reglamentos interiores y de respetar sus particularidades. 

Los franceses, más fieles que los ingleses a los principios de Anderson, estiman que si este último ha decretado en el artículo primero de las Constituciones que todas las religiones pueden admitirse en la Francmasonería, es inadmisible hacer jurar o prometer a un neófito sobre la Ley de una religión determinada. Los ingleses responderán que el juramento puede prestarse sobre cualquier otro Libro Sagrado. Pero, ¿y los que no tienen religión alguna? Estos no eran admitidos en los comienzos del siglo XVIII; pero, después de dos siglos, las ideas han avanzado y hoy existen numerosos hombres honrados que no practican ninguna religión o que no son creyentes. ¿Sería equitativo y justo cerrar las puertas de nuestros Templos a estos hombres? Los ingleses responden que sí; nosotros contestamos que no. No nos hagamos ilusiones: sobre este punto no puede existir acuerdo concreto.

Los francmasones tienen su Biblia: las Constituciones de Anderson. Es este libro el que debe colocarse sobre el altar y sobre el que podría exigirse el juramento o promesa. Constituiría para el neófito un verdadero compromiso. De otra manera, nos parece masónicamente impío tratar de imponer un dogma religioso a una Orden cuya virtud esencial es la de “no admitir límite alguno en la investigación de la Verdad".


Verbum, Tercera época, Año II, Nº 15, Buenos Aires, febrero-junio de 1943.


Verbum, Tercera época, Año II, Nº 15, Buenos Aires, febrero-junio de 1943.

(5) Con motivo de las elecciones legislativas de 1948, la Curia dio a conocer al público una Carta Pastoral que revelaba sus preocupaciones e intereses. Señalaba el Episcopado, entre otras disposiciones, que la abstención se “convertirá en complicidad y en responsabilidad ante Dios, siempre que ella pueda contribuir al triunfo de un candidato indigno”, instando a votar por los que parecieran más aptos y aceptables, y “de cuya situación se puedan temer menos perjuicios para la religión y para la patria”.

Por otro lado, ningún católico podía afiliarse a partidos o votar a candidatos que sostuvieran en sus programas los siguientes principios: la separación de la Iglesia y el Estado; la supresión de las disposiciones legales que reconocen el derecho religioso y particularmente el juramento, así como las palabras del preámbulo constitucional referentes a la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia, “porque tal supresión equivale a una profesión pública y positiva de ateísmo nacional"; el laicismo escolar y el divorcio vincular.

Luego, y a través de su órgano de difusión oficial, los masones explicitaban su postura: "Los cardenales, arzobispos y obispos con jurisdicción, toman en esa carta pastoral su resolución política y la comunican, a título de mandato, a los fieles”, y concluyen: “Fueron inertes y estériles los pueblos jesuíticos porque, a la manera de los condenados del Evangelio, nacieron castrados por el comunismo levítico".

Con respecto al tema de la supresión del juramento, señalan que "la nación argentina está formada por los hombres de buena voluntad que quieran venir a habitarla, sin discriminación de razas, credos, o doctrinas", y que "establecer la obligatoriedad del juramento para quienes no creen, no es asegurar la confesión de Dios, sino precipitar el daño moral del perjurio".

De la educación, dicen: “El laicismo no es la irreligiosidad, sino la neutralidad en una escuela que debe ser y que es, nacional y obligatoria. Es la natural consecuencia de la formación compleja de la masa humana que sirve de fundamento a la nacionalidad". Esta invocación del clero es "un temor de próxima pérdida de posiciones logradas", y concluyen que la Curia aspira a dominar el mundo de la política.

Referencias bibliográficas y apéndice documental con fuentes citadas

- Campos, Mauricio Javier:

  • Rebelión en las logias: masonería, mitos e historia, WGT Ediciones, 2014.
  • Los masones y la Biblia: entre el púlpito y el patíbulo, WGT Ediciones, 2015.
  • El círculo interno de las logias, Ediciones Matrioska, España, 2021.
  • La hoguera ideológica de los masones, Editorial Autores de Argentina, 2022.
  • Masones, Editorial Autores de Argentina, 2024. 

- Constitución y Reglamentos de la Federación Argentina de la Orden Masónica Mixta Internacional del Derecho Humano, 1916.

- Revista Masónica de Chile, Año XXV, Nº 2 y 3, abril-mayo, 1948.

- Revista Símbolo:

  • Año X, Nº 42, mayo-agosto, 1955.
  • Año XI, Nº 46, septiembre-diciembre, 1956.
  • Año XII, Nº 47, enero-mayo, 1957.
  • Año XII, Nº 43, octubre-diciembre, 1957.

- Revista Verbum, Tercera época, Año II, N° 15, Buenos Aires, febrero-junio, 1943.

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Apéndice documental


Primer número de la revista Verbum, aparecida en septiembre de 1934. Puede ser el único ejemplar existente y lo conservaba en privado Patricio José Maguire, uno de los investigadores antimasónicos más importantes de América Latina.
Empezó siendo editada por la logia Res Non Verba jurisdiccionada a la Gran Logia Hispano Argentina bajo los auspicios del Grande Oriente Español en suelo nacional.
De esta Gran Logia era Gran Maestro Juan Manuel Iniesta, ex Gran Maestro de una de las Grandes Logias Regionales del Grande Oriente Español en la península y luego exiliado.
Fue uno de los cofundadores del Gran Oriente Federal Argentino-GOFA, del cual esta revista fue su órgano oficial desde 1935 hasta su disolución en 1957, al fusionarse con la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Las logias españolas se unieron a la Gran Logia Nacional Argentina en 1926, entre ellas, Res Non Verba, que luego engrosaría las filas del GOFA, un caso similar al de la logia marplatense 7 de Junio de 1891, de la cual era miembro de honor Augusto Barcia.
Entre sus directores se contaron intelectuales notables como Virgilio Lasca, Osías Kovadloff y el ya mencionado Augusto Barcia.
Se cuenta entre la prensa masónica más notable de su tiempo, no solo por su muy elevado nivel intelectual y vida longeva, sino también por su abordaje continuo y constante del exilio español y el rescate de la influencia de las Obediencias liberales en este continente, como fue el caso del Gran Oriente de Francia.


Verbum, Cuarta época, Año XVI, Nº 30-32, Buenos Aires, junio-agosto de 1950.


Verbum, Segunda época, Año II, Nº 19, Buenos Aires, marzo de 1936.


Algunos talleres expulsados de la Gran Logia que integrarán el GOFA.
Boletín oficial de la Gran Logia de la Masonería Argentina del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Año 4, octubre de 1935, Nº 3.


La fotografía reproduce un pequeño muestrario de Obediencias adogmáticas y liberales, y otras bajo los parámetros de regularidad inglesa, con las cuales el Gran Oriente Federal Argentino-GOFA mantenía relaciones interpotenciales hacia 1949.
Aún le quedaban otros ocho años de existencia de un total de veintidós (1935-1957), y nuevos acuerdos por firmar con otros cuerpos masónicos.
Actualmente suele minimizarse el impacto continental de esta Obediencia de apenas 16 logias y 550-600 miembros. Fue pionera en la organización de los primeros congresos de laicismo y del primer bloque de Potencias Latinoamericanas.
La Gran Logia Unida de Inglaterra tuvo que intervenir en 1950 para detener su avance e influencia provocando diversas rupturas regionales.
Por aquella época eran sus aliadas las Grandes Logias de Chile, Uruguay, Perú, Valle de México, Bolivia, Colombia y los Grandes Orientes de Brasil, Francia, Bélgica y el español en el exilio, entre otras Potencias.
La Gran Logia de Chile y la Gran Logia de la Masonería Uruguaya (ideológicamente afines a la masonería inglesa), fueron las dos primeras Obediencias en trabar relaciones de reconocimiento mutuo con el Gran Oriente Federal Argentino (liberal) en la década de 1940. 


Declaración de Principios del GOFA.


Declaración de principios contra la violencia, las dictaduras y el fascismo.


Verbum, Cuarta época, Año XIII, Nº 3, Buenos Aires, agosto de 1947.


Bases fundamentales de la regularidad masónica, Virgilio A. Lasca 33°, Cuadernos masónicos, Buenos Aires, 1955.


Verbum, Cuarta época, Año XIII, Nº 5, Buenos Aires, octubre de 1947.